- Hispasat, participada por Indra en un 89,68%, será la contratista principal del segmento terreno de IRIS2, con un presupuesto que supera los 1.600 millones de euros.
- La constelación europea contará con 348 satélites y una inversión total de 15.600 millones de euros, con los primeros servicios previstos para 2029.
- La compañía española liderará la capa orbital Low LEO y comprometerá hasta 600 millones de euros para acceder a órbitas de alto valor estratégico.
- España aportará entre 1.600 y 2.000 millones de euros al programa, que se suma al PEM SATCOM Multiórbita anunciado por el Gobierno.
La operadora española de satélites Hispasat ha sido designada contratista principal del segmento terreno del programa IRIS2, la nueva constelación de comunicaciones seguras de la Unión Europea. El encargo, que supera los 1.600 millones de euros, convierte a la compañía participada por Indra en la primera empresa española que asume el liderazgo operativo de un gran proyecto espacial comunitario, según comunicó Indra a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
El anuncio llega después de que el consorcio SpaceRISE, formado por Hispasat, la francesa Eutelsat y la luxemburguesa SES, cerrara las negociaciones con la Comisión Europea y la Agencia Espacial Europea. El acuerdo fija el calendario para el desarrollo y despliegue de los 348 satélites que integrarán la red, así como la hoja de ruta para la infraestructura de soporte en tierra y los servicios que se ofrecerán tanto a gobiernos como al sector comercial.
Hispasat, al frente del mayor segmento terreno jamás desarrollado en Europa
Según el acuerdo firmado, Hispasat, que opera bajo el paraguas de Indra Space, será la responsable de todas las instalaciones necesarias para la gestión y operación de las diferentes capas orbitales de la constelación, así como de la interconexión con las redes terrestres. Estas infraestructuras tendrán varias ubicaciones y deberán cumplir los estrictos requisitos de seguridad y resiliencia que exige un programa gubernamental de esta envergadura.
El consejero delegado de Hispasat, Luis Mayo, destacó que con este acuerdo «fortalecemos nuestra posición en el grupo de cabeza de la industria espacial europea» y subrayó que la compañía liderará «el mayor segmento terreno desarrollado hasta ahora en un programa de la Comisión Europea». Por su parte, el presidente de Hispasat, Pedro Duque, señaló que «España está contribuyendo decisivamente a la autonomía estratégica de Europa en comunicaciones espaciales» y que el programa IRIS2 responde a una doble necesidad en un momento geopolítico crítico.
Además de la infraestructura terrestre, Hispasat liderará el desarrollo de la capa orbital muy baja (Low LEO), que operará por debajo de los 750 kilómetros de altura. Esta capa está orientada a prestar servicios de conectividad directa a dispositivos móviles (Direct-to-Device) e internet satelital de las Cosas (IoT), lo que permitirá dar acceso al ecosistema de startups y pymes europeas que ya están desarrollando soluciones vanguardistas en materia espacial.
Una constelación de 348 satélites para la autonomía estratégica europea
El programa IRIS2, considerado proyecto insignia de la Unión Europea, se articula sobre un modelo de colaboración público-privada que contempla una inversión total de 15.600 millones de euros. Los miembros de SpaceRISE aportarán hasta 4.000 millones, mientras que el resto procederá de fondos públicos de la Comisión Europea, los Estados miembros y la Agencia Espacial Europea.
La constelación, de carácter multiorbital, estará compuesta por 330 satélites en órbita terrestre baja (LEO) y 18 en órbita terrestre media (MEO), además de elementos opcionales para misiones específicas. Esta configuración amplía la red inicialmente prevista con la incorporación de 66 nuevos aparatos, una decisión motivada por el deterioro del contexto global de seguridad. Según Bruselas, la expansión permitirá aumentar en un 60% la capacidad gubernamental segura dentro de la Unión Europea y en un 54% a escala mundial.
El comisario europeo de Defensa y Espacio, Andrius Kubilius, afirmó que «esta constelación reforzada y desplegada con mayor rapidez proporcionará a nuestros Estados miembro, a los servicios de emergencia y a los ciudadanos la conectividad resiliente y autónoma que necesitan ahora y ante las crisis del futuro». Los primeros servicios de conectividad comenzarán a desplegarse a partir de 2029, mientras que la entrada en servicio definitiva del sistema está fijada para 2030.
El papel de España y la financiación adicional del programa
El compromiso de Hispasat con IRIS2 refuerza la posición del sector espacial español y se suma al reciente anuncio del Gobierno de un Programa Especial de Modernización dotado con hasta 2.000 millones de euros. España ha confirmado una aportación de entre 1.600 y 2.000 millones de euros al programa europeo, una inversión que se enmarca en el PEM SATCOM Multiórbita, que estará basado en una constelación nacional dentro de IRIS2 y en el que participarán tanto Hispasat como una serie de startups catalanas que suministrarán pequeños componentes.
El desarrollo de IRIS2 involucra a un amplio entramado industrial europeo bajo el paraguas del consorcio SpaceRISE, con subcontratistas como Thales Alenia Space, OHB, Airbus Defence and Space, Telespazio, Deutsche Telekom, Orange, Hisdesat y Thales SIX. Tras la firma del acuerdo, se iniciará de inmediato la siguiente fase del proyecto, que comprende la fabricación de los satélites, el desarrollo de la infraestructura terrestre segura y la contratación de los servicios de lanzamiento.
La estrategia espacial europea queda así construida sobre tres pilares: la observación de la tierra con Copernicus, la navegación con Galileo y, a partir de ahora, las comunicaciones gubernamentales seguras con IRIS2. El programa, que forma parte de la Estrategia Espacial Europea para la Seguridad y la Defensa, garantizará a Hispasat el acceso a órbitas no geoestacionarias en regiones de alto interés estratégico, complementando su oferta de capacidades y áreas geográficas. Para ello, la compañía ha comprometido una inversión de hasta 600 millones de euros a cambio de obtener los derechos de explotación en esas regiones.
Con este hito, Indra Group se convierte en la primera compañía española que participa en el consorcio de control de un gran proyecto espacial europeo, un paso que consolida la transformación del sector aeroespacial español y su capacidad para asumir responsabilidades de liderazgo en los grandes programas comunitarios. La corporación tecnológica integra bajo la marca Indra Space capacidades de comunicaciones seguras, observación de la Tierra y navegación, y ya está a la cabeza de programas como PAZ, SpainSat NGII y NGIII, así como en tecnologías de PNT Robusto para garantizar operaciones seguras incluso cuando las señales de satélite estén siendo interferidas.