- Apple Silicon avanza y Rosetta 2 desaparecerá progresivamente a partir de macOS 28.
- Los próximos chips M5 debutarán primero en el iPad Pro antes de llegar al MacBook Pro.
- Cyberpunk 2077 finalmente es compatible nativa y oficialmente con Macs Apple Silicon.
- Adiós a los Macs Intel: macOS Tahoe será la última versión compatible y los parches de seguridad continuarán unos años más.
Apple Silicon se ha consolidado como el motor de la nueva generación de ordenadores Mac, modificando radicalmente el panorama del software y hardware de la compañía. Desde su llegada en 2020, los usuarios han tenido que adaptarse a una transición que, aunque paulatina, comienza a alcanzar hitos decisivos, especialmente en lo que respecta a la compatibilidad con aplicaciones antiguas y el soporte de tecnologías como Rosetta 2.
La adopción de los chips diseñados por Apple ha traído ventajas claras en rendimiento y eficiencia, pero también nuevos retos para quienes dependen de software legado creado originalmente para la arquitectura Intel. Ante la inminente llegada de nuevas versiones de macOS, se perfilan cambios de peso que conviene conocer.
Tras la última WWDC, Apple ha confirmado que macOS 27 será la última versión en la que Rosetta 2 mantendrá todas sus funciones, permitiendo la ejecución fluida de aplicaciones de Intel bajo Apple Silicon. A partir de macOS 28, solo quedará disponible una variante muy limitada de Rosetta 2, exclusiva para videojuegos antiguos que dependan de tecnologías x86 específicas.
Cambios en Rosetta 2: fin del soporte completo y su alcance futuro

Rosetta 2 ha sido fundamental para la transición desde ordenadores Intel a Apple Silicon, traduciendo en tiempo real el software y evitando que los usuarios sufrieran una ruptura tecnológica al cambiar de plataforma. Sin embargo, Apple ya ha reiterado oficialmente que su uso generalizado llegará a su fin con la actualización a macOS 28. Desde entonces, solo un reducido subconjunto de funciones se reservará para que algunos títulos de juegos clásicos sigan funcionando, pero el resto de software tendrá que estar adaptado de forma nativa para ARM.
Este cambio obliga a los usuarios que todavía dependen de aplicaciones antiguas a revisar qué programas utilizan y si estos cuentan con versiones optimizadas. La compañía también ofrece una transición cómoda: los Mac con Intel seguirán recibiendo parches de seguridad durante tres años, aunque dejarán de recibir versiones nuevas del sistema operativo a partir de macOS Tahoe. Solo los modelos más recientes de MacBook Pro, iMac y Mac Pro podrán optar a esa última versión antes de quedar fuera de las actualizaciones principales.
Para comprobar si tus apps son Intel o Apple Silicon, basta con ir a ‘Acerca de este Mac’, consultar el ‘Informe del sistema’ y visualizar el apartado de Aplicaciones, donde se indica el tipo de binario de cada programa. Así podrás tomar decisiones a tiempo y evitar sorpresas en futuras actualizaciones.
Nuevos chips M5: debut en el iPad Pro y retraso en los MacBook Pro

Apple está modificando su calendario de lanzamientos para la siguiente generación de chips de la serie M. Si el M1, el M2 y sus variantes llegaron primero a los Mac, el año pasado el M4 debutó en el iPad Pro antes que en el resto de dispositivos. Ahora, diversas fuentes apuntan a que el chip M5 tendrá un estreno similar: el próximo iPad Pro recibirá el M5 en otoño de 2025, mientras que los nuevos MacBook Pro con M5 (modelos de 14 y 16 pulgadas) lo harían a comienzos de 2026, tras un pequeño retraso respecto a los planes iniciales de Apple.
Las razones detrás de este cambio no están completamente claras, aunque se especula que el desarrollo de variantes más potentes como los M5 Pro y M5 Max puede estar requiriendo más tiempo de ajuste y pruebas. Esta estrategia permite a la compañía testar la fiabilidad de sus chips en un entorno menos exigente antes de lanzarlos en sus portátiles profesionales.
Con esta tendencia, Apple parece querer diferenciar aún más su catálogo de iPad Pro, dándoles acceso prioritario a las innovaciones en hardware antes que a la gama MacBook. Los usuarios tendrán que estar atentos a estos cambios si planean renovar sus equipos en los próximos meses.
Juegos AAA en Apple Silicon y su evolución
Uno de los hitos recientes más llamativos para los usuarios de Mac con chip Apple Silicon es la llegada de Cyberpunk 2077, completamente optimizado para la plataforma. La versión definitiva del popular videojuego de CD Projekt RED estará disponible en Mac App Store, además de en plataformas como GOG, Steam y Epic Games Store, abriendo las puertas de Night City a todos los usuarios de Apple Silicon.
Esta versión saca partido de tecnologías como Metal y MetalFX, garantizando un rendimiento fluido y una experiencia visual notable con perfiles gráficos adaptativos para cada modelo de ordenador. Se recomienda tener como mínimo un M1 con 16 GB de RAM para jugar a 30 FPS en resoluciones moderadas, mientras que los modelos más avanzados (M3 Ultra, M4 Max) permiten jugar a mayores tasas y resoluciones, aunque con ciertas limitaciones en Ray Tracing respecto a otras plataformas.
Todos los compradores previos del juego podrán actualizar gratis a la versión para Mac, lo que refuerza la apuesta de los desarrolladores por la comunidad de usuarios de Apple Silicon y consolida el atractivo de los Mac para los entusiastas de los videojuegos.
Este movimiento confirma la madurez de Apple Silicon no solo en tareas profesionales, sino también en el mundo del gaming, un área que hasta hace poco era un terreno casi vedado a los usuarios de Mac.
La transición hacia Apple Silicon entra en su recta final, marcando el final de una era para los procesadores Intel en Mac y el inicio de nuevas posibilidades tanto en software profesional como en entretenimiento. Apple define así el futuro de sus equipos, enfocándose en un ecosistema unificado, seguro y potente, aunque no exento de retos para quienes aún dependen de desarrollos antiguos. La llegada de los nuevos chips y el soporte ampliado para juegos AAA subrayan que el Mac ha dejado atrás muchas de sus limitaciones históricas y refuerza las bases para la próxima generación de dispositivos.

