- La UE insta a regular el acceso de menores a redes, pero expertos advierten que sin educación digital no basta.
- Datos de Unicef revelan que uno de cada cinco menores ha sufrido ciberacoso y el uso problemático crece.
- Especialistas recomiendan retrasar la entrega del primer móvil y fomentar la alfabetización digital.
- Comunidades como Galicia tramitan leyes para limitar pantallas en aulas, mientras programas como Generación D forman a adultos.

La preocupación por el uso de la tecnología entre los más jóvenes ha alcanzado un punto de inflexión. Entre informes europeos, leyes autonómicas y datos alarmantes de organizaciones como Unicef, el debate sobre cómo educar en el entorno digital se ha instalado en la agenda pública. La clave, según los especialistas, no está solo en prohibir, sino en acompañar y formar tanto a menores como a familias.
Mientras la Unión Europea avanza hacia una regulación más estricta del acceso a redes sociales para menores de 13 años, comunidades autónomas como Galicia tramitan sus propias leyes de educación digital. Al mismo tiempo, iniciativas como el programa Generación D forman a adultos en competencias básicas, evidenciando que el reto digital afecta a todas las edades.
Regulación europea y el papel de la educación

El pasado lunes, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, recibió un informe de expertos sobre el acceso de los menores a los dispositivos digitales. En su intervención, comparó la necesidad de proteger a los niños en internet con la de los cinturones de seguridad o los airbags en los coches. Sin embargo, expertas como Rebeca Cerezo, catedrática de Psicología Evolutiva, señalan que la analogía cojea: mientras que todos sabemos cómo usar un cinturón, el entorno digital es mucho más opaco y complejo.
Patricia Solís, doctora en Psicología, aplaude el nuevo enfoque del informe, que traslada parte de la responsabilidad a las plataformas tecnológicas. Pero advierte que fijar una edad mínima no resolverá el problema si no se aprovecha ese tiempo para desarrollar pensamiento crítico y regulación emocional. En la misma línea, María Esther del Moral, catedrática de Tecnología Educativa, recuerda que los estudios de su equipo muestran una correlación negativa entre el tiempo en redes y el rendimiento académico.
Datos alarmantes sobre el uso infantil
El informe «Infancia, Adolescencia y Bienestar Digital» elaborado por Unicef Canarias y la Consejería de Educación ofrece una radiografía preocupante. Uno de cada cinco menores canarios asegura haber sufrido ciberacoso, y el 97% de los jóvenes utiliza al menos una red social. Además, el 6,3% de los adolescentes muestra un uso problemático de las redes, y más del 11% presenta riesgo suicida elevado, cifra que se duplica entre las chicas.
El estudio también revela que más del 70% del alumnado de 5º y 6º de Primaria ya tiene móvil propio, y la edad media del primer dispositivo se sitúa en los 11 años. Casi la mitad de los menores duerme con el móvil en la habitación, y de ellos, el 51% lo utiliza de madrugada. Estos hábitos se asocian a peor salud mental y menor calidad de vida.

La importancia del acompañamiento familiar
Frente a estos datos, los expertos insisten en que la familia juega un papel crucial. Laura Cuesta, experta en educación digital, recomienda no dar el primer móvil a los hijos durante las vacaciones, sino iniciar un proceso de alfabetización digital y mediación parental. Propone dispositivos evolutivos como el Wuum One de SPC, que permiten ir abriendo funcionalidades según la edad y madurez del menor, siempre acompañado de una solución de control parental como SPC Circles.
María Vidal, presidenta de la Asociación Educación Digital Responsable, alerta del riesgo de usar las pantallas como «chupete digital» para calmar rabietas. Esta práctica, según la neurorradióloga, resta oportunidades para desarrollar habilidades fundamentales como la atención sostenida, la tolerancia a la frustración y el aburrimiento creativo. Vidal reclama una responsabilidad institucional similar a la que existe en seguridad vial o tabaco.
Iniciativas en España: de Galicia a la formación digital
En Galicia, representantes de colectivos como Adolescencia Libre de Móviles y Ecologistas en Acción se han reunido con el portavoz de Educación del Grupo Socialista para trasladar sus críticas al proyecto de Ley de Educación Digital de la Xunta. Consideran que la norma no incorpora las recomendaciones de sociedades científicas sobre limitar el tiempo de pantalla y retrasar el acceso a smartphones y redes sociales hasta los 16 años.
Paralelamente, el programa Generación D, impulsado por Red.es con fondos Next Generation EU, ha formado a cerca de 1,5 millones de personas en competencias digitales básicas. Más del 60% de los participantes son mujeres, y los cursos han llegado a todas las comunidades autónomas, incluyendo Ceuta y Melilla. La iniciativa demuestra que la educación digital no solo es cosa de niños: los adultos también necesitan herramientas para navegar en un mundo cada vez más digitalizado.
La combinación de regulación, formación y acompañamiento parece ser la única vía para abordar un fenómeno que, como recuerdan los expertos, no admite soluciones simples. El objetivo no es demonizar la tecnología, sino usarla de forma consciente y equilibrada, garantizando que los menores crezcan con las habilidades necesarias para desenvolverse en un entorno que ya es parte de su vida cotidiana.
