- Identity Use Case Builder for Publishers guía a los medios en la elección de soluciones de addressability basadas en objetivos de negocio y datos propios.
- La matriz original demostró su utilidad con casi 2.000 visualizaciones, 660 usuarios activos y 6.500 interacciones, validando un enfoque práctico y operativo.
- El modelo impulsa la transición desde cookies de tercera parte hacia identidades seudonimizadas, combinando first party data, contexto y acuerdos seguros de intercambio de datos.
- Los principales retos para los publishers son el talento especializado, la interoperabilidad entre soluciones y la medición del impacto real de sus estrategias de identidad.
En el ecosistema publicitario actual, donde las cookies de tercera parte están en retirada y la regulación sobre datos personales aprieta cada vez más, los medios se juegan buena parte de su futuro en cómo gestionan la identidad digital. No va solo de tecnología: va de ingresos, de relación con la audiencia y de cumplir la ley sin tirar por la borda la eficacia del marketing. En este contexto aparece el Identity Use Case Builder for Publishers, una herramienta pensada para que los editores pongan orden en su estrategia de datos y addressability.
Esta matriz, impulsada por la Comisión de Data de IAB Spain, se ha convertido en un auténtico mapa de navegación para publishers que quieren activar casos de uso data-driven sin perder de vista la privacidad del usuario. Primero se lanzó una versión para anunciantes y agencias, y ahora llega una iteración enfocada en medios, que sitúa los objetivos de negocio en el centro y los traduce en soluciones concretas de identidad, segmentación, medición y monetización.
Qué es Identity Use Case Builder for Publishers y para qué sirve

Identity Use Case Builder for Publishers es, en esencia, una matriz interactiva de casos de uso diseñada específicamente para editores y soportes digitales. A diferencia de otras guías genéricas, esta herramienta no se queda en teoría: plantea escenarios muy concretos y sugiere soluciones de addressability y proveedores en función de las necesidades del medio y de su contexto regulatorio.
La herramienta nace como evolución del primer Identity Use Case Builder, orientado a marcas y agencias. Aquel primer modelo ya traducía el universo de la identidad en recomendaciones prácticas: qué solución utilizar, cuándo, con qué señales de datos y con qué partners. Con la nueva versión enfocada en publishers, el foco se desplaza al lado de la oferta, donde los medios necesitan activar sus propios activos de datos, reforzar la monetización y seguir siendo relevantes para los anunciantes sin cruzar las líneas rojas de la privacidad.
El objetivo declarado de IAB Spain con esta versión “for Publishers” es convertirse en el recurso de referencia para los editores que quieran desplegar estrategias data-driven alineadas con las expectativas del usuario. La matriz ayuda a decidir, de forma guiada, qué soluciones de identidad, segmentación o medición encajan mejor con cada modelo de negocio, ya sea un medio generalista con inventario masivo o un publisher especializado con audiencias muy nicho.
Además, la herramienta está pensada para ser operativa y no meramente declarativa. No pretende ser otro documento de buenas intenciones, sino un sistema de ayuda a la decisión: a partir de unos filtros y parámetros, el publisher recibe recomendaciones de soluciones, fichas técnicas y combinaciones posibles, con un enfoque muy pegado al día a día de las redacciones, departamentos de producto y equipos comerciales.
El éxito de la primera matriz Identity Use Case Builder
Antes de lanzarse a por los publishers, la Comisión de Data de IAB Spain probó la aproximación con la matriz Identity Use Case Builder original, dirigida a anunciantes y agencias. Su objetivo era acompañar a las marcas en la selección de los partners y tecnologías adecuados, evitando decisiones improvisadas o basadas únicamente en promesas comerciales.
Esta primera versión articulaba sus recomendaciones a través de filtros repartidos en 15 sectores distintos y variables específicas como necesidades de frecuencia, atribución, búsqueda o activación de audiencias. En función de esos parámetros, la matriz proponía combinaciones de soluciones de identidad y proveedores, permitiendo a los equipos de marketing elegir con más criterio y menos intuición.
Los datos de uso de ese primer año son contundentes: la herramienta acumuló casi 2.000 visualizaciones, más de 660 usuarios activos y alrededor de 6.500 interacciones. Es decir, no se quedó en algo que se abre una vez por curiosidad, sino que se integró en el flujo de trabajo de muchos equipos que la consultaban de manera recurrente para tomar decisiones tácticas.
