La Jarana de Netflix en Sevilla convierte el Guadalquivir en un gran escenario

Última actualización: mayo 10, 2026
  • Netflix organiza en Sevilla «La Jarana en el Guadalquivir» como gran evento promocional de «Berlín y la dama del armiño».
  • La ciudad acoge la premiere mundial en Las Setas y un macroconcierto sobre plataformas flotantes en el río.
  • Acceso gratuito con invitación previa, fuerte expectación, aforo limitado y estrictas medidas de seguridad.
  • El despliegue incluye tour por localizaciones de rodaje y consolida a Sevilla como plató clave para producciones internacionales.

Evento La Jarana de Netflix en Sevilla

Las orillas del río Guadalquivir han cambiado de paisaje estos días con la aparición de grandes plataformas flotantes y estructuras poco habituales. No se trata de obras ni de un montaje efímero cualquiera, sino del escenario que Netflix ha levantado en pleno cauce del río para celebrar «La Jarana en el Guadalquivir», un macroevento que ha situado a Sevilla en el centro del mapa audiovisual internacional.

La cita forma parte del gran despliegue con el que la plataforma ha querido arropar el estreno mundial de «Berlín y la dama del armiño», segunda temporada del spin‑off de «La casa de papel». Entre alfombras rojas, actuaciones musicales sobre el agua, invitados VIP y un tour por los principales escenarios de rodaje, la ciudad se ha transformado durante varios días en un enorme plató abierto al público.

Una premiere mundial en Las Setas y una gran jarana sobre el río

El 8 de mayo, Sevilla se convirtió en el escenario de la premiere mundial de la nueva temporada de «Berlín y la dama del armiño». El acto tuvo lugar en el espacio de Las Setas, donde desde las 18:00 horas se desplegó una alfombra roja por la que desfilaron tanto el equipo artístico de la serie como numerosos rostros conocidos de la cultura y el entretenimiento en España.

Han estado presentes Pedro Alonso —protagonista de la ficción—, Michelle Jenner, Tristán Ulloa, Begoña Vargas, Julio Peña Fernández, Joel Sánchez, José Luis García‑Pérez o Álvaro Morte, además de los creadores Álex Pina y Esther Martínez Lobato. La premiere, arropada por una gran expectación mediática, sirvió como antesala a la gran fiesta popular programada para el día siguiente a orillas del Guadalquivir.

La Jarana de Netflix en Sevilla junto al Guadalquivir

El sábado 9 de mayo llegaba el turno de «La Jarana en el Guadalquivir», una experiencia abierta al público que ha combinado música en directo, espectáculo visual y una puesta en escena muy llamativa sobre el agua. El evento, anunciado de forma conjunta por Netflix y el Ayuntamiento de Sevilla, se ha desarrollado en el entorno de la Torre del Oro y el Paseo Alcalde Marqués de Contadero, con un gran escenario flotante instalado en pleno río.

Con entrada gratuita pero aforo controlado, la jornada ha sido presentada por la organización como una vivencia «inolvidable» para el público asistente, dentro de una estrategia que busca unir lanzamiento de serie, impacto turístico y proyección internacional de la ciudad.

Horarios, acceso y condiciones para entrar en La Jarana

La logística del evento ha sido uno de los puntos clave del dispositivo. Netflix detalló que la apertura de puertas se fijaba a las 19:30 horas, con acceso principal por el arco situado en el Paseo Alcalde Marqués de Contadero. Desde ese momento comenzaban los controles de seguridad y el filtrado de asistentes según el horario de citación indicado en cada entrada.

A las 20:00 horas arrancaba el pre‑show, pensado para ir calentando el ambiente con animación y actuaciones previas, mientras que el espectáculo central estaba programado para las 21:15. La noche concluía en torno a las 22:30 con una «gran sorpresa final» que la plataforma decidió no desvelar por adelantado, alimentando así el interés de los seguidores.

Te puede interesar:  Cómo compartir Amazon Prime Video

Las invitaciones se gestionaban a través de la plataforma Eventbrite y, en otra de las vías habilitadas, mediante la web oficial del evento, con un máximo de cuatro entradas por persona. Las entradas eran gratuitas, pero el aforo se llenó con rapidez, por lo que quien no obtuvo su QR de acceso se ha quedado fuera del recinto. La recomendación oficial pasaba por revisar minuciosamente la información del ticket, donde venían reflejados el tramo horario concreto de entrada y la puerta asignada.

En cuanto a las condiciones de acceso, se permitía entrar con comida y bebida no alcohólica, siempre que las botellas no llevaran tapón y no fueran de vidrio. La organización dejaba claro que no se podía introducir alcohol ni recipientes que supusieran un riesgo de seguridad, además de advertir sobre la posibilidad de controles aleatorios de mochilas y bolsos en los accesos.

