- Meta retirará Horizon Worlds de las gafas Meta Quest y pondrá fin al acceso en realidad virtual el 15 de junio de 2026.
- La plataforma social del metaverso seguirá funcionando solo como app móvil para iOS y Android.
- El cambio llega tras años de bajas cifras de uso, fuertes pérdidas de Reality Labs y recortes de personal y estudios de VR.
- Meta redirige recursos hacia inteligencia artificial, gafas inteligentes y el ecosistema móvil, manteniendo Quest como hardware para apps de terceros.
Meta ha puesto fecha al fin de Horizon Worlds en las gafas Meta Quest. La que fue presentada como la gran red social del metaverso dejará de estar disponible en realidad virtual y pasará a centrarse únicamente en móviles, un giro que confirma que la apuesta por los mundos inmersivos no ha cuajado como se esperaba.
Este movimiento llega después de varios años de intentos por consolidar un ecosistema social en VR y de una factura económica muy elevada para la división Reality Labs. La compañía da por cerrada la etapa de Horizon Worlds como experiencia estrella en sus visores, mientras redirige su estrategia hacia dispositivos móviles, gafas inteligentes e inteligencia artificial, ámbitos donde ve muchas más posibilidades de crecimiento.
Fechas clave: así se apaga Horizon Worlds en Meta Quest

El cierre en realidad virtual no será de un día para otro, sino que sigue un calendario escalonado que ya está en marcha. Meta ha establecido varias fechas que marcan el apagado progresivo de Horizon Worlds en las Meta Quest.
El primer paso es la retirada de la aplicación de la Quest Store. A partir del 31 de marzo de 2026, Horizon Worlds dejará de aparecer en la tienda de los visores, de modo que los nuevos usuarios ya no podrán descargarla. Además, a partir de esas fechas empezarán a desaparecer de la experiencia VR mundos y espacios emblemáticos como Horizon Central, Events Arena o escenarios sociales y de ocio que funcionaban como punto de encuentro.
Antes de eso, el 24 de marzo de 2026, Meta limitará el acceso a determinadas funciones y contenidos, incluyendo características vinculadas a eventos, mundos especiales y elementos digitales ligados a suscripciones. Desde ese momento, una parte del catálogo quedará inaccesible en realidad virtual y se centrará la actividad en la aplicación móvil.
La fecha definitiva llega el 15 de junio de 2026. Ese día, los usuarios dejarán de poder entrar a Horizon Worlds desde los visores Quest: no se podrá acceder a los mundos, ni crear, ni publicar, ni actualizar experiencias en VR. La app se borrará de las gafas y el servicio quedará limitado a su versión para teléfonos.
En paralelo, Meta también ha decidido retirar funciones complementarias como las capturas espaciales Hyperscape dentro del ecosistema Quest. A partir del 24 de marzo dejará de ser posible crear nuevas fotos inmersivas, aunque el material ya guardado seguirá accesible en la aplicación específica Hyperscape Capture.
Del visor al smartphone: Horizon Worlds se reinventa en móvil
Aunque desaparezca de Meta Quest, Horizon Worlds no se extingue por completo. La plataforma continuará activa como aplicación independiente en móviles, bajo el nombre Meta Horizon para iOS y Android, en móviles compatibles. La idea de Meta es que las interacciones sociales y parte de las experiencias lúdicas migren a un entorno mucho más accesible para el usuario medio.
El propio Andrew Bosworth, director de tecnología y responsable de Reality Labs, ha reconocido internamente que el foco pasará de los mundos totalmente inmersivos a experiencias más sencillas de usar desde el teléfono. Según la compañía, los experimentos con el cliente móvil realizados en 2025 mostraron una tracción muy superior a la de la versión en VR, tanto en número de usuarios como en actividad y ventas dentro de la plataforma.
En la práctica, esto significa que Horizon Worlds se ajusta al modelo de otras plataformas de ocio digital como Roblox o Fortnite, que funcionan mayoritariamente en móviles, consolas y PC. Meta quiere competir en ese terreno, donde el público potencial es mucho mayor y donde no se exige al usuario invertir en un dispositivo específico de realidad virtual.