Cuando se mira con lupa qué buscaban los usuarios, se ve un interés muy concreto por soluciones como User Provided ID (70 descargas de su ficha), Telco Based ID (51 descargas) o Bounce ID (28 descargas). Estas cifras demuestran que los profesionales no querían solo slogans, sino comparativas técnicas, detalles de implementación y casos de uso reales para resolver problemas específicos de segmentación y medición.
Este primer éxito validó la hipótesis de IAB Spain: el mercado necesitaba herramientas prácticas que bajaran a tierra la addressability, no un documento más de principios generales. Sobre esa base, y viendo que el apagón de cookies de tercera parte ya no era una amenaza sino una realidad en calendario, se decidió extender el enfoque al mundo de los editores con una matriz adaptada a sus retos particulares.
La cookie de tercera parte en retirada y el giro hacia la identidad seudonimizada
La Comisión de Data de IAB Spain ha actualizado la matriz original incorporando una ficha técnica específica sobre las cookies de tercera parte, donde se explica por qué este mecanismo pierde eficacia y qué riesgos legales arrastra. Entre otras cosas, se detalla cómo el bloqueo sistemático y la mayor sensibilidad del usuario han ido erosionando su capacidad de ofrecer una medición fiable cross-site y cross-device.
Como alternativa, el documento plantea modelos basados en identidad unificada y seudonimizada, capaces de agrupar impactos publicitarios de un mismo usuario a través de móvil, desktop o Smart TV sin necesidad de identificarle de forma directa. La idea es pasar de un seguimiento individualista a estructuras más agregadas y respetuosas, apoyadas en controles sólidos de consentimiento, caducidad y propósito del tratamiento.
Para las marcas, este cambio implica abandonar la obsesión por “seguir al usuario por toda la web” y apostar por estrategias que combinen contextos, first party data y acuerdos seguros de intercambio de información. Para los medios, supone trabajar en profundidad sus capas propias de identificación —registros, logins, datos de navegación, consumo de contenido— como un activo estratégico que se combina con soluciones externas de identidad y plataformas de clean rooms.
En este nuevo modelo, la matriz se convierte en un mapa de caminos posibles: desde IDs basados en emails hashados o teléfonos hasta identificadores impulsados por operadoras telco, señales contextuales avanzadas o arquitecturas de data clean rooms donde anunciantes y publishers pueden cruzar datos sin exponer información personal de forma directa.
Identity Use Case Builder for Publishers: objetivos de negocio en el centro
La principal diferencia de la versión “for Publishers” es que cambia el punto de partida: ya no se trata de preguntarse solo qué tecnología implantar, sino qué quiere conseguir el medio. El recorrido de la herramienta arranca con una interfaz sencilla que guía al editor con preguntas claras sobre sus metas prioritarias.
Entre las cuestiones que plantea la matriz están si el publisher quiere aumentar el tiempo de permanencia, mejorar el valor de su inventario en determinados segmentos de audiencia o impulsar el número de usuarios registrados y suscriptores de pago. En función de las respuestas, la herramienta propone una combinación de casos de uso y soluciones técnicas alineadas con esos objetivos.
Este enfoque evita uno de los grandes vicios del sector: implantar herramientas “porque están de moda” o porque lo hace el competidor. La lógica aquí es inversa: primero se define el objetivo de negocio, después el dato necesario y solo al final se elige la tecnología que hace posible ese caso de uso. El resultado es una hoja de ruta más ordenada, con menos pilotos sueltos que no llevan a ningún sitio.
De este modo, Identity Use Case Builder for Publishers ayuda a los medios a priorizar inversiones en datos e identidad, a ordenar iniciativas que muchas veces están dispersas entre producto, tecnología, marketing y publicidad, y a asegurarse de que todas las piezas encajan con los requisitos de privacidad y consentimiento.
La herramienta se articula alrededor de tres grandes ejes estratégicos que agrupan la mayoría de los retos de un publisher moderno: engagement sobre el contenido, optimización del inventario comercial y programas de suscripción y fidelización. Cada uno de ellos incluye casos de uso concretos donde la identidad es una palanca clave.
Primer eje: engagement sobre el contenido y conocimiento del usuario
El primer eje de la matriz se centra en cómo utilizar los datos para potenciar el engagement con el contenido. Aquí entran en juego motores de recomendación basados en machine learning que analizan el comportamiento previo de lectura, vídeo o audio del usuario para ofrecerle piezas personalizadas.