Un evento masivo con entradas agotadas y fuerte expectación

La convocatoria de «La Jarana en el Guadalquivir» ha generado una expectación poco habitual para un evento promocional de una serie. Las invitaciones gratuitas se agotaron en cuestión de minutos, lo que dejó a miles de personas pendientes de posibles liberaciones de entradas o de alternativas para seguir el espectáculo desde el exterior.

La elevada demanda ha dado pie incluso a intentos de reventa en internet, pese a tratarse de pases nominales y gratuitos. Ante el lleno previsto, muchos sevillanos y visitantes han optado por acercarse al entorno del río con la idea de ver parte del show desde la distancia, especialmente desde puntos como el Puente de Triana o la calle Betis, donde se intuía que podrían observarse fragmentos del montaje sobre el agua.

La organización, no obstante, ha establecido un amplio perímetro de seguridad y cortes de tráfico puntuales en zonas estratégicas, con especial atención al Puente de San Telmo, que permanecería cerrado durante los momentos clave por motivos de seguridad. Esto ha limitado la visión directa del concierto desde algunos puntos, aunque no ha impedido que numerosos curiosos se congregaran en balcones, azoteas y zonas aledañas.

El ambiente en la ribera del Guadalquivir se ha asemejado a un gran festival urbano, con grupos de personas pendientes de la llegada de artistas y personalidades invitadas, mientras la actividad cotidiana seguía, en paralelo, en barrios como Triana o la Plaza de Cuba, entre paseos familiares y celebraciones como las de las bodas que coincidían con la jornada.

Invitados VIP, alfombra roja y el impacto de la presencia de Rosalía

Más allá del componente popular, «La Jarana» ha contado con una importante lista de invitados VIP. A la presencia del elenco principal de «Berlín y la dama del armiño» se han sumado célebres nombres del cine, la televisión y la cultura española, reforzando la dimensión mediática del acto.

Entre los asistentes han destacado figuras como Santiago Segura, Clara Tiscar, Estefanía Ruiz, Jon Sistiaga, Daniel Sánchez Arévalo o Manolo Caro. A ellos se han unido rostros muy reconocibles para el gran público, desde Eugenia Martínez de Irujo hasta Belén Esteban, Anabel Pantoja, Mar Flores, Hiba Abouk, Álvaro de Luna o el futbolista Jesús Navas, entre otros muchos.

Buena parte del ruido mediático se ha concentrado, no obstante, en torno a la presencia de Rosalía en Sevilla. La artista catalana fue vista en el centro de la ciudad, saliendo del Hotel Alfonso XIII, paseando por El Arenal y saludando a seguidores, lo que incrementó el revuelo en los alrededores y alimentó aún más el interés por la cita junto al río.

La posibilidad de que ofreciera una actuación especial sobre las plataformas flotantes se manejaba desde hace días, y las filtraciones apuntaban a que sería la encargada de protagonizar uno de los momentos más esperados del evento. Entre las informaciones que circulaban se incluía incluso la interpretación de una canción dedicada a Sevilla para el público con entrada al recinto, lo que ha disparado todavía más el atractivo del concierto.

Te puede interesar:  Cómo Cambiar País en Netflix

Una ciudad volcada: fans, vallas, balcones y azoteas

Las jornadas previas han dejado imágenes muy gráficas de la manera en que Sevilla ha vivido el desembarco de Netflix. En torno a la premiere y a «La Jarana», se ha levantado un entramado de vallas, lonas y controles policiales que separaban la zona de invitados del resto del público, lo que no ha impedido que decenas de personas se congregaran en cada hueco disponible.

En el entorno de la calle Betis y el restaurante Río Grande, donde parte del elenco y los invitados disfrutaron de la velada con vistas al río, los curiosos se amontonaban en aceras, balcones y azoteas, buscando cualquier resquicio para ver llegar a los protagonistas. Incluso se llegaron a abrir pequeños agujeros en la malla que cubría las vallas, que terminaron ensanchándose hasta permitir una visión más directa del interior.

La llegada de actores como Pedro Alonso —que se detuvo a hacerse fotos y saludar a los fans— provocó gritos y cánticos, a los que se sumaron coreos como la célebre «Bella Ciao», ya convertida en seña de identidad del universo «La casa de papel». En algunos momentos, la organización decidió retirar parte de la lona, de forma que la barrera visual se hizo menos opaca y el contacto entre ambos lados fue algo más cercano.

Mientras tanto, la vida cotidiana continuaba alrededor: familias paseando, coches de boda sorprendidos por los aplausos de quienes esperaban a los famosos, y un trasiego constante en plazas y calles adyacentes. Todo ello con la sensación de que la ciudad entera estaba asomada al río para ver qué estaba tramando Netflix en su singular escenario flotante.

El argumento de «Berlín y la dama del armiño» y el papel de Sevilla

El despliegue de «La Jarana» no se entiende sin el peso que tiene Sevilla en la propia trama de «Berlín y la dama del armiño». En esta segunda temporada, Berlín y Damián vuelven a reunir a su banda, pero esta vez en la capital hispalense, donde planean un nuevo golpe magistral: hacer creer que van a robar el cuadro de «La dama del armiño».

