- La CNMC autoriza en primera fase la toma de control total de Wallapop por Naver.
- Naver pasa a controlar el 100% de Wallapop tras invertir más de 560 millones de euros.
- La plataforma mantendrá sede en Barcelona, su plantilla y la marca bajo la dirección de Rob Cassedy.
- La operación refuerza la expansión europea de Naver y consolida a España como polo tecnológico.
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha dado luz verde, en su primera fase de revisión, a la toma de control de Wallapop por parte de la multinacional surcoreana Naver. Con este visto bueno regulatorio, la popular plataforma española de compraventa de segunda mano queda integrada de forma plena en el perímetro del grupo tecnológico asiático.
Esta autorización supone un paso clave para consolidar la operación de compra de Wallapop por Naver, una transacción que refuerza la presencia de capital extranjero en el ecosistema digital español y, al mismo tiempo, consolida a Wallapop como uno de los actores más relevantes del comercio de segunda mano en España y en el sur de Europa.
Autorización de Competencia y detalles de la operación
Según los registros de la CNMC, la operación fue notificada el 5 de enero por Naver y obtuvo su autorización en primera fase el pasado 14 de enero. El organismo que preside Cani Fernández no ha detectado en este análisis inicial problemas relevantes para la competencia en el mercado, lo que ha permitido un trámite relativamente ágil.
La compra se había cerrado a nivel societario en agosto del año anterior, cuando Naver acordó hacerse con el 100% del capital de Wallapop. Para completar la operación, la firma surcoreana adquirió un 70,5% adicional por 604,5 millones de wones, equivalentes a unos 377 millones de euros, sobre una participación que ya poseía desde ejercicios anteriores.
Antes de este movimiento, Naver ya era un accionista destacado de la compañía española: entre 2021 y 2023 inyectó alrededor de 190 millones de euros en varias rondas de financiación, hasta alcanzar una participación del 29,5%. Con la nueva transacción, pasa de socio estratégico a dueño absoluto del proyecto.
De acuerdo con la documentación difundida por Naver, la operación fija una valoración de Wallapop en torno a los 600 millones de euros, con una valoración «post-money» cercana a los 650 millones. La compañía surcoreana subraya que el acuerdo cuenta con el apoyo de la gran mayoría de los accionistas de la plataforma barcelonesa, lo que ha facilitado el cierre sin grandes resistencias internas.
Competencia, al autorizar la operación en esta primera fase, viene a confirmar que no aprecia riesgos significativos para los consumidores ni para el funcionamiento del mercado de plataformas de compraventa en España. No se descarta, no obstante, que pueda seguir monitorizando la evolución del sector, aunque por ahora no se han impuesto condiciones específicas a la integración.
Una alianza para reforzar sinergias y crecimiento
La operación no responde únicamente a un movimiento financiero, sino a la voluntad de estrechar la alianza tecnológica y comercial entre ambas compañías. Tanto Naver como Wallapop concluyeron que tenía sentido dar un paso más allá en su relación, asegurando el control de la gestión y aprovechando mejor las sinergias entre sus plataformas.
Naver considera que la integración de Wallapop le ayudará a impulsar su estrategia en el mercado europeo de compraventa de segunda mano, un segmento con un fuerte crecimiento en los últimos años, asociado tanto al auge del comercio electrónico como a la preocupación por la sostenibilidad y la economía circular.
Para Wallapop, quedar bajo el paraguas de un grupo tecnológico de gran tamaño abre la puerta a acceder a más recursos tecnológicos, capacidad de inversión y experiencia en comercio electrónico. Esto puede traducirse, en la práctica, en nuevas funcionalidades, mejoras en los sistemas de recomendación, herramientas de seguridad más avanzadas y una mayor capacidad para explorar otros mercados fuera de España.
Desde la óptica del regulador, esta integración se produce en un contexto en el que el mercado ya cuenta con otros actores relevantes de compraventa entre particulares, tanto nacionales como internacionales, por lo que no se espera una reducción notable de la presión competitiva. En este escenario, la operación se percibe más como un refuerzo de capacidades que como una concentración problemática.
La compañía surcoreana insiste en que el objetivo no es desmantelar el proyecto original, sino potenciar la plataforma manteniendo su esencia, aprovechando el reconocimiento de la marca y la base de usuarios construida durante más de una década.
Continuidad de la marca y del equipo en Barcelona
Uno de los puntos que más interesa a los usuarios y al sector tecnológico español es qué ocurrirá con el día a día de Wallapop. Según ha explicado Naver, la plataforma seguirá operando desde su sede en Barcelona, manteniendo su base operativa y su equipo directivo actual.