Estos sistemas pueden sugerir artículos, vídeos o podcasts relacionados con los intereses del lector, lo que se traduce en más páginas por sesión, menor tasa de rebote y una relación más profunda con la marca del medio. La clave está en que este tipo de personalización puede apoyarse tanto en first party data como en señales contextuales, reduciendo la dependencia de cookies de terceros.
Además, este eje incluye el uso de datos para entender mejor los momentos de consumo y los patrones de navegación. Saber a qué hora del día se dispara la lectura desde móvil, qué secciones generan más fidelidad o qué formatos (texto, vídeo, audio) retienen mejor al usuario permite optimizar la oferta editorial y adaptar la experiencia sin invadir la privacidad.
El enfoque de la matriz anima a los editores a construir un perfil progresivo del usuario basado en interacciones, en lugar de depender de identificadores opacos gestionados por terceros. De este modo, cada acción de lectura, registro o interacción suma una pieza al puzzle, siempre bajo un marco claro de transparencia y consentimiento informado.
Todo ello se apoya en la idea de que, si el contenido es más relevante y personalizado de forma responsable, el usuario tendrá más incentivos para registrarse, compartir datos y, eventualmente, convertirse en suscriptor. Es decir, el engagement no es solo un KPI de producto, sino también una palanca directa para la estrategia de identidad y monetización futura.
Segundo eje: optimización del inventario publicitario y addressability
El segundo gran bloque de la matriz se orienta a la optimización de la oferta comercial para las marcas. Aquí el objetivo es enriquecer el inventario publicitario del medio añadiendo capas de datos que permitan segmentaciones más precisas, siempre desde el respeto al marco regulatorio.
La herramienta contempla el uso de señales externas como el clima, la ubicación, el dispositivo o el momento del día para hacer que cada impresión publicitaria sea más relevante. Un ejemplo muy gráfico que recoge la matriz es el de una marca de bebidas que únicamente activa creatividades de café cuando la temperatura desciende de los 15 ºC, lo que demuestra cómo estos triggers contextuales pueden incrementar el eCPM y la tasa de puja ganada.
Más allá del contexto, el uso de soluciones de identidad permite a los publishers mejorar los ratios de match entre su inventario y los IDs utilizados por los compradores, tanto en entornos de puja abierta como en deals garantizados. Soluciones como IDs basados en email hashado, identificadores telco o modelos probabilísticos juegan aquí un papel relevante, siempre evaluados bajo criterios de calidad, escala, interoperabilidad y enfoque a la privacidad.
La matriz no se limita a decir “usa este ID o aquel otro”, sino que propone comparar cada solución en función de qué casos de uso habilita (targeting, medición, frequency capping, suppressions), qué señales emplea (determinísticas o probabilísticas), cómo gestiona la precisión, el coste, la seguridad frente a fugas de datos y la compatibilidad con la pila tecnológica existente del medio.
Este eje también subraya el papel de la addressability como una moneda de dos caras: por un lado, la capacidad de segmentar y medir; por otro, la responsabilidad de garantizar transparencia, control para el usuario y cumplimiento del RGPD. Sin una gobernanza de datos robusta y procesos claros de consentimiento y revocación, ninguna solución técnica será sostenible a medio plazo.
Tercer eje: programas de suscripción y fidelización
El tercer pilar se centra en los programas de suscripción y fidelización, un terreno en el que la identidad del usuario pasa de ser un “nice to have” a una pieza absolutamente crítica. La matriz ofrece ejemplos concretos de cómo los datos pueden ayudar a convertir lectores anónimos en usuarios registrados, y de ahí a suscriptores de pago.
Una de las propuestas más relevantes son los paywalls dinámicos que adaptan su dureza según el perfil del lector. No todos los usuarios tienen la misma probabilidad de suscribirse ni el mismo nivel de engagement; por eso, un muro de pago fijo puede resultar demasiado agresivo para algunos o demasiado permisivo para otros. Ajustar reglas en función del comportamiento y la propensión a la suscripción permite maximizar conversiones sin deteriorar la experiencia.
Otro caso de uso clave es la prevención del churn. A partir de señales como la caída en la frecuencia de visita, la reducción de contenidos consumidos o la inactividad en determinados servicios, se pueden activar triggers de retención: ofertas personalizadas, recordatorios, acceso temporal a contenidos premium o beneficios exclusivos para reactivar al suscriptor antes de que cancele.
