- El verano dispara las estafas digitales, con fraudes como alquileres fantasma, billetes falsos y suplantación de identidad.
- La Comunidad de Madrid lanza una campaña de concienciación con consejos y cursos gratuitos de ciberseguridad.
- Los expertos recomiendan desconfiar de ofertas demasiado buenas, no compartir datos bancarios y verificar siempre los canales oficiales.
- Las pérdidas por pagos electrónicos fraudulentos alcanzan los 500 millones de euros anuales en España.
El verano es una de las épocas del año en las que más aumentan las estafas digitales, que se concentran en actividades propias de las vacaciones como la reserva de viajes, las compras por internet y el intercambio constante de mensajes con hoteles, aerolíneas y agencias. Ese contexto se convierte en un escenario muy atractivo para los ciberdelincuentes, que intentan estafar a sus víctimas a través de anuncios falsos de alojamiento, suplantando a empresas de transporte o lanzando ofertas de viaje fraudulentas, entre otras muchas prácticas.
Según la OCU, el objetivo es siempre el mismo: conseguir una transferencia de dinero para realizar una presunta reserva o, directamente, solicitar los datos bancarios del consumidor para realizar cargos en su cuenta. La organización de consumidores recoge los cinco grandes fraudes más comunes de las vacaciones, mientras que la Comunidad de Madrid ha puesto en marcha una campaña de concienciación para promover el uso seguro de los dispositivos electrónicos durante los meses estivales.

Los fraudes más comunes durante las vacaciones
Entre las modalidades más habituales destaca el alquiler vacacional fantasma: los estafadores publican anuncios falsos con fotos robadas de casas reales y a un precio demasiado llamativo. También aparecen plataformas de reservas clonadas, es decir, webs maliciosas que imitan la apariencia de las páginas oficiales. Los ciberdelincuentes pueden suplantar una reserva real, enviando mensajes urgentes que informan de la cancelación de una reserva con datos reales del usuario obtenidos de filtraciones o accesos indebidos a intermediarios u hoteles.
Otro método habitual es el del billete gratuito, con el que envían mensajes que prometen vuelos o viajes en tren gratis a cambio de rellenar una encuesta a la que se accede clicando en un enlace malicioso. Incluso pueden actuar enviando mensajes de multas de tráfico falsas, suplantando a la DGT y exigiendo un pago inmediato de una infracción cometida durante las vacaciones. Estas prácticas, según datos del Banco de España, generan unas pérdidas derivadas de los pagos electrónicos fraudulentos que rondan ya los 500 millones de euros anuales.

Campañas de concienciación y formación
La Comunidad de Madrid ha lanzado una iniciativa, desarrollada por la Consejería de Digitalización, que permanecerá activa desde julio hasta septiembre a través de redes sociales, ayuntamientos y los canales oficiales de la Agencia de Ciberseguridad regional. El objetivo es ofrecer a los ciudadanos recomendaciones prácticas para proteger tu smartphone y dispositivos, así como la información personal, las cuentas, las aplicaciones y los enlaces utilizados en el día a día. El consejero de Digitalización, Miguel López-Valverde, ha señalado que la prevención y la formación son la primera línea de defensa frente a las amenazas digitales.
Como parte de su compromiso con la protección de los datos, la Comunidad de Madrid ofrece de forma gratuita una treintena de cursos especializados a través de Madrid Aula Digital. Estas acciones formativas abordan aspectos como la identificación de estafas en Internet, la protección frente a delitos informáticos, la detección de ataques de phishing o la compra online segura. Además, el Gobierno regional mantiene talleres y certificaciones en el Centro Demostrador de Ciberseguridad, dirigidos a perfiles diversos, desde profesionales del sector hasta ciudadanos interesados en reforzar sus conocimientos.
En paralelo, las fuerzas de seguridad también se actualizan. En Almería, cerca de 60 agentes de la Policía Nacional participaron en una jornada especializada sobre rastreo y análisis de transacciones con criptoactivos, organizada por la Unión Federal de Policía y la Universidad de Almería. Según el último Balance de Criminalidad del Ministerio del Interior, la provincia registró 1.604 ciberdelitos durante el primer trimestre de 2026, un 7,1 % más que en el mismo periodo del año anterior, de los cuales 1.479 fueron estafas informáticas. Esto supone una media superior a 16 casos diarios.
Consejos prácticos para no caer en la trampa
Los expertos en ciberseguridad coinciden en que la mejor defensa es la precaución. Recomiendan no abrir mensajes de origen desconocido, desconfiar de los chollos y de los mensajes alarmistas que instan a pinchar en enlaces, y verificar siempre su autenticidad contactando con la empresa por canales oficiales. También recuerdan que ninguna empresa ni banco solicita datos bancarios completos por teléfono, correo electrónico o SMS.
Durante las vacaciones, es frecuente conectarse a redes WiFi públicas inseguras, escanear códigos QR falsos o compartir demasiada información en redes sociales, como publicar que se está fuera de casa o subir ubicaciones en tiempo real. Estos pequeños descuidos pueden dar pistas innecesarias a personas con malas intenciones. Por eso, proteger tus datos personales y huella digital, mantener el móvil actualizado, activar la verificación en dos pasos y usar contraseñas seguras son gestos que marcan una gran diferencia.
Ante cualquier sospecha de fraude, los especialistas aconsejan comunicarse inmediatamente con la entidad financiera, bloquear accesos comprometidos, cambiar contraseñas y conservar evidencias para realizar la denuncia correspondiente ante las autoridades. La tecnología forma ya parte de nuestras fiestas y vacaciones, y utilizarla con sentido común es la mejor manera de disfrutar con tranquilidad.

Las estafas digitales no descansan en verano, pero tampoco lo hacen las medidas de protección. Con campañas de concienciación, formación gratuita y la colaboración de las fuerzas de seguridad, los ciudadanos pueden reducir el riesgo de caer en fraudes como los alquileres fantasma, las multas falsas o la suplantación de identidad. La clave está en desconfiar de lo que parece demasiado bueno, verificar siempre la fuente y no compartir información sensible bajo presión. Así, protegerse de los ciberdelincuentes se convierte en un hábito tan natural como echar crema solar antes de salir de casa.



