- El Hospital de Getafe estrena una unidad de impresión 3D para crear modelos anatómicos personalizados.
- Investigadores de Mississippi desarrollan parches biodegradables impresos en 3D para heridas crónicas.
- Un estudiante diseña una prótesis de brazo multifunción para su hermana mediante impresión 3D.
- La tecnología permite reducir costes y mejorar la comunicación con pacientes y familias.
La impresión 3D sigue demostrando su versatilidad en el ámbito sanitario. Desde la creación de modelos anatómicos para planificar cirugías hasta el desarrollo de parches inteligentes que cicatrizan heridas, la tecnología aditiva se ha convertido en una herramienta clave para médicos e investigadores. En las últimas semanas, varias iniciativas han puesto de relieve cómo esta técnica puede mejorar la calidad de vida de los pacientes y optimizar los recursos hospitalarios.
El Hospital Universitario de Getafe ha dado un paso adelante al poner en marcha una unidad específica de impresión 3D. Este servicio, integrado por profesionales de distintos servicios e ingenieros biomédicos, permitirá crear modelos anatómicos personalizados a partir de imágenes médicas como TAC o resonancias. El objetivo es doble: por un lado, ayudar a los cirujanos a comprender mejor las intervenciones complejas y, por otro, explicar de forma visual a los pacientes cómo será su tratamiento. Los primeros trabajos incluyen un modelo de colon, otro para hemorragias neonatales y un modelo de vía aérea para la formación de residentes.
Parches biodegradables para heridas crónicas
En Estados Unidos, un equipo de la Universidad de Mississippi ha desarrollado un parche impreso en 3D que libera antibacterianos naturales de forma gradual. Fabricado con quitosano, un material biodegradable procedente de crustáceos, este andamio personalizable favorece el crecimiento celular y reduce la inflamación. Los investigadores destacan que, al no usar disolventes orgánicos ni antibióticos tradicionales, se evita la resistencia bacteriana. Además, al ser biodegradable, no es necesario retirarlo quirúrgicamente si se aplica en heridas internas. El parche puede adaptarse a cualquier tipo de herida y, según sus creadores, podría imprimirse incluso en el campo de batalla con un generador eléctrico. La combinación de materiales naturales y diseño a medida supone un avance significativo frente a los vendajes convencionales.

Prótesis personalizadas hechas por estudiantes
La historia de Vitaliy Bondarchuk, un estudiante de ingeniería mecánica, demuestra el impacto social de la impresión 3D. Para su proyecto de fin de carrera, diseñó y fabricó una prótesis de brazo multifunción para su hermana pequeña, que nació sin el antebrazo izquierdo. La prótesis, impresa en 3D, incluye accesorios intercambiables como un soporte para cartas, una linterna o un portapinceles. Bondarchuk invirtió más de 100 horas en el diseño, utilizando SolidWorks y una impresora 3D convencional. El resultado no solo le valió un sobresaliente, sino que su hermana usa la prótesis a diario. El joven planea seguir mejorándola a medida que ella crezca, añadiendo nuevos accesorios según sus aficiones. La personalización y el bajo coste de la impresión 3D hacen posible que cualquier persona pueda acceder a una prótesis adaptada a sus necesidades.

Modelos anatómicos que mejoran la comunicación
La unidad del Hospital de Getafe no solo sirve para planificar cirugías, sino también para explicar patologías a los pacientes. El doctor Manuel Gorosabel, del Servicio de Cirugía General, señala que el modelo de colon en 3D permite que el paciente entienda mucho mejor los pasos de una intervención compleja. En la Unidad de Neonatos, la doctora Gema Villar utiliza otro modelo para mostrar a los padres cómo evoluciona una hemorragia intraventricular en bebés prematuros. Además, el Servicio de Medicina Intensiva está desarrollando un modelo de vía aérea para la formación de médicos internos residentes, basado en anatomías reales. Todo ello es posible gracias a la colaboración con la Universidad Carlos III de Madrid. La visualización tridimensional de las patologías mejora la comprensión y reduce la ansiedad de los pacientes y sus familias.
La impresión 3D se consolida así como una tecnología transversal en el ámbito sanitario. Desde la fabricación de parches inteligentes hasta la creación de prótesis a medida y modelos anatómicos, las aplicaciones son cada vez más numerosas y accesibles. La combinación de materiales biodegradables, diseño personalizado y bajo coste abre la puerta a una medicina más precisa y humana. Tanto en España como en otros países, los hospitales y centros de investigación apuestan por esta tecnología para mejorar la atención al paciente y la formación de los profesionales.