La compañía ha confirmado que Rob Cassedy, actual consejero delegado de Wallapop, continuará al frente del proyecto, lo que proporciona cierta estabilidad y garantiza continuidad en la hoja de ruta que venía desarrollando la empresa en los últimos años.
Además, Naver ha recalcado que no prevé cambios en la plantilla ni en la marca, un aspecto relevante teniendo en cuenta el reconocimiento del nombre Wallapop en España. La intención declarada es preservar la identidad de la plataforma, muy arraigada entre los usuarios locales, al tiempo que se aprovecha la estructura global del grupo surcoreano.
Este enfoque permite que Wallapop mantenga su carácter de proyecto nacido en Barcelona, pero con el respaldo de un gigante tecnológico que puede aportar músculo financiero y herramientas avanzadas de desarrollo. Para el ecosistema digital español, se trata de un ejemplo de cómo una startup puede crecer, atraer inversión internacional y permanecer como referencia local.
Entre las prioridades marcadas tras el cambio de control figura seguir mejorando la experiencia de usuario y la seguridad en las transacciones, dos cuestiones clave en el ámbito de las plataformas C2C, donde la confianza resulta determinante para el uso continuado del servicio.
Naver y su ofensiva internacional en comercio electrónico
La adquisición de Wallapop se enmarca en una estrategia más amplia de expansión global por parte de Naver. La multinacional surcoreana lleva años construyendo un portfolio internacional de empresas digitales, especialmente en ámbitos vinculados al comercio electrónico, los contenidos y la tecnología aplicada a la vida cotidiana.
En 2023, Naver cerró la compra de Poshmark, una plataforma estadounidense de compraventa C2C centrada en moda, hogar y electrónica, con una fuerte implantación en el mercado norteamericano. Este movimiento permitió a la compañía reforzar su presencia en Estados Unidos y aprender de un modelo de negocio muy vinculado a las comunidades online.
En Europa, el grupo acumula ya más de 500 millones de euros invertidos en unas 30 empresas, lo que muestra su interés por consolidarse como actor relevante en el continente. Entre otras operaciones, en 2017 adquirió el Centro de Investigación de Xerox en Grenoble (Francia), especializado en tecnología y soluciones de alto valor añadido.
La integración de Wallapop encaja en este puzzle internacional como un punto de entrada privilegiado al mercado del sur de Europa y, en particular, al español, donde la plataforma ya goza de una posición muy sólida en el segmento de productos de segunda mano.
Para Naver, la firma española aporta una comunidad de usuarios muy activa, un conocimiento profundo del mercado local y una marca fuertemente reconocida, lo que facilita desplegar nuevas estrategias comerciales y de producto sin tener que empezar desde cero.
Wallapop: rentabilidad en España y planes de futuro
Wallapop nació en Barcelona en 2013 y a lo largo de la última década ha conseguido consolidarse como una de las aplicaciones de compraventa de segunda mano más utilizadas en España. Actualmente conecta a unos 19 millones de usuarios, que generan más de 100 millones de anuncios al año, según los últimos datos conocidos.
Tras años de fuerte inversión en crecimiento y desarrollo de producto, la compañía alcanzó la rentabilidad en el mercado español en 2024, un hito relevante en un sector donde muchas plataformas priorizan el volumen de usuarios por encima de los beneficios.
En ese ejercicio, Wallapop superó los 100 millones de euros de ingresos, apoyada en el incremento sostenido de operaciones, la expansión de sus servicios y el impulso de nuevas vías de monetización, como promociones destacadas o servicios de envío integrados.
De cara a 2025, las previsiones de la empresa apuntan a que tanto la facturación como los beneficios marcarán máximos históricos, apoyándose en una base de usuarios fiel, en el fortalecimiento de la experiencia de usuario y, previsiblemente, en los recursos adicionales que pueda aportar Naver.
Con la integración ya aprobada por Competencia en primera fase, la expectativa es que la plataforma pueda acelerar su hoja de ruta en innovación, ampliar funcionalidades y explorar con más fuerza posibles expansiones geográficas en Europa, siempre con el foco puesto en mantener la cercanía con el usuario que ha caracterizado hasta ahora a la marca.
El visto bueno de la CNMC a la compra de Wallapop por Naver refuerza la imagen de España como hub tecnológico atractivo para la inversión internacional, al tiempo que consolida a la plataforma barcelonesa dentro de un gran grupo global sin renunciar a su identidad local; una combinación que, si se gestiona bien, puede traducirse en más innovación, mejores servicios para los usuarios y un ecosistema digital más robusto en el ámbito de la compraventa de segunda mano.