First Drop impulsa su fondo de impacto con el apoyo de SEPI Digital

Última actualización: febrero 13, 2026
  • First Drop recibe 8,3 millones de euros de la SETT, conocida como SEPI Digital
  • El fondo supera los 19 millones bajo gestión y prevé llegar a 25 millones
  • La inversión permitirá apoyar entre 40 y 45 startups tecnológicas de impacto
  • El capital público se canaliza a través de Next Tech, con horizonte hasta 2029

Inversión de SEPI Digital en fondo de impacto

El fondo español First Drop, especializado en inversión en fases muy tempranas en proyectos de impacto social y medioambiental, ha dado un salto de tamaño y ambición tras recibir una inyección de 8,3 millones de euros de la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT), más conocida en el mercado como la SEPI Digital. Esta operación refuerza el papel del capital público como palanca para acelerar la innovación tecnológica con propósito en España.

Con esta aportación institucional, el vehículo de inversión supera la barrera de los 19 millones de euros bajo gestión y se marca como objetivo situarse en torno a los 25 millones de euros en los próximos meses. El nuevo músculo financiero se traducirá en apoyo directo a varias decenas de startups tecnológicas en etapas iniciales, con foco en aquellas que, además de crecer, generen un impacto positivo y medible en la sociedad y el medio ambiente.

Una apuesta de 8,3 millones para acelerar hasta 45 startups

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La operación suscrita por la SETT se materializa a través de Next Tech, uno de los instrumentos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia respaldado por fondos Next Generation de la Unión Europea. Según detalla el propio fondo, la participación pública está comprometida al 100% y supone menos del 50% del capital total del vehículo, lo que permite mantener un peso mayoritario del capital privado y maximizar el efecto arrastre sobre otros inversores.

El capital procedente de la SEPI Digital se destinará íntegramente a inversión directa en startups, sin desviarse hacia otros usos, con la meta de respaldar entre 40 y 45 compañías emergentes. El calendario de despliegue se extiende hasta junio de 2029, lo que ofrece margen suficiente para analizar con calma las oportunidades y acompañar a los proyectos en sus primeras fases de crecimiento.

First Drop mantiene un ticket medio en torno a los 300.000 euros por operación, con capacidad para acudir a rondas posteriores cuando las startups comienzan a ganar tracción y necesitan importes más elevados. En su primer año completo de actividad, el fondo ya había movilizado 7,4 millones de euros, cerrado 12 nuevas operaciones y alcanzado un total de 23 inversiones comprometidas, consolidando así un ritmo inversor notable para un fondo centrado en la fase pre-seed.

Desde la gestora insisten en que la entrada de la SETT no solo se limita al volumen de recursos, sino que actúa como un sello de confianza institucional hacia el modelo del fondo. Esta validación, apuntan, facilita tanto la captación de nuevos limited partners privados como la apertura de puertas a colaboraciones internacionales, algo clave para que las startups españolas puedan competir en igualdad de condiciones en rondas futuras.

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Enfoque pre-seed con impacto social y medioambiental

First Drop se posiciona en una franja del mercado especialmente delicada: la fase pre-seed, cuando los proyectos suelen disponer de un producto mínimo viable o incluso se encuentran en etapas previas, y el riesgo percibido es alto. En este segmento, el acceso a capital suele ser más escaso, por lo que la presencia de un fondo especializado puede marcar la diferencia para muchos equipos fundadores.

El fondo, impulsado por Manuel Nieto y Alejandro Valero, combina la búsqueda de rentabilidad financiera con la exigencia de un impacto social y medioambiental tangible. No se trata solo de incorporar un componente de responsabilidad de manera superficial, sino de seleccionar modelos de negocio donde la generación de impacto positivo esté en el centro de la propuesta de valor y pueda medirse con indicadores concretos.

En cuanto a sectores, la estrategia de First Drop se concentra en verticales tecnológicos con potencial de transformación estructural. El foco principal está en la tecnología avanzada, la inteligencia artificial y el machine learning, la ciberseguridad y la manufactura aditiva, además de soluciones digitales aplicadas a salud, educación, sostenibilidad y economía circular. La idea es apoyar proyectos que, desde España, puedan escalar a otros mercados europeos y globales sin abandonar el foco en el impacto.

El propio fondo detalla que el objetivo es llegar a alrededor de 45 startups con esta nueva capacidad inversora, ya sea a través de primeras rondas o apoyando a compañías en las que ya participa. En algunos casos, el ticket medio puede situarse ligeramente por encima de los 300.000 euros, en el entorno de los 340.000 euros, cuando se combinan la ronda inicial y posibles ampliaciones.

Desde la gestora se subraya que su papel no se limita a aportar capital: la intención es ofrecer acompañamiento estratégico, ayudar a las startups a preparar rondas posteriores y conectarles con una red de socios industriales y financieros que facilite su expansión, sobre todo en un contexto europeo cada vez más competitivo.

El papel de SEPI Digital y la estrategia de inversión pública

La Sociedad Española para la Transformación Tecnológica, adscrita al Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, se ha consolidado como uno de los ejes del despliegue de la política de digitalización en España. Bajo la marca SEPI Digital, la entidad combina inversión directa en startups con la participación en fondos especializados como First Drop, una línea de actuación que se está acercando ya a los 100 millones de euros comprometidos en distintos vehículos.

Dentro de esta estrategia, la SEPI Digital ha canalizado recursos hacia fondos como Culture CAP7, orientado a la financiación de producciones audiovisuales; Zubi Capital, centrado en empresas emergentes que afrontan retos sociales y medioambientales; Next Tier GVC Gaesco, focalizado en startups vinculadas a la inteligencia artificial; o el fondo portugués Armilar Venture Partners IV, especializado en proyectos de IA, digitalización y conectividad. La entrada en First Drop encaja en esa línea de actuar como catalizador en ámbitos de alta tecnología e impacto.

