- Existen extensiones de emulación para Chrome y Firefox que permiten ejecutar contenido Flash sin instalar el software de Adobe.
- Se pueden utilizar versiones antiguas de Chromium o máquinas virtuales con Windows previo a la actualización 20H2.
- Dolphin Browser ofrece soporte para Flash en dispositivos Android.
Seguramente te haya pasado que, intentando entrar en alguna web de juegos antigua o en un recurso educativo interactivo, te has topado con el dichoso aviso de que Flash ya no es compatible. Es una faena, la verdad, porque aunque hoy en día el HTML5 manda y es mucho más seguro, todavía quedan tesoros digitales que solo funcionan con esta tecnología que Adobe decidió jubilar a finales de 2020.
La cuestión es que, aunque los navegadores modernos le hayan hecho la cruz, todavía existen trucos y herramientas para darle una segunda vida a esos contenidos. No es tan sencillo como darle a un botón, ya que los agujeros de seguridad de Flash eran un coladero, pero si sabes dónde mirar, puedes seguir disfrutando de esos archivos .swf sin complicaciones.
Navegadores específicos y opciones móviles

Si hablamos de dispositivos Android, hay opciones que todavía presumen de mantener esta compatibilidad. El Dolphin Browser se posiciona como una alternativa potente, ya que no solo ofrece una velocidad de carga envidiable y un bloqueador de anuncios, sino que incluye un reproductor Flash integrado. Esto es ideal para quienes buscan una experiencia de gaming o vídeos en HD en el móvil sin volverse locos.
Además, este navegador viene cargado de extras que molan, como la navegación privada, gestos personalizados para acceder a webs y un sistema de pestañas múltiples que te hace sentir que estás en un ordenador de escritorio mientras usas el móvil.
Soluciones avanzadas: Máquinas virtuales y versiones antiguas

Para los más cafeteros de la informática que usan Windows, hay una ruta un poco más larga pero efectiva. Como Microsoft eliminó el soporte nativo en la actualización 20H2, la solución es instalar una versión anterior de Windows (como la 20H1 o 19H2) mediante una máquina virtual usando VirtualBox o VMware. Así puedes ejecutar Internet Explorer o Edge en un entorno aislado y seguro.
Si no quieres montar todo un sistema operativo paralelo, otra opción es recurrir a versiones viejas de Chromium. Google borra las versiones antiguas de sus servidores, pero existen repositorios donde puedes bajar la versión 87 de Chromium, que fue una de las últimas en permitir el plugin de Flash antes de que le cerraran el grifo en la versión 88.
Extensiones para navegadores modernos

Si no te apetece complicarte la vida instalando software pesado, las extensiones de la Chrome Web Store son el camino más corto. No instalan el software de Adobe, sino que emulan el contenido Flash para que sea legible. Algunas de las más recomendadas son:
- SuperNova SWF Enabler: Muy top para webs de juegos; solo tienes que activarla cuando detectes que la página necesita el plugin.
- Flash Player+: Permite cargar el contenido de la página actual mediante un botón sencillo.
- FlashPlayer – SWF to HTML: Esta es curiosa porque convierte el contenido a JavaScript en una ventana nueva, funcionando más como un emulador independiente.
- Flash Game Emulator: Ideal si tienes tus propios archivos .swf guardados en Google Drive, ya que permite cargarlos directamente.
En cuanto a Firefox, existen extensiones similares, aunque Mozilla advierte que estas no están monitorizadas oficialmente, por lo que las instalas bajo tu propia responsabilidad. Algunas permiten descargar el contenido Flash al disco duro para luego ejecutarlo de forma local, evitando así los riesgos de navegación en vivo.
Configuraciones manuales en navegadores clásicos
Si por algún motivo tienes acceso a versiones antiguas de Opera o Firefox, el proceso es más manual. En Opera, solía bastar con hacer clic derecho sobre el contenido y seleccionar Permitir o Activar Flash. En Chrome, antes del bloqueo total, se podía gestionar desde la configuración de privacidad y seguridad, cambiando la opción de bloquear Flash por la de Preguntar antes.
Para quienes usan Internet Explorer 11 en Windows 10, es posible visualizar archivos locales entrando en las Opciones de Internet, yendo al apartado de seguridad en las opciones avanzadas y marcando la casilla de permisos para archivos Flash del disco duro.

Teniendo en cuenta todas las alternativas, lo más práctico para el usuario medio es tirar de extensiones de emulación por su rapidez, aunque si el contenido es complejo y no carga, lo más fiable sigue siendo usar una versión antigua de Chromium o, en el caso más extremo, una máquina virtual para no comprometer la seguridad del sistema principal.