- Apple y Google preparan un sistema nativo y conjunto para migrar datos entre iOS y Android sin recurrir a apps externas.
- La función ya se está probando en Android 16 Canary en móviles Pixel y llegará a una beta de iOS 26.
- Permitirá una transferencia más completa de contactos, fotos, apps, eSIM y más tipos de datos durante la configuración inicial.
- El movimiento responde también a la presión regulatoria en la Unión Europea para aumentar la interoperabilidad y reducir el “bloqueo” de los ecosistemas.
Cambiar de móvil sigue siendo, para mucha gente en España, un trámite casi tan pesado como hacer una mudanza. El problema no es solo elegir el nuevo teléfono, sino conseguir que toda la vida digital -fotos, chats, contactos, notas, contraseñas- llegue intacta al dispositivo recién estrenado, sobre todo cuando el salto es entre iOS y Android.
Hasta ahora, quien se pasaba de un iPhone a un Android (o al revés) se encontraba con procesos largos, transferencias incompletas y datos que se perdían por incompatibilidades entre sistemas y limitaciones de las herramientas actuales. Ese escenario está a punto de cambiar: Apple y Google han confirmado que trabajan juntos en un nuevo sistema común para mover tus datos entre iOS y Android, integrado de forma nativa en ambos sistemas operativos.
Un sistema conjunto para migrar entre iOS y Android sin apps extra

Hasta ahora, el cruce de un ecosistema a otro se apoyaba en dos aplicaciones separadas: Move to iOS, para pasar de Android a iPhone, y Android Switch o Switch to Android, para ir de iPhone a Android. Estas apps permiten trasladar fotos, vídeos, contactos y parte del historial de mensajes, pero muchos usuarios se quejan de lagunas importantes: chats que no se restauran bien, álbumes de fotos incompletos o fallos con determinadas aplicaciones.
La nueva apuesta de ambas compañías pasa por integrar la migración directamente en el asistente de configuración inicial de los móviles. Es decir, cuando se encienda por primera vez un nuevo iPhone o un nuevo Android, aparecerá una opción para traer los datos desde el sistema contrario sin necesidad de descargar nada adicional.
Según la información adelantada por medios especializados como 9to5Google, Android 16 en su canal Canary ya incluye referencias a esta función en los Pixel, mientras que Apple planea introducir el equivalente en una futura beta de iOS 26. El objetivo es que ambos sistemas “se hablen” entre sí de forma segura, guiando al usuario con pasos sencillos.
Este nuevo flujo de configuración pretende reducir al mínimo los errores habituales: nada de pasos duplicados, menos mensajes confusos y menos riesgo de que se corte la transferencia a medias. La idea es que el proceso sea prácticamente transparente incluso para quien no tiene experiencia con copias de seguridad o cuentas en la nube.
Más tipos de datos: de la eSIM a los ajustes y las apps compatibles
Uno de los aspectos más llamativos de lo que ya se ha visto en Android Canary es la presencia de opciones específicas para “Copiar datos” y “Transferir la eSIM” entre un dispositivo Android y uno iOS. Hasta ahora, muchos usuarios tenían que acudir a su operador o hacer procesos manuales para mover la línea móvil cuando cambiaban de plataforma.
En la sección de servicios de Google aparece una nueva opción llamada “Emparejar con iPhone o iPad”. El sistema genera un identificador y una contraseña únicos para cada conexión, lo que refuerza la seguridad de la transferencia. Todo apunta a que, en la práctica, el proceso se simplificará con un código QR que se mostrará en pantalla y que el otro móvil podrá escanear para iniciar la migración.
A partir de ahí, ambos dispositivos se comunicarán a través de la conexión WiFi local para copiar los datos. Este método permite una velocidad mayor que el clásico envío por Internet y, además, no obliga a recurrir siempre a un cable, aunque seguirá siendo posible usarlo en algunos casos como opción más rápida y estable.