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En el caso concreto del fondo de impacto liderado por Nieto y Valero, la SETT participa con una cuota inferior al 49% del vehículo, en línea con los límites que la entidad se marca en sus estatutos a la hora de invertir en fondos. Ese porcentaje permite que el capital público funcione como efecto multiplicador, atrayendo recursos privados tanto nacionales como internacionales, sin tomar el control de la toma de decisiones.

Según explica la propia First Drop, la combinación de capital público y gestión profesional busca reforzar la competitividad del ecosistema tecnológico español. Uno de los objetivos es evitar que las startups del país lleguen a rondas avanzadas con desventaja frente a competidores de otros mercados que han tenido acceso temprano a mayores recursos y redes de inversión más amplias.

La inversión, destacan ambas partes, contribuirá a la generación de empleo cualificado, al desarrollo de empresas de alto valor añadido y al fortalecimiento del tejido tecnológico nacional, combinando un impacto local claro con la ambición de construir proyectos de escala internacional. Además, se alinea con los objetivos de Next Tech de elevar la productividad, reforzar la competitividad económica e impulsar a España como uno de los polos de inversión tecnológica en Europa.

Portfolio actual: de la movilidad sostenible a la economía circular

En poco tiempo, First Drop ha ido conformando un portfolio diversificado de startups que ilustra bien su tesis inversora. Entre las compañías participadas figuran nombres como Motoreto, vinculada al ámbito de la movilidad; Fresh Greens, enfocada en soluciones tecnológicas para agricultura urbana; o Agrow Analytics, que desarrolla herramientas de análisis de datos para la agricultura de precisión.

El fondo también ha apostado por proyectos que se adentran en la economía circular y la sostenibilidad. Es el caso de Recovo, un marketplace orientado a dar una segunda vida a tejidos y materiales en la industria textil, o de Banbu, que impulsa productos de higiene personal desarrollados con criterios de reducción de residuos y bajo impacto medioambiental.

En el ámbito de la salud digital y el bienestar, First Drop participa en compañías como Ealyx y Ovianta, que trabajan en soluciones tecnológicas para mejorar la atención sanitaria y la salud femenina. En paralelo, en el terreno de la educación y el empleo, el fondo respalda a proyectos como Emendu, centrado en herramientas tecnológicas para el aprendizaje, o Hirint, una plataforma orientada a optimizar procesos de selección y gestión del talento.

El portfolio se completa con iniciativas como Minitales, enfocada en contenido digital infantil con vocación educativa y responsable, y otras compañías que se mueven en el cruce entre deep tech, IA y soluciones aplicadas a sostenibilidad, salud, educación y empleo. En conjunto, se dibuja un mapa de inversiones donde la tecnología se pone al servicio de problemas sociales y medioambientales concretos.

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Según los datos facilitados por la gestora, en ese primer ejercicio completo de actividad, las operaciones realizadas han supuesto un ticket medio cercano a los 340.000 euros cuando se incluyen las ampliaciones y acompañamientos en fases inmediatamente posteriores, lo que refleja el compromiso del fondo con el seguimiento de las compañías más prometedoras de su cartera.

Impacto en el ecosistema emprendedor español

La llegada de un refuerzo de capital como el proporcionado por la SEPI Digital a un fondo especializado en pre-seed tiene implicaciones más amplias que las estrictamente financieras. Por un lado, amplía el número de fuentes de financiación disponibles para proyectos incipientes, un tramo en el que tradicionalmente muchos emprendedores se han encontrado con dificultades para cerrar rondas significativas.

Por otro, envía una señal al mercado sobre la apuesta del sector público por la innovación con impacto, algo que puede animar tanto a nuevos equipos a lanzarse a emprender como a inversores privados a acercarse a este tipo de estrategias. El mensaje de fondo es que los proyectos que combinan tecnología avanzada y propósito social o medioambiental no solo son deseables, sino que cuentan con estructuras de apoyo cada vez más sólidas.

Para los fundadores que se mueven en fases iniciales, la presencia de un actor como First Drop implica tener a su disposición un inversor dispuesto a asumir riesgo en el momento en que resulta más complicado convencer al mercado. El hecho de que el fondo tenga capacidad de acompañar en sucesivas rondas y una red en crecimiento de contactos internacionales puede marcar la diferencia en el paso de una pequeña ronda pre-seed a operaciones de serie A o B con fondos globales.

Desde la propia First Drop se destaca que la gestión profesional del capital público es uno de los elementos que puede facilitar estas conexiones, evitando que las startups españolas lleguen a etapas de expansión internacional con una posición de desventaja frente a ecosistemas donde el acceso a recursos es, de partida, más abundante.

En este contexto, voces del fondo subrayan que 2025 se ha convertido en el año de consolidación, en el que la firma deja de percibirse como “el fondo nuevo de impacto” para pasar a considerarse una referencia real en el segmento pre-seed. La entrada de la SEPI Digital se interpreta internamente como un respaldo a esta evolución y como una palanca adicional para acelerar compañías con soluciones exportables desde España a otros mercados.

Todo este movimiento sitúa a First Drop en una posición relevante dentro del ecosistema de capital riesgo español: con más de 19 millones de euros gestionados, una aportación pública clave de 8,3 millones canalizada a través de Next Tech, un objetivo claro de financiar hasta 45 startups tecnológicas de impacto y un portfolio ya en marcha que combina tecnología avanzada y propósito, el fondo se consolida como uno de los actores a seguir en la intersección entre innovación, sostenibilidad y desarrollo empresarial en España.