Todo este bloque descansa sobre la premisa de trabajar con first party data obtenidos bajo consentimiento, con criterios de minimización y propósitos bien delimitados. La identidad deja de ser un mero identificador técnico para convertirse en la base sobre la que se construyen relaciones a largo plazo con la audiencia, donde el valor percibido por el usuario justifica que comparta más información con el medio.
En definitiva, este tercer eje demuestra cómo la matriz no se limita al negocio publicitario, sino que abarca también la transformación del modelo de ingresos hacia fórmulas híbridas que combinan publicidad, suscripciones y otros servicios de valor añadido, siempre apoyándose en una gestión responsable del dato.
Quién está detrás de la herramienta y el papel de España en identidad digital
Identity Use Case Builder y su versión para publishers no han surgido en el vacío. Detrás del proyecto hay una combinación de actores que representan bien la diversidad del ecosistema español: El Tiempo.es, Prisa, Pulsa, Telefónica y Utiq, entre otros, han colaborado en la definición de casos de uso, necesidades técnicas y requisitos de cumplimiento.
Desde la propia IAB Spain, voces como la de Mónica Rodríguez, líder de la Comisión de Data y directiva en Utiq, han insistido en que el propósito de la matriz es ayudar a todo el ecosistema a entender y valorar la addressability de forma práctica y real. No se trata de añadir más jerga, sino de traducir el valor del dato en casos de uso que impulsen la publicidad programática y la omnicanalidad.
Por su parte, Sergio Gómez, Country Manager Iberia/Latam de Didomi, ha subrayado que la evolución de la activación de audiencias debe mantener al usuario en el centro, ofreciendo transparencia y control sin renunciar a la eficacia. El mensaje es claro: la addressability que perdurará no será la más invasiva, sino la que logre resultados respetando la confianza del usuario.
IAB Spain reivindica que tanto el Identity Use Case Builder original como su versión para publishers son herramientas pioneras a nivel español y europeo, ya que pocas asociaciones nacionales dentro de IAB Europe han desarrollado matrices de casos de uso con este nivel de detalle y orientación práctica.
Este enfoque convierte a España en una especie de laboratorio de identidad digital, donde se prueban modelos de gobernanza de datos, soluciones de identidad y estándares de interoperabilidad que pueden servir de referencia en otros mercados. Para los editores españoles, supone una ventaja competitiva: cuentan con un banco de pruebas local que les permite anticiparse a cambios regulatorios y negociar en mejores condiciones con proveedores y anunciantes internacionales.
Retos pendientes: talento, interoperabilidad y medición
Aunque la evolución de la matriz es un paso importante, los retos que tiene por delante el ecosistema editorial no son menores. El primero tiene que ver con el talento: desplegar estrategias verdaderamente data-driven exige perfiles que entiendan a la vez la lógica del negocio editorial y la complejidad técnica de las soluciones de identidad.
No basta con contratar especialistas en programática o en marcos legales; hacen falta equipos mixtos que hablen el mismo idioma que tecnología, legal y comercial, capaces de conectar las piezas y de traducir las recomendaciones de la matriz en proyectos concretos, medibles y sostenibles.
El segundo gran reto es la interoperabilidad. A medida que surgen más IDs, plataformas de consentimiento, modelos de segmentación y soluciones de medición, crece el riesgo de fragmentación. La matriz ayuda a poner orden en ese paisaje, pero el mercado tendrá que avanzar hacia estándares comunes y acuerdos de intercambio seguro de datos si quiere explotar de verdad el potencial de la medición cross-media y las campañas omnicanal.
El tercer desafío es la medición del impacto real de las estrategias recomendadas. Para que herramientas como Identity Use Case Builder for Publishers se consoliden en el día a día de los medios, será necesario demostrar que los casos de uso activados mejoran ingresos publicitarios, engagement y retención, y que todo ello se logra sin deteriorar la experiencia del usuario ni tensionar la confianza en la marca.
La apuesta de IAB Spain lanza un mensaje nítido: en la era post-cookie, la ventaja competitiva de los publishers no vendrá solo de la tecnología que adopten, sino de saber para qué la usan, cómo gobiernan sus datos y hasta qué punto respetan al usuario. En ese terreno, matrices como el Identity Use Case Builder for Publishers pueden marcar la diferencia entre improvisar y construir una estrategia sólida y sostenible a largo plazo.