- El 99% de las empresas considera la ciberseguridad una necesidad estratégica para el negocio.
- En España, la reducción del riesgo financiero es el principal beneficio, con un 31% de menciones.
- Las empresas que han sufrido incidentes priorizan la adopción segura de nuevas tecnologías y la mitigación del error humano.
- Los expertos recomiendan soluciones integrales y servicios de consultoría para reforzar la resiliencia.
La ciberseguridad ha dejado de ser un mero departamento técnico para convertirse en un pilar estratégico dentro de las organizaciones. Según un reciente estudio de Kaspersky, el 99% de las empresas considera la protección digital como una necesidad fundamental para su crecimiento y sostenibilidad. Este cambio de percepción responde a la creciente digitalización de los procesos y al aumento de las amenazas, que obligan a las compañías a integrar la seguridad en su planificación global.
En España, esta tendencia se refleja con claridad. El mismo informe revela que la reducción de los riesgos financieros y las pérdidas inesperadas es el principal beneficio asociado a la ciberseguridad, mencionado por el 31% de las empresas. Le siguen la prevención de ciberataques (26%) y la mejora de la eficiencia operativa (25%). Estos datos evidencian que las organizaciones españolas priorizan la protección de sus recursos y la estabilidad del negocio frente a otras consideraciones.
La ciberseguridad como inversión estratégica

La adopción acelerada del cloud, la inteligencia artificial y la automatización ha ampliado la superficie de exposición de las empresas. Según Kaspersky, las organizaciones que han sufrido incidentes de seguridad en el último año otorgan una mayor importancia a la adopción segura de nuevas tecnologías y a la reducción del riesgo financiero, mientras que aquellas que no han tenido incidentes se centran más en la eficiencia operativa y el cumplimiento normativo. Esta diferencia de prioridades subraya la necesidad de adaptar las estrategias de seguridad a cada realidad empresarial.
A nivel global, un 23% de las compañías destaca que prevenir un ciberataque resulta mucho más rentable que gestionar sus consecuencias, y otro 23% vincula la ciberseguridad directamente con el crecimiento del negocio. La continuidad del negocio y la confianza de clientes y socios también son factores clave, con un 23% y un 22% de menciones respectivamente en el caso español.
Beneficios más valorados por las empresas españolas

El estudio de Kaspersky desglosa los beneficios que las empresas españolas asocian a la ciberseguridad. Además de la reducción del riesgo financiero (31%) y la prevención de ciberataques (26%), la eficiencia operativa (25%) y la continuidad del negocio (23%) ocupan posiciones destacadas. La confianza de clientes y socios cierra la lista con un 22%. Estos porcentajes reflejan una visión integral de la seguridad, que ya no se limita a la protección técnica, sino que abarca aspectos de gestión y reputación.
La experiencia previa con incidentes también condiciona la percepción. Las empresas que han sufrido ataques priorizan la mitigación del error humano y el fortalecimiento de su posición competitiva, mientras que las que no han tenido incidentes se centran en el cumplimiento normativo. Esta dualidad obliga a los responsables de seguridad a diseñar estrategias flexibles y adaptadas a cada contexto.
Recomendaciones de los expertos
Ante este panorama, los expertos de Kaspersky proponen tres líneas de actuación para reforzar la resiliencia de las organizaciones:
- Dotar a los equipos de seguridad de un contexto completo sobre las amenazas mediante soluciones como Kaspersky Enterprise Security, que facilitan la identificación y respuesta ante incidentes.
- Implantar soluciones de protección en tiempo real como Kaspersky Next (EPP, EDR, XDR), que ofrecen visibilidad y capacidades de investigación.
- Complementar con servicios de consultoría y acompañamiento para transformar la inversión en ciberseguridad en una ventaja competitiva.
En definitiva, la ciberseguridad se ha consolidado como un elemento indispensable para la competitividad y la sostenibilidad de las empresas. La inversión en protección digital no solo evita pérdidas económicas, sino que también impulsa la innovación y la confianza. Las organizaciones que integren la seguridad en su estrategia global estarán mejor preparadas para afrontar los retos de un entorno digital cada vez más complejo.
