- Nvidia comprará a CoreWeave la capacidad en la nube no vendida hasta 2032 bajo su acuerdo marco.
- Pedido inicial de 6.300 millones de dólares; refuerzo frente a posibles bajadas de demanda.
- Cláusulas de terminación: aviso de 30 días por incumplimiento o insolvencia.
- Impulso bursátil (+8%) y encaje con los contratos de OpenAI (11.900 M$ y hasta 4.000 M$ adicionales).
CoreWeave ha formalizado con Nvidia un pedido inicial valorado en 6.300 millones de dólares que asegura la colocación de capacidad de computación en la nube de IA. La operación está diseñada para que, cuando no se ocupe toda la infraestructura por parte de clientes propios, Nvidia absorba la capacidad disponible.
El movimiento se recoge en una presentación ante la SEC que detalla un nuevo formulario de pedido fechado el 9 de septiembre de 2025, enmarcado en el Acuerdo Marco de Servicios (MSA). Según ese documento, la obligación de compra de capacidad por parte de Nvidia se extiende hasta el 13 de abril de 2032, con las condiciones de entrega y disponibilidad del servicio como requisito.
Cómo está estructurado el acuerdo

El MSA, fechado originalmente el 10 de abril de 2023, seguirá en vigor mientras haya pedidos abiertos o hasta su terminación conforme a sus términos. En ese marco, el pedido actual actúa como un respaldo de uso de capacidad: si los clientes de CoreWeave no copan los recursos, Nvidia compra el remanente.
La documentación también recoge salvaguardas habituales: cualquiera de las partes puede resolver el acuerdo con un aviso por escrito de 30 días en caso de incumplimiento, o si la otra parte entra en procesos de quiebra o insolvencia. Se trata de una cláusula estándar que acota el riesgo contractual.
El compromiso de compra está sujeto a los requisitos de entrega y a la disponibilidad del servicio. En la práctica, esto implica que la utilización de los centros de datos de IA en Estados Unidos y Europa queda asegurada hasta 2032, independientemente del cliente final, siempre que se cumplan las condiciones operativas.
Repercusiones para CoreWeave y Nvidia
Tras el anuncio, las acciones de CoreWeave avanzaron alrededor de un 8%, reflejando que el mercado percibe el acuerdo como un refuerzo de su papel como socio clave de Nvidia en la nube y como un colchón ante posibles altibajos de demanda.
Analistas de Barclays interpretan la enmienda como una red de seguridad que garantiza el aprovechamiento de la capacidad y, además, ven el gasto incremental de Nvidia como una diversificación saludable respecto a los clientes más grandes de CoreWeave. Este enfoque también aborda inquietudes de inversores sobre la ocupación más allá de Microsoft y OpenAI.
CoreWeave opera centros de datos de IA en Estados Unidos y Europa, ofreciendo acceso a GPU de Nvidia muy demandadas para entrenar y servir modelos de gran tamaño. Este posicionamiento le permite canalizar la ola de adopción de herramientas de IA en múltiples sectores.
Con todo, la expansión tiene costes: la empresa comunicó un fuerte aumento de demanda en el segundo trimestre, pero los gastos operativos casi se cuadruplicaron hasta 1.190 millones de dólares, evidenciando la presión financiera asociada al rápido crecimiento.
Relación con OpenAI y la demanda de IA
En paralelo, CoreWeave firmó en marzo un contrato a cinco años con OpenAI por 11.900 millones de dólares, mediante el cual suministra capacidad de computación en la nube al desarrollador de ChatGPT. Este acuerdo subraya la tracción comercial de su plataforma.
Además, existe un acuerdo adicional por el que OpenAI se compromete a realizar pagos de hasta 4.000 millones de dólares hasta abril de 2029. Estos compromisos, junto con el respaldo de Nvidia, favorecen la utilización continuada de la infraestructura de CoreWeave.
El encaje de estas piezas —contratos con grandes clientes y obligación de compra por parte de Nvidia— reduce la incertidumbre sobre la ocupación de capacidad a medio plazo, a la vez que refuerza el papel de CoreWeave en el ecosistema de cómputo para IA.
La operación articula una alianza de largo recorrido: se apoya en un MSA vigente desde 2023, incorpora un pedido de 6.300 millones, introduce salvaguardas de terminación y traza un horizonte de compra hasta 2032, lo que consolida a CoreWeave como proveedor de referencia para cargas de IA mientras Nvidia asegura recursos críticos, con un equilibrio entre crecimiento, cobertura de riesgo y disciplina contractual.