- COFEPRIS y SSPC sellan unas Bases de Colaboración para vigilar la publicidad de productos y servicios sanitarios en internet.
- El acuerdo crea un esquema continuo de monitoreo e intercambio de información para detectar contenidos engañosos.
- La inteligencia e investigación cibernética de la SSPC se coordinará con COFEPRIS para reaccionar con mayor rapidez ante riesgos digitales.
- Las Bases de Colaboración tendrán vigencia de 2026 a 2030 y se enmarcan en una estrategia nacional de ciberseguridad y salud.

La publicidad de productos relacionados con la salud en internet lleva años en el punto de mira de las autoridades mexicanas, que ven con preocupación el aumento de ofertas dudosas, remedios milagro y servicios sin respaldo científico. En este contexto, dos instituciones clave han dado un paso coordinado para cerrar el cerco a estas prácticas en la red.
La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) han formalizado un acuerdo que pretende reforzar la vigilancia sobre la publicidad engañosa en la red pública de internet, con la vista puesta en reducir riesgos sanitarios y proteger a la población frente a contenidos fraudulentos.
Un acuerdo estratégico para vigilar la publicidad en internet
El nuevo marco de cooperación se articula a través de unas Bases de Colaboración firmadas por el comisionado de COFEPRIS, Víctor Hugo Borja Aburto, y el responsable de la Unidad de Inteligencia, Investigación Cibernética y Operaciones Tecnológicas de la SSPC, Israel Agüero Alegría. En esencia, el documento sienta las reglas para un trabajo conjunto y sostenido en el terreno digital.
Entre los puntos centrales del acuerdo figura la creación de un esquema continuo de monitoreo y vigilancia sobre los productos y servicios con impacto sanitario que se anuncian en internet. Esto incluye desde suplementos alimenticios y productos cosméticos hasta tratamientos, procedimientos o servicios que se presenten con beneficios para la salud sin cumplir la normativa vigente.
Las Bases de Colaboración prevén además reuniones periódicas de seguimiento, espacios de capacitación conjunta y la simplificación de los procesos de intercambio de información entre las dos instituciones. Todo ello deberá ajustarse a la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública, de forma que se respeten tanto los derechos de los ciudadanos como las obligaciones de las autoridades.
Con este movimiento, COFEPRIS y SSPC buscan dar un salto cualitativo en la forma de abordar la publicidad sanitaria en entornos digitales, donde la velocidad de difusión de contenidos y la diversidad de plataformas obligan a un esfuerzo de supervisión mucho más sofisticado del que se hacía hace apenas unos años.
El acuerdo también pone el acento en que la comunicación institucional sea directa, eficiente y oportuna, evitando cuellos de botella burocráticos que puedan retrasar la reacción ante campañas especialmente agresivas o peligrosas para la salud.
Intercambio de información y respuesta más rápida
Uno de los pilares del convenio es el intercambio estructurado de datos. COFEPRIS, como autoridad sanitaria, será la encargada de identificar posibles incumplimientos en materia de publicidad y regulación sanitaria, mientras que la SSPC aportará sus capacidades en ciberinteligencia, rastreo en línea y operaciones tecnológicas para seguir el rastro de las campañas irregulares.
El titular de COFEPRIS ha subrayado que la institución notificará de manera inmediata a la Secretaría de Seguridad cualquier indicio de que un producto o servicio ofertado en la red incumple la normativa. Este flujo ágil de información pretende acortar al máximo el tiempo de reacción, un factor clave en un entorno digital donde un anuncio puede volverse viral en cuestión de horas.
Por su parte, Israel Agüero Alegría ha destacado que la formalización de estas Bases refuerza los mecanismos de intercambio de información que ya existían de forma más dispersa, y permite consolidar acciones coordinadas frente a la publicidad engañosa en plataformas digitales, redes sociales y páginas web.
En la práctica, esto se traducirá en que las irregularidades detectadas por COFEPRIS -como anuncios que atribuyen propiedades terapéuticas no autorizadas, omiten advertencias obligatorias o promueven usos no aprobados- podrán ser canalizadas directamente a las áreas de ciberseguridad de la SSPC para su análisis y eventual intervención.
