- La ampliación de DFactory Barcelona elevará su superficie de 17.000 m² a 60.000 m² con una inversión de 50 millones de euros.
- El hub prevé generar hasta 1.500 empleos directos y 5.000 indirectos, reforzando la industria 4.0 en Barcelona y el sur de Europa.
- El proyecto incluye cuatro nuevos edificios, entre ellos el Cubo, concebido para grandes eventos internacionales y actividades ciudadanas.
- La ampliación impulsa un Distrito 4.0 que combina innovación, talento y colaboración público-privada en un enclave estratégico entre puerto y aeropuerto.
El proyecto de ampliación de DFactory Barcelona ha arrancado oficialmente con la colocación de la primera piedra de su segunda fase, un paso que permitirá triplicar la superficie actual de este ecosistema de industria 4.0 situado en la Zona Franca de la ciudad. La actuación supone un salto de los 17.000 m² existentes a un total de 60.000 m², consolidando este hub como uno de los polos tecnológicos más relevantes del sur de Europa.
Impulsado por el Consorci de la Zona Franca de Barcelona (CZFB) y con el apoyo del Ayuntamiento de Barcelona y del Gobierno de España, el plan prevé una inversión en torno a los 50 millones de euros. La ampliación no solo responde a la demanda de espacio por parte de empresas tecnológicas, sino que también persigue reforzar el modelo de Distrito 4.0, donde industria avanzada, talento e innovación conviven en un entorno urbano bien conectado.
Un salto de escala para la industria 4.0 en Barcelona

La ampliación de DFactory Barcelona supone un cambio de dimensión para la infraestructura industrial de la ciudad. El complejo, inaugurado en 2021, ha mantenido prácticamente ocupación plena desde sus inicios, con 44 empresas instaladas que trabajan en campos como la robótica, la inteligencia artificial, la impresión 3D, la ciberseguridad, el blockchain o la nanotecnología. La falta de espacio disponible ha acelerado la puesta en marcha de esta segunda fase.
En la actualidad, el hub genera más de 300 empleos directos y alrededor de 1.200 indirectos, con un nivel de cualificación elevado: cerca del 45% de la plantilla cuenta con estudios universitarios y aproximadamente un 20% dispone de doctorado. Con la ampliación, las previsiones apuntan a la creación de hasta 1.500 puestos de trabajo directos y 5.000 indirectos, lo que multiplicará el impacto económico y tecnológico en el área metropolitana.
Las compañías ya instaladas han registrado más de 60 patentes (63 según los últimos datos facilitados), lo que evidencia el nivel de innovación aplicada que se desarrolla en el ecosistema. Además, alrededor del 30,9% de las empresas tienen origen internacional, procedentes de Europa, Estados Unidos y Asia, reforzando la vocación global del proyecto.
En términos cuantitativos, el salto de los 17.000 m² iniciales a los 60.000 m² previstos sitúa a DFactory como uno de los mayores hubs europeos dedicados a la nueva industria. La nueva superficie permitirá acoger tanto grandes corporaciones con divisiones de innovación como empresas industriales especializadas en fabricación digital y startups tecnológicas en fase de crecimiento.
La inversión estimada de 50 millones de euros se ha planteado como una apuesta a largo plazo para transformar la Zona Franca en un verdadero campus industrial integrado, donde se combinen áreas productivas, espacios para la investigación y servicios de apoyo al talento.
Cuatro nuevos edificios para un campus industrial integrado
La segunda fase de DFactory Barcelona se articula en torno a la construcción de cuatro nuevos edificios, concebidos bajo la idea de campus industrial abierto y flexible. El objetivo es ofrecer infraestructuras adaptadas a las necesidades de la industria 4.0, desde la fabricación avanzada hasta la investigación aplicada y la organización de eventos internacionales.
Entre las nuevas piezas arquitectónicas destaca el edificio Cubo, con una superficie aproximada de 1.100 m², diseñado como un gran espacio polivalente. Este equipamiento se destinará a congresos, ferias y eventos internacionales vinculados a la nueva economía, pero también se abre a actividades ciudadanas relacionadas con la innovación y la tecnología, con la idea de acercar la industria avanzada a la sociedad.
El proyecto incluye además dos edificios técnicos, con una configuración pensada para la producción y la investigación. Las plantas bajas se orientarán a fabricación avanzada y producción industrial, mientras que las tres plantas superiores se reservarán para laboratorios, centros tecnológicos, oficinas y espacios de I+D. Esta distribución busca favorecer la proximidad entre las áreas productivas y los equipos de desarrollo, facilitando la transferencia de conocimiento.
