- Las bibliotecas municipales de Madrid y el CSIC impulsan clubes de lectura científicos gratuitos para público adulto.
- Cada biblioteca aborda un eje temático distinto: océanos y medioambiente, salud global y cosmos.
- Las obras pertenecen a la colección «¿Qué sabemos de?» y se comentan con sus propios autores del CSIC.
- Los clubes buscan estrechar la relación entre investigación científica y ciudadanía a través del debate y la lectura.

Las bibliotecas municipales de Madrid vuelven a apostar por la divulgación científica con una nueva edición de los clubes de lectura «Entre líneas y ciencia», una propuesta que combina libros, conversación pausada y contacto directo con la comunidad investigadora. La iniciativa, abierta al público adulto, se desarrollará hasta el mes de mayo en tres centros de la red municipal y ofrece inscripción gratuita para todas las personas interesadas.
Impulsados en colaboración con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), estos clubes se apoyan en títulos de la colección «¿Qué sabemos de?» (CSIC-Catarata), una serie de libros breves que repasan el estado actual del conocimiento sobre distintos temas científicos. A partir de esas lecturas, los asistentes pueden dialogar con los propios autores, que son investigadores del CSIC, y plantearles dudas, comentarios y reflexiones sobre la ciencia que hay detrás de cada obra.
La propuesta se concibe como un espacio de encuentro entre ciencia y ciudadanía, en el que no hace falta tener formación especializada para participar. El formato de club de lectura permite ir desgranando conceptos complejos en un ambiente cercano, donde se habla tanto de actualidad científica como de los procesos de investigación y de su impacto en la vida cotidiana y en la sociedad en su conjunto.
En esta edición, los clubes se reparten entre tres bibliotecas públicas municipales —Gloria Fuertes, José Hierro y David Gistau—, cada una con una línea temática propia. De este modo, quienes se apunten podrán escoger entre contenidos relacionados con los océanos y el medioambiente, la salud global o un recorrido por el cosmos y la astronomía, siempre con el apoyo de especialistas.
Más allá de la lectura compartida, la presencia de autores e investigadoras convierte estos clubes en un foro en el que se analizan problemas actuales como la contaminación, la salud del planeta o la inteligencia artificial, conectando la teoría de los libros con las preocupaciones del día a día. Para muchas personas, es también una primera ocasión para conocer de cerca cómo se produce el conocimiento científico en España.
Gloria Fuertes: tiburones, bulos de nutrición y microplásticos

Uno de los clubes se celebrará en la Biblioteca Pública Municipal Gloria Fuertes, situada en el distrito de Barajas, donde el punto de partida será una sesión monográfica dedicada a los tiburones. A través de la lectura de un título de la colección «¿Qué sabemos de?», se abordará la imagen de estos animales, a menudo temidos y rodeados de mitos, frente a lo que la investigación científica sabe realmente sobre ellos.
En esa primera sesión intervendrán Anabel Colmenero y Claudio Barría, autores del libro Tiburones, que explicarán cómo se estudia a estas especies y por qué su conservación es clave para el equilibrio de los ecosistemas marinos. La moderación correrá a cargo de Carmen Guerrero, de la Vicepresidencia Adjunta de Cultura Científica y Ciencia Ciudadana del CSIC, que se encargará de dinamizar el debate y facilitar la participación de todas las personas asistentes.
El club de Gloria Fuertes continuará con una sesión centrada en los bulos sobre nutrición que circulan por redes sociales y otros canales de comunicación. La obra Los bulos de la nutrición, escrita por el investigador Miguel Herrero, servirá como hilo conductor para examinar por qué se difunden tantas informaciones engañosas sobre alimentación, cómo distinguirlas de las recomendaciones basadas en evidencia y qué papel juegan los medios, la publicidad y nuestras propias creencias.
Otra de las reuniones estará dedicada a los micro y nanoplásticos, partículas diminutas que ya se han detectado en el medioambiente y en diferentes cadenas tróficas. Las autoras Auxiliadora Prieto, Victoria Moreno, Cinta Porte y Amparo López, responsables del libro Micro y nanoplásticos, explicarán qué se sabe sobre la presencia de estos materiales en agua, suelo y aire, y cuáles son las preguntas abiertas sobre sus posibles efectos en la salud y en los ecosistemas.
De esta forma, el club de Barajas enlaza vida marina, alimentación y contaminación por plásticos, tres ámbitos muy distintos pero relacionados entre sí por su vínculo con el medioambiente y con los hábitos cotidianos. El objetivo es que quienes participen salgan con una visión más amplia sobre cómo interactúan nuestras decisiones diarias —desde lo que comemos hasta los productos que usamos— con el entorno natural.
José Hierro: ciencia y salud en un mundo cambiante
En la Biblioteca Pública Municipal José Hierro, ubicada en el distrito de San Blas-Canillejas, el foco se pondrá en la salud global, entendida en un sentido amplio que incluye tanto el bienestar físico y mental como la relación entre la salud humana y la del planeta. Este club estará moderado por Irene Lapuerta, que se encargará de articular las distintas sesiones y de dar la palabra a autores y asistentes.
Una de las lecturas propuestas será El cerebro en movimiento, obra de la que es coautor el investigador José Luis Trejo. A partir de este libro, se analizará la relación entre actividad física y funcionamiento del cerebro, abordando cuestiones como la memoria, la plasticidad neuronal o el envejecimiento, y cómo el ejercicio regular puede influir en la salud cognitiva a lo largo de la vida.
