- UGR presenta FWF, un sistema con IA que usa datos GPS para anticipar lesiones en futbolistas.
- Validado con el preparador físico del Aston Villa y datos anónimos de un club de La Liga; publicado en PLOS ONE.
- Mejora a métodos como el ACWR y añade visualizaciones y monitorización personalizada para el cuerpo técnico.
- Permite futuras alertas tempranas, intercambio de datos anónimos y adaptación a otros deportes.
En un calendario cada vez más apretado, investigadores de la Universidad de Granada (UGR) han desarrollado un sistema basado en inteligencia artificial que ayuda a anticipar el riesgo de lesión en jugadores profesionales, un trabajo validado junto al actual preparador físico del Aston Villa FC.
La propuesta aterriza en un momento clave: con más partidos y desplazamientos, la gestión de la carga se vuelve decisiva. Esta herramienta no promete milagros, pero aporta una lectura objetiva y personalizada del esfuerzo para facilitar decisiones médicas y de preparación física con mayor criterio.
Qué es FWF y cómo funciona
El método, denominado Footballer Workload Footprint (FWF) o ‘Huella del futbolista’, es una representación matemática y computacional de las cargas externas de entrenamiento y competición obtenidas mediante dispositivos GPS. A partir de esos registros, se genera un “perfil de trabajo” detallado para cada jugador.
Para convertir los datos en información útil, el equipo aplicó técnicas inspiradas en el procesado de señales y en el cálculo diferencial e integral, transformando las series temporales en variables que modelos de aprendizaje automático pueden analizar con solvencia.
Además de anticipar el riesgo, el sistema ofrece visualizaciones claras de la dinámica de esfuerzo a lo largo del tiempo, lo que permite detectar picos, tendencias y posibles banderas rojas sin depender de ratios simplificados.
La investigación integra principios avanzados de ingeniería de características, modelado temporal y análisis multivariante dentro de un contexto clínico y deportivo real, para que la monitorización sea comprensible y accionable en el día a día de un club.

Por qué importa en un calendario cada vez más exigente
Las cifras recientes dibujan un panorama preocupante: las lesiones crecieron un 32% en La Liga y un 4% en las grandes ligas europeas, mientras que más de la mitad de los futbolistas superan los 55 partidos por temporada, con especial incidencia en problemas musculares y de ligamento cruzado.
Con esta densidad competitiva, identificar de antemano periodos de riesgo y ajustar cargas puede marcar diferencias. La herramienta proporciona una ventaja operacional razonable: ayuda a planificar entrenamientos, rotaciones y readaptaciones con evidencia y trazabilidad.
El enfoque evita decisiones basadas solo en sensaciones o promedios globales y, en su lugar, evalúa la respuesta individual al esfuerzo, algo clave cuando se compiten varias veces por semana y el margen de error es mínimo.
En definitiva, no se trata de frenar a los jugadores, sino de modular la carga adecuada en el momento adecuado, reduciendo picos innecesarios que suelen preceder a muchas lesiones.

Validación y resultados en el fútbol profesional
El estudio asociado a FWF está publicado en PLOS ONE y propone una mejora frente a métodos tradicionales como el Acute: Chronic Workload Ratio (ACWR), ampliamente utilizado en el alto rendimiento.
La validación se realizó con datos reales y anónimos de un equipo que compite en La Liga y torneos UEFA, mostrando avances significativos en métricas clave como ROC-AUC, Precisión-Recall y Geometric Mean, lo que indica una mayor capacidad discriminativa del riesgo.
En el desarrollo participó Moisés de Hoyo Lora, preparador físico del Aston Villa FC y exresponsable en varios clubes de La Liga, aportando criterio aplicado y necesidades reales del cuerpo técnico para que la herramienta sea operativa, no solo académica.
Según el equipo liderado por Jaime B. Matas Bustos, la aportación diferencial del enfoque es doble: mejora la predicción y, además, facilita una interpretación intuitiva de las dinámicas de carga que viven los futbolistas a lo largo de la temporada.
Aplicación práctica para el cuerpo técnico
FWF está pensado para preparadores físicos, readaptadores y servicios médicos: identifica perfiles de riesgo en tiempo casi real, sugiere ajustes razonados de carga y deja rastro de cada decisión para que el proceso sea auditable.
La herramienta se integra como un apoyo al criterio profesional; no sustituye la experiencia, pero aporta una capa objetiva y estandarizada que reduce la incertidumbre, algo especialmente útil en semanas de tres partidos.
El diseño prioriza la usabilidad: gráficos comprensibles, seguimiento temporal de cada jugador y monitorización personalizada que simplifica el diálogo entre rendimiento y medicina deportiva.
Este planteamiento favorece su incorporación en estructuras de club de distinto tamaño, desde academias hasta equipos de élite, ya que no exige cambiar toda la operativa: se alimenta de datos GPS ya habituales en el entrenamiento moderno.
Próximos pasos y posibles extensiones
Los investigadores anticipan el desarrollo de sistemas de alerta temprana que avisen antes de que aparezcan señales clínicas claras, permitiendo intervenir con antelación y con menor coste para el jugador y el equipo.
También se contempla impulsar bases de datos compartidas entre clubes, federaciones y centros de investigación, con intercambio anónimo y seguro que acelere el aprendizaje colectivo y mejore los modelos.
El enfoque es extensible a otros deportes de equipo e incluso a disciplinas individuales, integrando variables fisiológicas, nutricionales y psicológicas para un perfil de carga más completo.
En el núcleo, FWF no es una caja negra: busca transparencia y colaboración multidisciplinar, con un lenguaje común para que técnicos y médicos hablen de lo mismo cuando evalúan riesgos y ajustan cargas.
Con publicación científica, validación en datos reales y mejoras frente a referencias como el ACWR, la ‘Huella del futbolista’ se posiciona como una solución técnica madura para gestionar la carga en un fútbol cada vez más exigente, aportando contexto, anticipación y herramientas de decisión sin perder la neutralidad clínica.