El cuarto elemento será un edificio de servicios, que actuará como pieza clave del concepto de campus. En él se ubicarán zonas de restauración, áreas de networking, espacios comunes para la comunidad innovadora y otros servicios orientados a atraer y retener talento nacional e internacional. La idea es que profesionales y empresas dispongan de un entorno cómodo y bien dotado para trabajar, colaborar y generar nuevas iniciativas.
Con esta configuración, la ampliación no solo suma metros cuadrados, sino que refuerza un modelo de Distrito 4.0 en el que producción, innovación y servicios conviven de forma integrada. Se trata de pasar de un polígono industrial tradicional a un entorno donde la actividad económica convive con la vida urbana, y donde la tecnología se convierte en eje vertebrador.
Un ecosistema tecnológico con vocación internacional
Desde su puesta en marcha, DFactory Barcelona se ha presentado como un punto de encuentro entre empresa, tecnología y talento. Ubicado en un enclave estratégico entre el puerto y el aeropuerto de Barcelona y conectado con la red de transporte público, el hub ha ido consolidando un ecosistema en el que la colaboración público-privada tiene un peso central.
El CZFB subraya que el modelo de funcionamiento del DFactory se basa en la colaboración, la transferencia de conocimiento y las sinergias entre proyectos, alejándose de estructuras más tradicionales enfocadas únicamente a la ocupación de metros. Las empresas que se instalan en el complejo no solo buscan un espacio físico, sino un entorno en el que puedan compartir recursos, establecer alianzas y desarrollar proyectos conjuntos.
En este contexto, el papel de los sectores estratégicos es cada vez más relevante. Además de las áreas clásicas de la industria 4.0, la ampliación incorpora una apuesta específica por la salud, la agroindustria avanzada y la tecnología aplicada a la alimentación, ámbitos considerados clave en la nueva economía europea por su impacto en la sostenibilidad, la seguridad alimentaria y la calidad de vida.
El peso de las empresas internacionales es otro de los elementos que refuerzan la dimensión global del proyecto. Con casi un tercio de las compañías procedentes de otros países, el DFactory aspira a consolidarse como un hub europeo de referencia para multinacionales que buscan entornos flexibles para testar nuevas líneas de negocio, así como para startups que quieren escalar proyectos desde Barcelona hacia otros mercados.
Esta combinación de talento local, compañías globales y apuesta por sectores punteros encaja con la estrategia de la ciudad de posicionarse como capital de la industria del futuro en el sur de Europa, complementando otros polos de innovación como el 22@ o los desarrollos previstos en zonas como el Besòs y La Sagrera.
Liderazgo institucional y transformación de la Zona Franca
El acto de colocación de la primera piedra de la Fase 2 ha estado presidido por el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, en calidad de presidente del CZFB, y ha contado con la presencia del delegado del Gobierno en Catalunya, Carlos Prieto, así como del delegado especial del Estado en el Consorci, Pere Navarro, y de la directora general, Blanca Sorigué. Las diferentes intervenciones han coincidido en subrayar el carácter estratégico de la ampliación.
Collboni ha enmarcado el proyecto dentro de la estrategia municipal del llamado “derecho a quedarse”, una política que combina la generación de empleo cualificado con el impulso de vivienda asequible, de manera que la ciudadanía, y especialmente los jóvenes, puedan desarrollar su vida en Barcelona sin verse obligados a marcharse por falta de oportunidades o por el coste de la vivienda.
El alcalde ha defendido que la ciudad no renuncia a su tradición industrial, pero sí avanza hacia un modelo de industria urbana, avanzada y sostenible, compatible con la vida cotidiana y orientada al valor añadido. Este tipo de proyectos, ha señalado, permiten generar puestos de trabajo de calidad y empresas con capacidad de crecer, al tiempo que se integran en una planificación urbana que conecta los nuevos polos económicos con el transporte público y los barrios.
En esta línea, Collboni ha resaltado la importancia de infraestructuras como la ampliación del tranvía para reforzar la movilidad sostenible y la conexión entre zonas residenciales y áreas de actividad económica como la Zona Franca. Según el alcalde, iniciativas como el DFactory forman parte de un horizonte de transformación hasta 2035, junto a otros proyectos clave de la ciudad.
Por su parte, Carlos Prieto ha incidido en el valor simbólico de la primera piedra, que entiende como una muestra de la capacidad de las instituciones para convertir ideas en realidades tangibles. El delegado del Gobierno ha remarcado que el DFactory responde a un modelo económico basado en la innovación, la colaboración y la generación de riqueza productiva, alejándose de dinámicas especulativas.
