- La estafa del 'falso hijo' consiste en suplantar a un familiar por WhatsApp para pedir dinero urgente.
- El Centro Valenciano de Ciberseguridad Talaia ha lanzado una campaña de concienciación sobre este y otros fraudes.
- La Audiencia de Pontevedra ha condenado a un año de prisión a una mujer que actuó como 'mula bancaria' en un caso de esta estafa.
- Los expertos recomiendan verificar siempre la identidad del interlocutor y no compartir datos bancarios por mensaje.

Las estafas a través de WhatsApp se han convertido en una de las amenazas digitales más frecuentes en España. Entre las modalidades más extendidas destaca el conocido como «falso hijo» o «Hola mamá», donde los ciberdelincuentes suplantan la identidad de un familiar para solicitar transferencias urgentes de dinero. Recientemente, dos noticias han puesto el foco en este tipo de fraude: una campaña de concienciación del Centro Valenciano de Ciberseguridad y una condena judicial en Pontevedra.
La combinación de advertencias institucionales y sentencias firmes demuestra la gravedad del problema. Mientras las autoridades insisten en la necesidad de extremar la precaución, los tribunales ya están castigando a quienes colaboran con estas redes delictivas. A continuación, desglosamos los detalles de ambas informaciones.
Así funciona la estafa del ‘falso hijo’ en WhatsApp
Los estafadores envían un mensaje haciéndose pasar por un hijo, hija o familiar cercano, alegando que han cambiado de número y necesitan dinero con urgencia para pagar facturas o resolver un problema. La víctima, confiada, realiza la transferencia sin verificar. En el caso juzgado en Pontevedra, el perjudicado transfirió 6.797 euros a una cuenta bancaria controlada por los delincuentes. La clave del engaño está en la urgencia y la suplantación de la confianza, según explican los expertos en ciberseguridad.
Según datos del Centro Valenciano de Ciberseguridad Talaia, más del 90% de las estafas denunciadas en España se cometen a través de Internet, y los fraudes bancarios en móviles se dispararon casi un 200% en 2024. La estafa del ‘falso hijo’ es una de las más recurrentes, y suele aprovechar la inmediatez de WhatsApp para evitar que la víctima reflexione.
Condena en Pontevedra: un año de prisión para una ‘mula bancaria’

La Audiencia Provincial de Pontevedra ha condenado a un año de prisión a una mujer que participó como cooperadora necesaria en una estafa del ‘falso hijo’. La sentencia considera probado que la acusada abrió una cuenta bancaria a petición de un desconocido, a quien cedió el control y las claves a cambio de una pequeña compensación económica. Esa cuenta fue utilizada para recibir los 6.797 euros que la víctima transfirió creyendo que ayudaba a su hijo. La mujer retiró casi 3.000 euros en dos cajeros automáticos, mientras que el resto fue bloqueado por el banco.
El tribunal rechazó la versión de la acusada, que aseguró haber creído que se trataba de una promoción bancaria. Los magistrados consideraron que actuó con dolo eventual y ánimo de lucro, al aceptar el riesgo de que la cuenta se usara para actividades ilícitas. La condena incluye una indemnización de 2.995,90 euros para la víctima, que recuperará además los 3.801,10 euros retenidos. La resolución no es firme y puede ser recurrida ante el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia.
Recomendaciones para no caer en el timo del ‘falso hijo’
Ante el aumento de este tipo de fraudes, el Centro Valenciano de Ciberseguridad Talaia ha puesto en marcha una campaña de concienciación bajo el lema «Tu dispositivo, tu responsabilidad: protege tu vida digital». Durante 15 días, se difundirán consejos prácticos para proteger tu smartphone y evitar estafas. La principal recomendación es no realizar transferencias sin verificar la identidad del interlocutor, incluso si el mensaje parece venir de un familiar. Llamar por teléfono al número habitual o preguntar algo que solo el familiar sabría puede desenmascarar el engaño.
Además, los expertos aconsejan activar ajustes estrictos para blindar tu cuenta y la verificación en dos pasos en WhatsApp, no compartir códigos de verificación ni contraseñas, y desconfiar de cualquier mensaje urgente que solicite dinero. La prudencia y la verificación son las mejores herramientas contra la ingeniería social, recuerdan desde Talaia. También es importante bloquear y denunciar cualquier contacto sospechoso.
La combinación de una campaña institucional de concienciación y una condena judicial ejemplarizante pone de manifiesto que la lucha contra las estafas en WhatsApp requiere tanto la prevención como la persecución penal. Mientras los ciberdelincuentes perfeccionan sus técnicas, la ciudadanía debe mantenerse alerta y las autoridades, seguir actuando con firmeza. La sentencia de Pontevedra envía un mensaje claro: colaborar con estas redes tiene consecuencias penales, y la prevención sigue siendo la mejor defensa.