El club también dedicará una sesión a las aplicaciones de la inteligencia artificial en medicina, apoyándose en el título Inteligencia artificial y medicina, del que forma parte como coautora Lara Lloret. La conversación girará en torno al uso de algoritmos en diagnóstico, pronóstico y tratamientos, los retos éticos que plantea, y la manera en que estas tecnologías pueden transformar la práctica clínica, siempre con una mirada crítica sobre sus límites.
Otra de las obras que pasarán por la mesa será La salud planetaria, firmada por Fernando Valladares, Adrián Escudero y Xiomara Cantera. En este caso, el foco se sitúa en los efectos del cambio global sobre la salud, conectando la crisis climática, la pérdida de biodiversidad y la degradación ambiental con el aumento de riesgos para las poblaciones humanas. Se tratarán temas como las olas de calor, las zoonosis emergentes o la calidad del aire, y cómo las políticas públicas y herramientas de sostenibilidad pueden influir en estos escenarios.
Las sesiones de José Hierro pretenden mostrar que la salud no depende solo de factores individuales, sino también de condiciones ambientales, sociales y tecnológicas. A través del diálogo con los autores, se busca que las personas participantes cuestionen ideas preconcebidas y entiendan mejor cómo se diseña la investigación en neurociencia, medicina o ciencias ambientales, y qué implicaciones tiene para la vida diaria y para la organización de los sistemas sanitarios.
David Gistau: un recorrido por el cosmos y sus huellas en la Tierra
El tercer club de esta edición tendrá lugar en la Biblioteca Pública Municipal David Gistau, en el distrito de Salamanca, donde la temática principal será el cosmos y la relación entre la astronomía y nuestra propia historia como especie. Bajo la moderación de Adriana Murad, las distintas sesiones ofrecerán una mirada amplia que va desde la búsqueda de vida fuera de la Tierra hasta la contaminación lumínica que afecta a la observación del cielo nocturno.
Una de las obras protagonistas será La vida y su búsqueda más allá de la Tierra, de la investigadora Ester Lázaro. A partir de este libro, se abordará qué condiciones se consideran necesarias para la vida tal y como la conocemos, qué pistas se buscan en otros planetas y lunas del Sistema Solar, y qué papel juegan las misiones espaciales y la astrobiología en esa búsqueda de vida extraterrestre. También se comentarán los límites de lo que hoy puede afirmarse con rigor.
El club incluirá además la lectura de Encuentros temporales entre astronomía y prehistoria, firmado por Enrique Pérez Montero y Juan Gibaja. Este título propone un viaje en el que se cruzan fenómenos astronómicos y evolución humana, analizando cómo las primeras sociedades miraban al cielo, qué interpretaciones daban a los eventos celestes y cómo ese conocimiento influyó en la organización social, los calendarios y las prácticas culturales.
Otro de los temas clave será la contaminación lumínica, a partir del libro del mismo nombre escrito por Alicia Pelegrina. En esta sesión se tratará cómo el exceso de iluminación artificial altera los ecosistemas, dificulta las observaciones astronómicas y puede tener efectos sobre la salud humana, especialmente en lo relativo al sueño y a los ritmos circadianos. Se debatirá también qué medidas pueden adoptarse desde las ciudades para reducir este problema.
Con este conjunto de lecturas, el club de David Gistau pone sobre la mesa la idea de que lo que ocurre en el cielo no es algo ajeno, sino profundamente ligado a nuestra historia, cultura y bienestar. Las reuniones aspiran a que las personas asistentes miren el firmamento con otros ojos, conectando los datos científicos actuales con las grandes preguntas sobre el lugar que ocupa la humanidad en el universo.
Un puente estable entre libros, ciencia y barrio
En los tres clubes de lectura, el esquema se repite con ligeras variaciones: se propone un libro de la colección «¿Qué sabemos de?», las personas inscritas lo leen previamente y, en el encuentro, se abre una conversación guiada por una persona moderadora y enriquecida con la participación de los autores. Este formato facilita que las dudas salgan a la luz, que se cuestionen titulares simplistas y que se comprendan mejor los matices de cada investigación.
Las sesiones, que se desarrollarán hasta mayo, están pensadas para quienes tengan curiosidad por temas como los océanos, la nutrición, la salud del cerebro, la inteligencia artificial aplicada a la medicina o la astronomía, pero no exigen conocimientos previos. El objetivo es que cualquiera pueda sentarse, preguntar, discrepar y aportar sus propias experiencias, de forma que el aprendizaje sea compartido.
El hecho de que la inscripción sea gratuita en las tres bibliotecas refuerza la apuesta por una divulgación accesible, que no dependa del nivel de ingresos ni del bagaje académico. En paralelo, para el CSIC estos clubes suponen una oportunidad de escuchar de primera mano qué preocupa a la ciudadanía, qué conceptos generan más confusión y cómo se percibe la ciencia en el entorno más cercano.
Con temas que van desde los tiburones y los microplásticos hasta la salud planetaria o la búsqueda de vida fuera de la Tierra, «Entre líneas y ciencia» se consolida como una fórmula sencilla pero efectiva para que la investigación salga de los laboratorios y se siente a conversar en las bibliotecas de barrio. Quienes acudan a estas citas encontrarán no solo libros y datos, sino también un espacio compartido para pensar sobre el presente y el futuro desde la perspectiva de la ciencia.