Esta migración cambia por completo la propuesta de valor original: de un metaverso pensado para vivirse con gafas, se pasa a un entorno social más tradicional en pantalla plana, apoyado en las sinergias con Facebook, Instagram y el resto de servicios de la compañía.
Para los usuarios de Quest en España y Europa, el mensaje es claro: quien quiera seguir en Horizon Worlds tendrá que hacerlo desde el móvil. Las gafas pasarán a ser un dispositivo centrado en juegos y aplicaciones de terceros, mientras que la red social de Meta se reubica en el ecosistema móvil.
Impacto en creadores, estudios y economía del metaverso
El cierre de Horizon Worlds en VR no solo afecta a los usuarios finales. También supone un golpe directo para creadores, estudios de desarrollo y pequeñas empresas que habían apostado por construir experiencias dentro de este entorno inmersivo.
Meta ya ha comunicado que los programas de incentivos ligados a la versión de realidad virtual dejarán de funcionar. Los fondos que antes se destinaban a impulsar mundos y eventos en Quest se redirigirán hacia iniciativas móviles, con un énfasis mucho mayor en la viralidad, la integración con redes sociales y formatos fáciles de consumir en pantalla táctil.
En la práctica, esto implica un cambio de modelo para los desarrolladores: se pasa de proyectos complejos, pensados para aprovechar las capacidades de los visores, a experiencias que priorizan la accesibilidad, el alcance y la facilidad de compartirse entre contactos. Para muchos equipos, el esfuerzo técnico de mantener soporte para VR deja de tener sentido si el grueso de la audiencia se concentra en el móvil.
Los recortes internos también han tenido consecuencias visibles. A comienzos de 2026, Reality Labs llevó a cabo despidos que afectaron a alrededor del 10% de la plantilla, en torno a 1.500 empleados, con especial impacto en estudios y divisiones encargadas de contenido social y videojuegos en realidad virtual. Algunos proyectos vinculados a Horizon Worlds, como estudios dedicados en exclusiva a crear mundos y experiencias para la plataforma, han echado el cierre o han pasado a un estado de mantenimiento mínimo.
Esta reestructuración se extiende a otros servicios relacionados. Experimentaciones como Horizon Workrooms, orientado a reuniones virtuales, o aplicaciones de fitness en VR de alto perfil como Supernatural han visto cómo se congelaba o reducía su desarrollo, priorizando solo tareas de soporte básico.
Una apuesta millonaria por el metaverso que no cuajó
El giro actual no se entiende sin mirar la factura que ha dejado la aventura del metaverso en las cuentas de Meta. Desde 2020, la división Reality Labs acumula pérdidas operativas cercanas a los 80.000 millones de dólares. Solo en el último trimestre de 2025, la unidad registró más de 6.000 millones de dólares en números rojos, con unos ingresos que apenas cubrían una pequeña parte de los costes.
Cuando en octubre de 2021 Mark Zuckerberg rebautizó la compañía de Facebook a Meta, la apuesta era total: el metaverso debía convertirse en la próxima gran plataforma informática, con Horizon Worlds como pieza céntrica. El propio CEO llegó a hablar de mil millones de personas usando estos entornos en la próxima década, generando cientos de miles de millones en ingresos.
La realidad, sin embargo, ha sido mucho más modesta. Horizon Worlds nunca logró superar los pocos cientos de miles de usuarios activos al mes, una cifra muy baja si se compara con los más de 3.000 millones de personas que usan Facebook, Instagram o WhatsApp. Las críticas a sus gráficos, la experiencia poco pulida y el reducido catálogo de actividades hicieron difícil convencer al público de que merecía la pena ponerse unas gafas de VR para socializar.
Ni siquiera las colaboraciones de alto perfil, como conciertos o eventos patrocinados, lograron ese salto de popularidad que Meta esperaba. Con el paso del tiempo, la falta de tracción y las fuertes pérdidas asociadas a Reality Labs hicieron que la paciencia de los inversores se fuera agotando, obligando a la compañía a ajustar presupuestos y prioridades.
Para los mercados europeos, donde la penetración de las gafas de realidad virtual sigue siendo minoritaria frente al móvil, la decisión de cerrar Horizon Worlds en Quest refuerza una sensación ya extendida en la industria: el metaverso, tal y como se planteó en 2021, no ha encontrado todavía su encaje masivo.
