- La actualización KB5121003 de Windows 11, lanzada el 11 de agosto, corrige más de 400 vulnerabilidades de seguridad, pero ha provocado cierres en juegos como ARC Raiders y The Finals.
- El problema se debe al controlador de terceros inpoutx64.sys, que perdió compatibilidad tras el parche; Embark ha publicado una solución temporal.
- También se reportan fallos en Windows Hello, pantallas negras y problemas con HDR, aunque Microsoft no ha reconocido oficialmente estas incidencias.

La última remesa de parches de seguridad que Microsoft distribuyó el pasado 11 de agosto para Windows 11 está dando más de un quebradero de cabeza a los usuarios. La actualización KB5121003, que corresponde al Patch Tuesday de agosto de 2026, llegaba con la promesa de tapar cientos de agujeros de seguridad, pero también ha traído bajo el brazo una serie de incidencias que están afectando sobre todo a los jugadores. Los cierres inesperados en títulos como ARC Raiders o The Finals han sido la punta del iceberg de un problema que va más allá del entretenimiento.
El estudio Embark, responsable de ambos juegos, ha confirmado que el origen de los bloqueos está en un controlador de terceros que dejó de ser compatible con el sistema tras instalar el parche. Mientras tanto, otros usuarios reportan fallos en Windows Hello, pantallas en negro y problemas con el HDR. Lo curioso es que Microsoft asegura no tener constancia de ninguna de estas incidencias, lo que ha generado un notable malestar en la comunidad.
El conflicto con el controlador inpoutx64.sys

El desarrollador Embark ha señalado directamente al archivo inpoutx64.sys, un controlador de acceso a puertos a nivel de kernel que utilizan diversas utilidades de hardware para gestionar periféricos. Según explica el estudio en su cuenta de Discord, la actualización de Windows modificó algo que rompió la compatibilidad con este archivo, provocando que los juegos se cierren de golpe con errores como Hang detected on GameThread o EXCEPTION_ACCESS_VIOLATION. En algunos casos, el equipo se reinicia de forma repentina, y hay usuarios que han llegado a experimentar hasta seis cierres consecutivos.
Lo más llamativo es que este controlador no suele instalarse de forma directa por el usuario. En varios casos, los afectados descubrieron que inpoutx64.sys había llegado a su PC a través de herramientas como Razer Update Tool, algo que coincide con lo que Embark ha detectado en sus propios análisis. La buena noticia es que desinstalar la actualización KB5121003 hace que los cierres desaparezcan, lo que confirma que el origen del problema está en el parche y no en los juegos.
Cómo aplicar la solución temporal publicada por Embark
Mientras Microsoft no distribuya una corrección oficial, Embark recomienda detener y eliminar el servicio del controlador problemático de forma manual. El estudio ha detallado los pasos exactos para hacerlo sin tener que recurrir a desinstalar el parche de seguridad. Para ello, hay que abrir el menú Inicio, teclear cmd y ejecutar el Símbolo del sistema como administrador. A continuación, se deben escribir los siguientes comandos: sc stop inpoutx64 y sc delete inpoutx64.
Tras ello, hay que acceder al Explorador de archivos y situarse en la ruta C:/Windows/System32/drivers, donde se debe buscar el archivo inpoutx64.sys y borrarlo. Con estos pasos, el sistema deja de cargar el controlador conflictivo al arrancar y los juegos vuelven a funcionar con normalidad. Eso sí, si alguna utilidad de nuestros periféricos depende de ese archivo para funciones concretas, es probable que perdamos esa funcionalidad hasta que el fabricante publique una versión compatible con la nueva build de Windows 11.
Más allá de los juegos: Windows Hello y problemas de pantalla

La lista de incidencias no se queda solo en los videojuegos. También se han detectado fallos en Windows Hello, incluido un caso en el que era necesario volver a registrar el PIN tras cada reinicio porque la clave de credenciales se corrompía cada vez que se regeneraba. En otro caso, el contenedor de Hello existente simplemente no cargaba. A esto se suman quejas dispersas sobre caídas inesperadas de la frecuencia de actualización de la pantalla, pantallas en negro y un funcionamiento defectuoso del HDR, algo que los usuarios vinculan a los cambios relacionados con la pantalla incluidos en la actualización.
El listado oficial de incidencias conocidas de Microsoft no menciona ninguno de estos fallos, lo que deja a los afectados sin una vía oficial de seguimiento. Sin embargo, la compañía sí ha confirmado que el parche corrige más de 400 vulnerabilidades, tres de ellas de día cero que ya habían sido explotadas o reveladas públicamente. La más notable tiene que ver con un fallo de WinSock que permite a un atacante hacerse con una cuenta de administrador, y que según la firma de seguridad Check Point fue aprovechado por el grupo norcoreano Lazarus para distribuir un rootkit a través de ofertas de empleo fraudulentas, subrayando la importancia de mantener la seguridad en Windows 11.
Las novedades que sí funcionan: Explorador de archivos y Voice Isolation
No todo en KB5121003 son problemas. La actualización también incluye mejoras visibles en el uso diario del equipo. El Explorador de archivos muestra ahora el tamaño de cada archivo en la unidad más adecuada (KB, MB o GB), y permite abrir una carpeta en una pestaña nueva con el clic central del ratón desde la barra de direcciones o la página de inicio. La búsqueda de Windows, por su parte, se vuelve más tolerante si escribes mal el nombre del archivo o no lo tecleas completo, y prioriza los resultados de Configuración más relevantes.
En el apartado de accesibilidad, el Acceso por Voz incorpora Voice Isolation, una función que filtra otras voces y el ruido de fondo para reconocer mejor los comandos, junto con soporte para coreano. Windows Hello con inicio de sesión seguro mejorado (ESS) amplía además su compatibilidad con lectores de huellas externos, lo que lleva esta opción de autenticación a equipos de sobremesa y a otros PC con Windows 11 que no cuentan con sensor integrado, incluidos los Copilot+. Son mejoras orientadas a quienes dependen de estas herramientas para controlar el equipo sin teclado ni ratón, especialmente en espacios compartidos o con ruido ambiente.
En cuanto al despliegue, la actualización llega mediante Windows Update sin intervención del usuario, aunque los equipos empresariales gestionados por WSUS o Intune pueden escalonarlo siguiendo el proceso de implementación controlada de Microsoft. También es posible descargar los paquetes independientes desde el Catálogo de Microsoft Update, un método habitual en departamentos de TI que despliegan los parches de forma centralizada tras probarlos en equipos piloto. Hay una fecha que conviene anotar: Windows 11 24H2 en las ediciones Home y Pro deja de recibir actualizaciones de seguridad el 13 de octubre de 2026, así que quien aún no haya migrado a 25H2 tiene una ventana corta para hacerlo, considerando el fin de soporte de versiones antiguas de Windows 11.
En definitiva, la actualización KB5121003 de Windows 11 es un arma de doble filo. Por un lado, corrige más de 400 vulnerabilidades, incluyendo un zero-day explotado activamente, lo que la convierte en una descarga prioritaria para cualquier usuario. Por otro, ha introducido conflictos con controladores de terceros que están afectando a juegos y a funciones del sistema. La solución temporal de Embark es efectiva para los jugadores, pero quienes sufran otros problemas deberán valorar si desinstalar el parche merece la pena, teniendo en cuenta que eso también elimina la protección contra el fallo LegacyHive. Lo más sensato, salvo que el equipo quede inutilizable, es esperar a que Microsoft publique una corrección oficial o a la actualización de septiembre de 2026.
