- Google retira Google Assistant de Android y Wear OS a partir del 4 de septiembre.
- La migración a Gemini será progresiva e irreversible, sin opción de volver al asistente clásico.
- Los coches con Google integrado, los altavoces Home y los televisores se libran por ahora.
- Los usuarios temen problemas de fiabilidad de Gemini en tareas simples y en Android Auto.
El correo electrónico que muchos usuarios de Android han recibido estas semanas marca un antes y un después. La compañía ha confirmado que el veterano asistente de voz, ese que responde al «Ok Google», tiene los días contados. A partir del 4 de septiembre, Google comenzará a retirar de forma definitiva Google Assistant de los móviles y otros dispositivos, dando paso a Gemini como único asistente posible.
Aunque la fecha parece tajante, el proceso no será inmediato. Google ha avisado de que la sustitución se hará de manera gradual y que pueden pasar varias semanas hasta que la actualización llegue a todos los terminales. Lo que sí está claro es que, una vez que Gemini tome el relevo, no habrá vuelta atrás. La opción de cambiar de asistente en los ajustes desaparecerá para siempre.
Un adiós que se ha hecho esperar
Esta despedida no pilla por sorpresa a nadie. Ya en marzo de 2025, Google anunció sus intenciones de unificar toda su plataforma bajo el paraguas de la inteligencia artificial generativa. El plan inicial era retirar Assistant a finales del año pasado, pero la falta de madurez de Gemini obligó a la compañía a retrasar la decisión hasta este otoño. El nuevo asistente no estaba preparado para ejecutar comandos tan simples como poner una alarma o gestionar una llamada con la precisión que exigían los usuarios.
El propio Brian Marquardt, directivo de Google encargado de la app de Gemini, admitía en 2025 que estábamos ante un «cambio de plataforma» y no una simple actualización. La compañía ha preferido esperar a que la IA generativa ofrezca una experiencia más pulida antes de forzar la migración masiva. Mientras tanto, los datos de uso demuestran que el interés por Gemini no deja de crecer, alcanzando los 950 millones de usuarios activos mensuales, el doble que hace un año.

El alcance del apagón y sus excepciones
La retirada afectará, en primer lugar, a los teléfonos y tabletas Android que cumplan los requisitos mínimos para ejecutar Gemini. Pero la lista es mucho más larga. Los relojes con Wear OS, los auriculares inalámbricos y los coches que usan Android Auto proyectado desde el móvil también perderán el acceso al antiguo asistente. Todos ellos pasarán a funcionar exclusivamente con Gemini en Android Auto.
No obstante, hay ciertos rincones del ecosistema donde Assistant seguirá vivo. Los vehículos con Google integrado de fábrica, los altavoces y pantallas inteligentes de Google Home, así como los televisores con Google TV, no se ven afectados por el momento. Google ha confirmado que la transición en estos aparatos se gestionará por separado y sin una fecha concreta, aunque es evidente que tarde o temprano correrán la misma suerte.

Los usuarios que tengan un dispositivo antiguo, con Android 9 o inferior y menos de 2 GB de RAM, también se libran de momento. Lo mismo ocurre en regiones donde Gemini todavía no está disponible. Para ellos, el asistente clásico seguirá funcionando como hasta ahora, aunque con un futuro bastante incierto.
Una transición sin red de seguridad
Una de las mayores quejas que está generando esta decisión es la falta de alternativas. Hasta ahora, dentro de la propia aplicación de Gemini, existía un apartado que permitía volver a Google Assistant si algo no iba bien. Esa válvula de escape desaparece por completo en septiembre. La migración será forzosa y sin posibilidad de revertir el proceso.
Los expertos en accesibilidad ya han alzado la voz. Organizaciones como la National Federation of the Blind han denunciado que Gemini comete errores a la hora de gestionar temporizadores o recordatorios, llegando a afirmar que «a veces dice que las tareas se han completado cuando no es así». Estos fallos, aunque intermitentes, generan desconfianza entre los usuarios que dependen de la voz para manejar sus dispositivos.
Tampoco los conductores están del todo tranquilos. Los comandos de voz en Android Auto con Gemini han dado problemas de estabilidad, con órdenes que fallan o tardan demasiado en ejecutarse. Google asegura que el sistema ha mejorado en las últimas semanas, pero la reputación del nuevo asistente en el coche todavía no es buena.
El fin de una era en la industria
Este movimiento de Google no es un caso aislado. La industria está dejando atrás a los asistentes basados en reglas fijas. Microsoft ya enterró a Cortana hace unos años, Amazon ha reconvertido a Alexa en Alexa+, y Apple está renovando a Siri con funciones de inteligencia artificial. La era de los asistentes simples y predecibles ha llegado a su fin.
En España, donde Android domina el mercado con una cuota cercana al 85%, la noticia afecta a decenas de millones de dispositivos. Muchos hogares utilizan Google Assistant para controlar la domótica o poner una simple alarma. Ahora deberán adaptarse a una forma de interactuar mucho más conversacional, que promete entender mejor el contexto, pero que también puede complicar tareas que antes eran instantáneas.

Los que hayan configurado rutinas complejas dentro de Assistant deberían tomar nota de sus automatizaciones antes del 4 de septiembre. Google no ha confirmado si estas rutinas se migrarán automáticamente a Gemini o si será necesario crearlas de nuevo. Lo que sí está claro es que el plazo para decidir es corto y que la paciencia de los usuarios se está poniendo a prueba.
La cuenta atrás ha comenzado. Google ha decidido cerrar el ciclo de su asistente más longevo para abrir una nueva etapa protagonizada por la IA generativa. Quedan apenas unas semanas para que el «Ok Google» deje de tener sentido en la mayoría de los móviles y dé paso a una conversación mucho más fluida, aunque todavía llena de incógnitas. La decisión es firme, irreversible y sitúa a Gemini en el centro de todos los dispositivos del ecosistema, para bien o para mal. El tiempo dirá si la apuesta de Google por eliminar por completo a Assistant fue un acierto o un paso en falso.