El supuesto objetivo del atraco no es tanto la obra, sino el Duque de Málaga y su esposa, un matrimonio convencido de que puede manipular y chantajear a Berlín. Esa tensión desencadena un juego de poder que, según adelanta la sinopsis, terminará despertando la faceta más oscura y rencorosa del personaje, con un fuerte componente de revancha personal y giros dramáticos propios de la franquicia.

Al situar la acción en Sevilla, la serie recurre a algunos de los espacios más icónicos de la ciudad, que no solo sirven como telón de fondo reconocible, sino que se integran en el desarrollo de la historia. El resultado es una imagen de la capital andaluza que viaja de forma directa a millones de pantallas en todo el mundo, reforzando su atractivo como escenario de rodajes.

Este planteamiento conecta con la estrategia global de Netflix de apostar por localizaciones europeas con fuerte personalidad visual, algo que ya se vio en otras producciones de la compañía y que, en este caso, se apoya además en un dispositivo promocional muy visible sobre el terreno.

Del Puente de Triana a la calle Cuna: un rodaje que paralizó la ciudad

Meses antes de la premiere, Sevilla ya había notado la presencia de «Berlín y la dama del armiño» cuando el rodaje tomó algunas de sus calles y puentes más concurridos. Durante varios días del pasado verano, el Puente de Triana se cerró al tráfico para permitir la grabación de escenas clave, con un importante despliegue de medios técnicos y personal de producción.

Te puede interesar:  ¿Cómo cancelar la subscripción de Netflix?

Vehículos de gran tonelaje, carpas para el equipo, focos, cámaras y vallas de seguridad transformaron la zona en un auténtico set de rodaje al aire libre. Muchos vecinos y turistas se agolparon en las inmediaciones del Mercado de Triana para intentar averiguar qué estaba ocurriendo sobre la pasarela del río, en una mezcla de curiosidad y fascinación por el funcionamiento de una superproducción.

No fue el único punto afectado. Días antes, la acción se había trasladado a la calle Cuna, a la altura del Palacio del Marqués de la Motilla, donde se rodaron secuencias de mayor intensidad para el personaje protagonista. La combinación de vehículos, figuración y equipo técnico obligó a reorganizar el tráfico peatonal y a coordinar con el Ayuntamiento diversos cortes temporales.

Ahora, quienes se toparon con esas escenas por casualidad o se acercaron adrede para ver el rodaje podrán reconocer esos mismos rincones en pantalla cuando la serie llegue al catálogo de Netflix. La producción se convierte así en una vía más de proyección internacional para la ciudad, sumándose a otros rodajes recientes que han consolidado a Sevilla como localización recurrente para grandes proyectos audiovisuales.

Un tour de localizaciones para seguir los pasos de Berlín

Como complemento a la premiere y al concierto sobre el río, Netflix ha impulsado un tour de localizaciones de la serie en Sevilla, desarrollado en colaboración con la Sevilla Film Office. Esta ruta se inauguró el 9 de mayo para prensa y creadores de contenido nacionales e internacionales, y está pensada para abrirse al público general a partir del 15 de mayo.

El recorrido permitirá visitar algunos de los enclaves más reconocibles del rodaje, como la propia Torre del Oro, el Puente de Triana, el Patio de Banderas o diferentes puntos del entorno del río Guadalquivir. La experiencia se ofrecerá en varios idiomas, con el objetivo de atraer tanto a visitantes españoles como a turistas extranjeros interesados en el universo de la serie.

Este tipo de iniciativas se enmarca en la tendencia creciente del turismo cinematográfico, que aprovecha el tirón de grandes producciones para dinamizar la economía local y diversificar la oferta cultural. En el caso de Sevilla, la alianza con Netflix refuerza su papel como ciudad abierta a rodajes internacionales y como lugar donde los vecinos pueden participar, de una u otra forma, en eventos vinculados a lanzamientos globales.

Desde el Ayuntamiento se ha destacado que este tipo de acciones contribuyen a posicionar aún más a la ciudad como destino estratégico para la industria audiovisual europea, al tiempo que se acercan al público experiencias que, hasta hace poco, solían concentrarse en capitales como Madrid, Londres o París.

Lo vivido estos días en la capital andaluza deja una estampa poco habitual: plataformas sobre el agua, focos iluminando el cauce del Guadalquivir, alfombras rojas en pleno centro y una mezcla de curiosidad vecinal y despliegue mediático que ha acompañado el aterrizaje de «La Jarana». Entre conciertos sobre el río, rodajes que paralizan puentes históricos y rutas guiadas por lugares de ficción, Sevilla se consolida como escenario protagonista de una gran producción de Netflix y como ejemplo de cómo una serie puede transformar temporalmente la fisonomía y el ritmo de una ciudad europea.

Related article:
¿Cuántos invitados puedes tener en una fiesta?