Las filtraciones y los primeros indicios en el código sugieren que el nuevo sistema ampliará de forma notable el alcance de lo que se puede mover: contactos, fotos, vídeos, agenda, mensajes SMS, eSIM, posiblemente más tipos de datos de aplicaciones y ciertos ajustes básicos. El objetivo es que quien cambia de móvil note la mínima ruptura posible en su uso diario.
Al mismo tiempo, Apple y Google pretenden mantener cifrados y protegidos los datos delicados durante todo el proceso. No se han detallado aún todos los mecanismos técnicos, pero la transferencia se basará en credenciales temporales y conexiones seguras entre los dos dispositivos, sin pasar por servidores intermedios innecesarios.
Qué pasa hoy: Move to iOS, Android Switch y sus limitaciones
Mientras llega este nuevo sistema conjunto, la realidad es que las herramientas actuales siguen siendo la única vía oficial para saltar de un ecosistema al otro. Move to iOS, por ejemplo, se descarga en un móvil Android y permite enviar al iPhone datos como contactos, fotos, vídeos, mensajes y algunas configuraciones básicas, vinculando ambos dispositivos mediante un código que aparece en la pantalla del iPhone.
Con Android Switch (o Switch to Android) sucede algo parecido en sentido contrario: se instala en el iPhone y ayuda a mover los contenidos hacia un móvil Android, también con un asistente paso a paso. En ambos casos, la filosofía es la misma: conectar los dos teléfonos, elegir qué se quiere trasladar y esperar a que el proceso termine.
El problema es que estas apps no abarcan toda la complejidad de la vida digital de un usuario. No siempre pueden acceder a datos internos de ciertas aplicaciones, no son capaces de clonar los ajustes del sistema, se pierden widgets, distribuciones de iconos o configuraciones avanzadas y, a veces, ciertos archivos se quedan por el camino sin una explicación clara.
Un ejemplo clásico es el de los chats de WhatsApp. Aunque en la actualidad ya es posible migrarlos entre plataformas -con procesos específicos y, en el caso de Android a iPhone, integrados en Move to iOS-, todavía se dan casos de fallos durante la restauración, copias de seguridad incompletas o mensajes que tardan más de lo esperado en estar disponibles.
Con el nuevo sistema nativo que preparan Apple y Google, la idea es reducir al mínimo estas carencias. No se espera que sea perfecto desde el primer día, pero sí que suponga un salto importante respecto a las soluciones actuales, tanto en fiabilidad como en el abanico de datos que se pueden trasladar.
Opciones actuales: cable, WiFi y nube para no perder tu información
Mientras llega la integración profunda entre iOS y Android, seguirán siendo útiles los métodos tradicionales para mover datos. Uno de los más sencillos sigue siendo conectar ambos móviles por cable durante la configuración inicial. Tanto en iOS como en Android aparece un momento en el que el sistema pregunta si se quieren importar datos de otro dispositivo, y muchas marcas permiten hacerlo de forma directa con un cable compatible.
Este método suele ser más completo y rápido, aunque es algo más engorroso porque obliga a mantener los dos teléfonos conectados y sin tocar el cable mientras dura el traslado. La ventaja es que suele reducir errores y cortar menos la transferencia que algunas soluciones inalámbricas en conexiones inestables.
En paralelo, la nube sigue siendo un apoyo clave. En Android, buena parte del contenido se mantiene gracias a la cuenta de Google y servicios como Google Fotos o Google Drive, que sincronizan automáticamente contactos, calendarios, galerías y documentos. En iOS, iCloud permite algo similar, hasta el punto de que es posible restaurar una copia casi completa del sistema en un nuevo iPhone.
Cuando el cambio es entre dos móviles con el mismo sistema (de Android a Android o de iPhone a iPhone), la experiencia ya es bastante madura: basta con iniciar sesión con la misma cuenta y restaurar la copia de seguridad para que el nuevo terminal herede apps, fondos, contraseñas guardadas y demás configuraciones.