Un proyecto estratégico, único en el mundo, según el CZFB
El delegado especial del Estado en el CZFB, Pere Navarro, ha definido la ampliación del DFactory como un proyecto estratégico “único en el mundo”, que continúa creciendo para consolidar Barcelona como referencia en la nueva industria. Navarro ha puesto en valor que 44 empresas tecnológicas ya han apostado por este ecosistema, convirtiendo el hub en uno de los espacios más importantes de Europa en el ámbito de la industria 4.0.
Según Navarro, la misión del Consorci pasa por crear las condiciones que hacen posible la innovación industrial: ofrecer espacios adecuados, facilitar la colaboración entre compañías y acompañar la adaptación a los retos de futuro. La transformación de la Zona Franca en un Distrito 4.0 se plantea, en este sentido, como un proceso de largo recorrido, en el que la ampliación de DFactory actúa como pieza central.
La directora general del CZFB, Blanca Sorigué, ha insistido en que el modelo del DFactory se basa en la colaboración y las sinergias, más que en la competencia directa entre las empresas instaladas. Este enfoque, ha explicado, permite acelerar la creación de nuevos proyectos, favorecer la transferencia de conocimiento y consolidar un ecosistema donde la innovación se aplica de forma real en procesos, productos y servicios.
Sorigué ha destacado que la ampliación hasta los 60.000 m² configurará un entorno capaz de atraer tres grandes perfiles empresariales: grandes corporaciones con divisiones de innovación, compañías industriales vinculadas a la fabricación digital y empresas emergentes de base tecnológica. El objetivo es que todas ellas encuentren en la Zona Franca un lugar desde el que conectar con socios, talento e infraestructuras de primer nivel.
La directiva también ha remarcado la posición estratégica del enclave, junto al puerto, el aeropuerto y principales ejes viarios y ferroviarios, como uno de los factores determinantes para atraer proyectos internacionales y reforzar el papel de Barcelona como hub global de industria 4.0.
Calendario de obras, sectores clave e impacto en España y Europa
El calendario previsto para esta segunda fase sitúa la finalización de las obras a lo largo de 2026, con la previsión de que las primeras empresas puedan empezar a instalarse a inicios de 2027. El proceso se ha diseñado para que la actividad del DFactory actual no se vea interrumpida, de modo que la ampliación se vaya integrando de forma progresiva en el ecosistema existente.
En cuanto al perfil de compañías que se quiere atraer, el foco seguirá puesto en la industria 4.0 en un sentido amplio: robótica, impresión 3D, inteligencia artificial, ciberseguridad o blockchain, entre otros campos. Sin embargo, la nueva fase abre la puerta también a sectores considerados estratégicos para la economía europea, como la salud, la agroindustria avanzada y las tecnologías alimentarias.
Esta diversificación sectorial responde a la necesidad de afrontar retos globales como el envejecimiento de la población, el impacto del cambio climático en los sistemas de producción y distribución de alimentos o la búsqueda de modelos industriales más sostenibles y eficientes. El ecosistema del DFactory se plantea como un espacio donde empresas y centros de conocimiento puedan trabajar en soluciones aplicadas a estos desafíos.
Desde la óptica del conjunto de España, la ampliación de DFactory se interpreta como una oportunidad para mejorar la competitividad industrial del país y reforzar su capacidad de atraer inversión en sectores de alto valor añadido. El hecho de que una parte relevante de las empresas instaladas sea de origen internacional contribuye, además, a la proyección exterior de Barcelona y de la economía española en su conjunto.
En clave europea, el desarrollo de un hub de estas características en la Zona Franca encaja con las estrategias de la Unión Europea orientadas a fortalecer la soberanía tecnológica, impulsar la digitalización de la industria y favorecer la reindustrialización con criterios verdes y sociales. La combinación de talento, infraestructuras y colaboración público-privada posiciona a DFactory como un actor a tener en cuenta en este mapa.
Con la ampliación en marcha, DFactory Barcelona da un paso más en su evolución desde un polígono industrial tradicional hacia un Distrito 4.0 plenamente operativo, donde la producción convive con la innovación, el talento y los servicios. El aumento de superficie, la llegada de nuevos sectores, la creación de miles de empleos y el impulso institucional sitúan este proyecto como una de las principales apuestas de Barcelona, y por extensión de España, para reforzar su papel en la industria del futuro a escala europea.
