Indra entra en el capital de Fyla y refuerza su apuesta por los láseres ultrarrápidos

Última actualización: diciembre 13, 2025
  • Indra adquiere el 24,8% de la valenciana Fyla a través de su fondo Indraventures I, FCR.
  • La tecnología de Fyla se basa en comunicaciones ópticas de espacio libre con prestaciones similares a la fibra.
  • Los láseres ultrarrápidos de Fyla tienen aplicaciones estratégicas en defensa, espacio e industria civil avanzada.
  • La operación impulsa la industrialización de soluciones europeas en programas como el FCAS.

Indra adquiere participación en empresa de láseres ultrarrápidos

Indra ha dado un paso más en su estrategia de innovación al tomar una participación relevante en Fyla, una compañía valenciana puntera en tecnología de láseres ultrarrápidos. La operación se interpreta en el sector como un movimiento clave para reforzar las capacidades europeas en comunicaciones avanzadas, tanto en el ámbito de la defensa como en aplicaciones civiles de alto valor añadido.

La firma española de servicios tecnológicos y de defensa ha ejecutado esta inversión a través de su fondo de capital riesgo Indraventures I, FCR, orientado a apoyar startups y pymes con soluciones consideradas disruptivas. Aunque el importe no ha trascendido, la entrada de Indra en el accionariado de Fyla se presenta como un respaldo industrial y estratégico que puede acelerar el despliegue comercial de sus sistemas a escala internacional.

Detalles de la operación y objetivo del fondo Indraventures

Según ha comunicado la compañía, Indra ha adquirido el 24,8% del capital de Fyla, lo que la convierte en un socio de referencia dentro del proyecto. Fyla está especializada en comunicaciones ópticas basadas en láseres ultrarrápidos y es considerada la única empresa en España con tecnología propia en este nicho concreto, lo que añade valor estratégico a la transacción.

La inversión se ha instrumentado a través de Indraventures I, el vehículo dotado con hasta 200 millones de euros que Indra ha puesto en marcha para nutrirse de innovación procedente del ecosistema de startups, pymes y spinoffs. Este movimiento supone la primera operación formal del fondo, que busca reforzar capacidades tecnológicas diferenciales con aplicación dual, tanto civil como militar.

El objetivo de Indraventures es tejer una red de colaboración estable con compañías tecnológicas que aporten soluciones complementarias a las de Indra en campos como la defensa, el espacio, las telecomunicaciones avanzadas o la industria 4.0. Con la entrada en Fyla, el grupo se asegura acceso preferente a una tecnología considerada estratégica para las comunicaciones de nueva generación.

Desde la compañía se subraya que la tecnología de Fyla constituye un “avance estratégico y revolucionario” en entornos donde la seguridad, la resiliencia y la capacidad de transmisión son críticas, como es el caso de los sistemas militares de última generación o las infraestructuras espaciales.

Te puede interesar:  Cómo Es El Clima En Primavera En España

Tecnología láser ultrarrápida en España

Cómo funciona la tecnología láser ultrarrápida de Fyla

El núcleo de la propuesta de Fyla se basa en las llamadas comunicaciones ópticas de espacio libre, conocidas internacionalmente como FSO (Free Space Optics). A diferencia de la fibra óptica tradicional, donde la señal viaja por un cable, en este caso la información se transmite mediante haces de luz que se desplazan por el aire.

Este enfoque permite conseguir prestaciones muy cercanas a las de la fibra, con altas velocidades de transmisión, enlaces direccionales y gran precisión, pero sin necesidad de desplegar infraestructura física de cableado. Esto resulta especialmente interesante en zonas donde el tendido de fibra es complejo, costoso o directamente inviable.

Para lograrlo, Fyla ha desarrollado una familia de láseres capaces de generar pulsos de luz extremadamente breves, en escalas temporales de picosegundos y femtosegundos. Estamos hablando de unidades de tiempo que equivalen aproximadamente a una billonésima y una milbillonésima de segundo, respectivamente, lo que permite manejar datos a ritmos muy altos y con una gran estabilidad.

La combinación de pulsos ultra cortos con longitudes de onda reducidas posibilita establecer enlaces de datos muy direccionales y difíciles de interceptar. Desde Indra se destaca que estas comunicaciones resultan no solo rápidas, sino también resistentes a interferencias, de largo alcance y con un consumo energético contenido, rasgos especialmente valorados en entornos operativos exigentes.

En la práctica, esta tecnología permite configurar enlaces inalámbricos de alta capacidad entre plataformas móviles, infraestructuras temporales o puntos donde no hay posibilidad de tender cables, manteniendo a la vez un nivel de seguridad y confidencialidad muy superior al de otras soluciones inalámbricas convencionales.

Aplicaciones estratégicas en defensa, espacio y comunicaciones seguras

Una de las grandes bazas de Fyla es la orientación de su tecnología a sistemas donde la seguridad de la comunicación y la disponibilidad del enlace resultan críticas. Según explican ambas compañías, los láseres ultrarrápidos de Fyla son especialmente adecuados para aeronaves, drones, plataformas no tripuladas y nodos de comunicaciones desplegados en zonas con condiciones ambientales adversas.

