- OpenAI expande su publicidad a 31 países europeos, incluida España.
- Los anuncios aparecerán solo en los planes Free y Go, separados de las respuestas.
- La compañía garantiza que la publicidad no influirá en las respuestas y que las conversaciones seguirán siendo privadas.
- El despliegue comenzará la próxima semana, con fecha prevista para el 24 de agosto.
La espera ha terminado. Después de varios meses de pruebas en Estados Unidos, OpenAI ha decidido dar el salto a Europa con su sistema de anuncios en ChatGPT. La compañía ha confirmado que la publicidad llegará a 31 países del continente, entre ellos España, a partir de la próxima semana. Esta expansión supone un cambio importante en la forma en que la herramienta de inteligencia artificial genera ingresos, ya que hasta ahora dependía principalmente de las suscripciones.
La noticia no afectará a todos por igual. Los anuncios se mostrarán únicamente en los planes gratuitos y en el nuevo plan Go, mientras que las suscripciones de pago como Plus, Pro o Enterprise seguirán sin publicidad. OpenAI asegura que esta medida busca democratizar el acceso a la IA, pero también abre un nuevo frente comercial que podría cambiar la experiencia de millones de usuarios.
Así funcionará la publicidad en ChatGPT
El sistema está diseñado para que los anuncios aparezcan después de la respuesta generada por la IA, claramente separados por una línea gris y etiquetados como ‘Anuncio’. Según Dave Dugan, responsable de Soluciones Publicitarias de OpenAI, hay dos motores independientes: uno para el contenido orgánico y otro para el de pago. Esto significa que una marca no puede pagar para modificar lo que dice el asistente, solo para mostrar una tarjeta publicitaria al final de la conversación.
La compañía denomina a este principio ‘answer independence’ o independencia de la respuesta. En la práctica, si un usuario pregunta sobre cafeteras, primero recibirá una explicación detallada y, solo después, si hay un anunciante relevante, verá una tarjeta con el nombre, logotipo, titular y enlace de la empresa. La publicidad no aparecerá en todas las conversaciones, solo en aquellas donde se detecte una intención comercial clara.
¿Qué planes tendrán anuncios?
La frontera está bien definida. Los planes Free y Go serán los únicos afectados por la publicidad, mientras que Plus, Pro, Enterprise y Education permanecerán libres de anuncios. Según OpenAI, estos dos niveles representan más del 90% de la base de usuarios, lo que convierte a la publicidad en una vía de ingresos masiva. Quienes quieran evitar los anuncios pueden optar por una suscripción de pago o, en el caso de los usuarios gratuitos, elegir una modalidad sin publicidad con funciones limitadas.
La decisión de incluir anuncios en el plan ChatGPT Free y Go, que es una opción económica lanzada recientemente, refuerza la estrategia de ofrecer una experiencia básica financiada por publicidad. OpenAI ya había adelantado en enero qué planes llevarían anuncios, y ahora la novedad es que esta publicidad llega por fin a Europa.
Privacidad y control
Una de las mayores preocupaciones de los usuarios es qué datos se utilizan para mostrar anuncios. OpenAI asegura que las conversaciones privadas no se comparten con los anunciantes y que nunca venderá los datos de los clientes. En la Unión Europea, la selección de anuncios se basa únicamente en la consulta más reciente, sin usar historial previo. Además, los usuarios pueden controlar la personalización, borrar sus datos publicitarios y ocultar o denunciar anuncios irrelevantes.
La compañía también ofrece la opción de desactivar la personalización, aunque eso no elimina los anuncios, solo los hace genéricos. Para quienes prefieran no ver publicidad, existe la alternativa de pagar por un plan superior o elegir la modalidad gratuita sin anuncios, que reduce las capacidades del asistente. Este equilibrio entre privacidad y monetización es clave para mantener la confianza de los usuarios.
Cómo se eligen los anuncios
Detrás de cada anuncio hay un sistema de subasta ponderada por relevancia. Los anunciantes pujan por aparecer en consultas específicas, pero la puja más alta no garantiza la victoria. OpenAI analiza la creatividad del anuncio, la página de destino, las pistas de contexto y la relevancia esperada para la consulta. Además, el modelo de pago ha evolucionado: primero fue por impresiones (CPM), luego por clics (CPC) y ahora incluye optimización por conversiones, donde el anunciante paga cuando el usuario realiza una acción en su web.
La compañía también ha incorporado herramientas como OpenAI Pixel y Conversions API para medir el rendimiento de las campañas. Esto permite a las marcas saber si un clic se traduce en una compra o un registro. El sistema está pensado para aprovechar el contexto de las conversaciones, que suelen ser más detalladas que las búsquedas tradicionales, con preguntas de entre 10 y 40 palabras.
Restricciones y límites
No todo se puede anunciar. OpenAI ha establecido categorías prohibidas como tabaco, alcohol, juegos de azar, política y contenido para adultos. Tampoco se muestran anuncios junto a conversaciones sobre suicidio, autolesiones, violencia o vulnerabilidad emocional. En Europa, las restricciones son aún más estrictas en sectores como servicios financieros y sanitarios, que están generalmente prohibidos fuera de Estados Unidos.
La compañía revisa constantemente estas políticas y se adapta a las regulaciones locales. De hecho, el retraso en el lanzamiento europeo se debe en parte a la necesidad de cumplir con la legislación de la UE. OpenAI ha trabajado con reguladores y responsables de los distintos países para garantizar que la publicidad sea segura y respete los derechos de los usuarios.
España, un mercado clave
España ocupa un lugar destacado en esta expansión. Según Dave Dugan, España es uno de los cinco principales mercados europeos de ChatGPT, con un crecimiento de usuarios superior al 40% en el último año. La compañía tiene previsto abrir una oficina en Madrid durante el segundo semestre del año, lo que refuerza su compromiso con el país. Este movimiento se enmarca en una estrategia más amplia para consolidar su presencia en Europa, donde ya tiene delegaciones en Dublín, París, Bruselas y Múnich.
La llegada de la publicidad a España coincide con un momento de auge de la inteligencia artificial en el país. OpenAI ve en el mercado español una oportunidad para demostrar que su modelo publicitario puede funcionar en un entorno regulado y competitivo. La compañía espera que los anuncios sean relevantes y no intrusivos, para no dañar la experiencia del usuario.
Con esta expansión, OpenAI busca consolidar su modelo de negocio y competir con gigantes como Google y Meta. La clave estará en lograr que la publicidad no perjudique la confianza de los usuarios. A partir del 24 de agosto, algunas conversaciones en ChatGPT terminarán con un anuncio, y solo el tiempo dirá si esta apuesta funciona.