El gran hueco estaba precisamente en el salto entre plataformas, donde era necesario combinar nube, cable, apps específicas y mucho trabajo manual. Es aquí donde el proyecto conjunto de Apple y Google puede marcar la diferencia, unificando en un solo flujo gran parte de lo que hoy hay que hacer por partes.
Presión regulatoria en Europa y fin del “efecto bloqueo”
Más allá de la comodidad, este movimiento tiene una lectura clara en clave regulatoria. La Unión Europea lleva años señalando el llamado “efecto bloqueo” de los ecosistemas cerrados, es decir, la dificultad práctica para abandonar una plataforma sin perder datos o funcionalidades importantes.
Bruselas ha reclamado en varias ocasiones más interoperabilidad entre servicios y sistemas, especialmente después de normativas como la Ley de Mercados Digitales (DMA), que obliga a las grandes tecnológicas a abrir parte de sus plataformas para fomentar la competencia. Poder cambiar de iOS a Android -o al revés- sin sobresaltos encaja con ese espíritu.
Según la información que se ha hecho pública, la iniciativa de Apple y Google responde en parte a esta presión. Un sistema estándar y compartido para mover datos reduce las barreras de salida de cada ecosistema, lo que facilita que un usuario en España o en cualquier país europeo elija el móvil que quiera sin tener la sensación de quedar “atado” al anterior.
Este tipo de cambios también pueden modificar la dinámica del mercado de smartphones. Si moverse de plataforma deja de ser un quebradero de cabeza, las marcas tendrán que esforzarse más en la calidad del producto y los servicios, y menos en retener a los usuarios con barreras técnicas.
La previsión es que el nuevo sistema de migración conjunto empiece a llegar a los usuarios finales a lo largo de 2026, coincidiendo con nuevas versiones estables de iOS y Android y, probablemente, con la llegada de nuevas generaciones de iPhone y Pixel en Europa.
Qué pueden esperar los usuarios cuando cambie el sistema
Aunque todavía faltan detalles técnicos finos, la fotografía general que dibujan las pruebas y la documentación es clara: el cambio de un sistema a otro se iniciará nada más encender el nuevo móvil. El asistente de configuración ofrecerá la opción de traer los datos desde un teléfono con el sistema contrario, ya sea iOS o Android.
Lo más probable es que el proceso se base en emparejar ambos dispositivos mediante un código QR o un código numérico temporal. Una vez comprobada la identidad de los dos móviles, se establecerá una conexión segura, preferentemente vía WiFi local. A partir de ahí, el usuario tendrá que elegir qué quiere copiar y qué no.
Entre los datos que se espera poder transferir con mayor facilidad estarían contactos, calendarios, fotos, vídeos, algunos archivos del almacenamiento local, eSIM, historiales de mensajes de la app de SMS y, cuando sea posible, datos de aplicaciones compatibles en ambas plataformas. En el caso de apps exclusivas, seguirán existiendo límites inevitables.
La interfaz se diseñará para ser lo más clara posible: pasos numerados, mensajes explicativos y advertencias sobre el tiempo estimado de la transferencia según la cantidad de datos. El objetivo es que hasta un usuario poco habituado a las cuestiones técnicas pueda completar la migración sin ayuda.
Además, Google y Apple persiguen reducir el tiempo total del traslado optimizando la velocidad. Al usar conexiones directas entre los dispositivos, combinadas con el apoyo de la nube cuando sea necesario, se pretenden evitar esperas interminables que hoy desesperan a más de uno cuando copia grandes bibliotecas de fotos o vídeos.
Si todo avanza como apuntan las pruebas en Android 16 Canary y las referencias a iOS 26, los próximos años pueden traer un cambio profundo en algo tan cotidiano como estrenar móvil: mover tus datos entre iOS y Android debería pasar de ser un suplicio lleno de pasos raros a un trámite guiado, más completo y mucho menos estresante, en el que la competencia se centre más en qué ofrece cada teléfono y menos en el miedo a perder tu información al cambiar de bando.