En el ámbito militar, la posibilidad de establecer comunicaciones inalámbricas con anchos de banda elevados y difícilmente interceptables ofrece ventajas operativas claras. Hablamos de enlaces entre aviones de combate, estaciones terrestres, satélites o vehículos en movimiento que requieren intercambiar grandes volúmenes de datos en tiempo real, incluso en escenarios donde no existe infraestructura previa.

Te puede interesar:  Como Se Llama La Viuda Negra

Indra ya trabaja con Fyla en el desarrollo de capacidades para el FCAS (Future Combat Air System), el futuro sistema de combate aéreo de sexta generación impulsado a nivel europeo y en el que la compañía española lidera la participación nacional. La integración de estas soluciones ópticas en el ecosistema FCAS apunta a mejorar la conectividad entre las distintas plataformas que formarán parte del sistema, desde aeronaves tripuladas hasta drones de acompañamiento.

Además de su aplicación en defensa, esta tecnología tiene un encaje natural en el sector espacial y en telecomunicaciones avanzadas. Los enlaces ópticos de espacio libre se están consolidando como una alternativa de alto rendimiento para conectar satélites entre sí o con estaciones terrestres, así como para reforzar redundancias en redes críticas o en entornos donde las comunicaciones convencionales se quedan cortas.

Indra considera que la alianza con Fyla le permitirá ofrecer soluciones más completas en programas europeos vinculados a defensa, espacio y conectividad segura, integrando estos láseres ultrarrápidos en sistemas de mando y control, comunicaciones tácticas y plataformas de nueva generación.

Origen académico de Fyla y apoyo del capital tecnológico español

Fyla nació en 2014 como una spin-off del Grupo de Fibras Ópticas de la Universidad de Valencia, trasladando a la industria el conocimiento desarrollado durante años en el ámbito de la fotónica avanzada. Este origen académico explica el fuerte componente de I+D de la compañía y su foco en tecnologías de frontera.

Desde sus primeros pasos, la empresa ha contado con el respaldo de Bullnet Capital, un fondo de capital riesgo español especializado en proyectos de deep-tech y transferencia tecnológica. Este tipo de inversores está acostumbrado a trabajar con ciclos de desarrollo largos y productos muy intensivos en conocimiento, algo habitual en el sector fotónico.

La entrada de Indra supone añadir a ese apoyo financiero un socio industrial con capacidad de integración en grandes programas y acceso a mercados internacionales. Para Fyla, contar con un grupo con presencia global facilita la transición desde la fase puramente tecnológica a la industrialización y despliegue de soluciones a mayor escala.

Según ha explicado la propia Indra, el objetivo es ayudar a la compañía valenciana a acelerar la industrialización de sus sistemas, aprovechando la experiencia del grupo en la certificación, fabricación e integración de equipos en proyectos complejos de defensa y telecomunicaciones.

Te puede interesar:  Cómo Saber Si Te Ha Tocado Estar en una Mesa Electoral

Con este movimiento, se refuerza también el papel de España dentro del ecosistema europeo de tecnologías fotónicas avanzadas, un campo donde la competencia internacional es intensa y donde contar con soluciones propias se percibe cada vez más como un asunto de soberanía tecnológica.

Usos civiles: de la biociencia a la industria y la conectividad

Aunque el foco mediático se sitúa en las aplicaciones militares y espaciales, la tecnología de Fyla tiene un amplio catálogo de usos civiles de alto valor añadido. Los láseres ultrarrápidos son una herramienta esencial en laboratorios, centros de investigación y procesos industriales avanzados.

Entre los principales campos de aplicación destacan la microscopía avanzada y la espectroscopía, donde estos pulsos de luz extremadamente breves permiten observar y analizar materiales y tejidos con un nivel de detalle imposible de alcanzar con tecnologías convencionales.

En biociencia y medicina, estos sistemas se usan para estudiar procesos biológicos a muy pequeña escala y en tiempos ultrarrápidos, lo que abre la puerta a nuevas técnicas de diagnóstico e investigación. Igualmente, en metrología y control de calidad industrial, los láseres ultrarrápidos facilitan mediciones muy precisas y ensayos no destructivos sobre componentes sensibles.

Otro ámbito de interés es el del procesamiento de materiales, donde los láseres de Fyla pueden emplearse para cortar, grabar o modificar superficies con una exactitud extrema y un menor impacto térmico, algo muy demandado en sectores como la electrónica avanzada, la fotónica integrada o la fabricación de dispositivos médicos.

Más allá de estos usos, la empresa también trabaja en nuevas soluciones de conectividad y telecomunicaciones basadas en sus sistemas ópticos, que se plantean como una alternativa o complemento a la fibra en zonas de difícil acceso, despliegues temporales o infraestructuras críticas que necesitan redundancia adicional sin depender de más cableado.

Con la entrada de Indra en el capital de Fyla, se consolida una alianza que combina la capacidad tecnológica de una startup deep-tech española con la escala y la experiencia de uno de los grandes grupos europeos de defensa y tecnología. Esta operación no solo refuerza la posición de ambas compañías en ámbitos tan sensibles como las comunicaciones seguras, el espacio o la industria científica, sino que también contribuye a afianzar en Europa una base tecnológica propia en láseres ultrarrápidos y fotónica avanzada, un terreno clave en la competencia global por la innovación.