De la realidad virtual a la inteligencia artificial y las gafas inteligentes
Mientras el metaverso pierde protagonismo, Meta ha ido desplazando su narrativa corporativa hacia otros frentes. En las últimas presentaciones con inversores, la inteligencia artificial ha tomado el relevo como gran eje estratégico, hasta el punto de que el término «metaverso» apenas aparece ya en los discursos oficiales.
La compañía prevé destinar entre 60.000 y 65.000 millones de dólares a infraestructura de IA y centros de datos en 2026, una cifra que demuestra dónde quiere jugar la próxima gran partida tecnológica. Modelos de lenguaje, asistentes inteligentes integrados en sus aplicaciones y nuevas formas de recomendación de contenido concentrarán buena parte de esa inversión.
En paralelo, otras apuestas dentro de Reality Labs sí han mostrado señales claras de éxito. Las gafas inteligentes Ray-Ban Meta, desarrolladas en colaboración con EssilorLuxottica, se han convertido en uno de los productos de electrónica de consumo con mayor crecimiento de la compañía. Las ventas se habrían triplicado en la primera mitad de 2025, impulsando nuevas líneas y acuerdos para futuros modelos, incluidos diseños bajo marcas como Oakley.
Este impulso a los dispositivos wearables con IA integrada encaja mejor con los hábitos de los usuarios españoles y europeos, más proclives a adoptar productos discretos y siempre conectados que visores voluminosos para el día a día. Zuckerberg ha llegado a afirmar que es difícil imaginar un futuro en el que la mayoría de gafas que lleve la gente no incorporen algún tipo de inteligencia artificial.
La reasignación de recursos desde la VR social hacia estos productos deja claro que Meta ve más futuro en integrar la tecnología en accesorios cotidianos y en sus aplicaciones tradicionales que en recrear una vida paralela dentro de un casco de realidad virtual.
Qué significa para Meta Quest y el ecosistema de realidad virtual
La retirada de Horizon Worlds de Meta Quest no implica que la compañía vaya a abandonar por completo la realidad virtual. Meta insiste en que seguirá apostando por el hardware Quest y por su ecosistema de aplicaciones y juegos de terceros, apoyándose en motores como Unity o Unreal Engine para que otros estudios sigan lanzando contenido.
De hecho, el 86% del tiempo de uso de los visores ya se dedicaba a apps de terceros y no a Horizon Worlds, según datos internos de Reality Labs. En ese sentido, separar la evolución de Quest y de Horizon tiene lógica: el visor seguirá su propio camino como plataforma de entretenimiento, productividad y formación, mientras que la red social se traslada a un espacio donde puede crecer sin las limitaciones de la VR.
Para desarrolladores europeos que trabajan en realidad virtual, el mensaje es doble. Por un lado, la experiencia demuestra que construir un metaverso social propietario es un reto enorme incluso para gigantes tecnológicos. Por otro, el mercado de VR sigue vivo, pero más enfocado en juegos, experiencias especializadas y nichos profesionales que en grandes redes sociales inmersivas.
La propia Meta habla ahora de un «ecosistema Quest» en el que la prioridad son las aplicaciones de terceros, mientras que su inversión directa en plataformas sociales internas se modera. Esto puede abrir espacio a estudios independientes, pero también obliga a ser más selectivos al elegir dónde centrar esfuerzos de desarrollo.
En Europa, donde la regulación en materia de privacidad, competencia y uso de datos es especialmente estricta, el giro de Meta hacia IA y wearables también estará bajo la lupa de las autoridades. La retirada de Horizon Worlds de Quest es solo una pieza más en una estrategia global que busca equilibrar innovación, rentabilidad y cumplimiento normativo.
Con este cambio de rumbo, Horizon Worlds deja de ser el estandarte del metaverso en realidad virtual para convertirse en una plataforma social más, centrada en el móvil y apoyada en la IA. Meta mantiene las gafas Quest en el mercado y no renuncia a la VR, pero asume que el gran sueño de una red social totalmente inmersiva tendrá que esperar: por ahora, la batalla por la atención de los usuarios se jugará en pantallas de bolsillo y en dispositivos inteligentes que aspiran a integrarse en la vida diaria con mucha más naturalidad.