Además, el acuerdo se enmarca en una estrategia más amplia de ciberseguridad que la SSPC desarrolla con las distintas unidades de Policía Cibernética de las entidades federativas, lo que abre la puerta a una actuación más homogénea en todo el territorio nacional.
Ciberseguridad y salud, dos frentes cada vez más conectados
La SSPC ha insistido en que la lucha contra la publicidad engañosa en internet no es un asunto aislado, sino parte de una estrategia nacional para blindar el espacio digital. Bajo la conducción del secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, la institución mantiene un trabajo permanente con las policías cibernéticas estatales para responder de forma más coordinada a los riesgos en línea.
En este ecosistema, la publicidad de productos sanitarios ocupa un lugar cada vez más relevante. La combinación de algoritmos de segmentación, venta directa al consumidor y difusión masiva a través de redes sociales crea un caldo de cultivo ideal para que florezcan ofertas engañosas y contenidos sin sustento científico.
De ahí que el acuerdo subraye la necesidad de alinear la vigilancia sanitaria con las capacidades tecnológicas y de inteligencia digital del Estado. Mientras COFEPRIS aporta el criterio técnico sobre qué puede suponer un riesgo para la salud, la SSPC proporciona herramientas para rastrear campañas, ubicar a los responsables y, llegado el caso, activar mecanismos de investigación.
Las autoridades reconocen que ya no basta con supervisar la publicidad tradicional o actuar solo cuando se reciben denuncias. El objetivo ahora es anticiparse, mediante un monitoreo constante de los entornos digitales y la detección temprana de patrones de riesgo, como la aparición repentina de una oleada de anuncios sobre un mismo producto en distintas plataformas.
Este enfoque se alinea con las recomendaciones internacionales en materia de ciberseguridad y protección de la salud pública, que instan a los países a no separar la vigilancia sanitaria del análisis de amenazas digitales, especialmente cuando se trata de contenidos que afectan directamente al bienestar de la ciudadanía.
Vigencia del acuerdo y horizonte de trabajo
Las Bases de Colaboración firmadas por COFEPRIS y SSPC cuentan con un calendario definido. Está previsto que entren en vigor el 27 de marzo de 2026 y se mantengan activas hasta el 30 de septiembre de 2030, un periodo de más de cuatro años en el que se espera que el esquema de vigilancia digital quede plenamente consolidado.
Durante este tiempo, ambas dependencias se han comprometido a evaluar periódicamente los resultados de la colaboración, ajustar los procedimientos cuando sea necesario y actualizar los protocolos de actuación conforme evolucione el ecosistema digital y surjan nuevas modalidades de publicidad o canales de difusión.
El convenio no solo se limita a la reacción ante casos concretos; también contempla acciones de capacitación y perfeccionamiento técnico para los equipos implicados, tanto de COFEPRIS como de la SSPC. La idea es que los profesionales encargados del monitoreo y la investigación estén al día en cuanto a nuevas tecnologías, herramientas de rastreo y tendencias en publicidad en línea.
En paralelo, se abre la puerta a que, sobre la base de esta cooperación, puedan diseñarse campañas informativas dirigidas a la población para fomentar un consumo más crítico de la publicidad sanitaria en internet, aunque este punto no figura como eje principal del acuerdo, sí se contempla como una línea posible de trabajo complementario.
Con este marco temporal y operativo, las autoridades esperan que la alianza se convierta en un instrumento estable de control de la publicidad sanitaria digital, capaz de adaptarse a la velocidad a la que cambian las plataformas y los modelos de negocio en el entorno online.
En conjunto, la iniciativa de COFEPRIS y la SSPC apunta a un escenario donde la publicidad de productos y servicios relacionados con la salud en internet esté sometida a una vigilancia mucho más estricta, con canales claros de comunicación entre las instituciones y una respuesta más ágil frente a prácticas engañosas, en un intento por equilibrar la innovación digital con la protección efectiva de la salud pública.
