- La Tarjeta Sanitaria Virtual (TSV) se activa el 10 de julio en toda Extremadura.
- Funciona mediante un código QR generado en la app Centro de Salud Online.
- Permite identificarse en centros sanitarios y farmacias sin la tarjeta física.
- La tarjeta de plástico sigue siendo válida y los datos personales están protegidos.
La iniciativa, anunciada por la presidenta de la Junta, María Guardiola, arrancó oficialmente el viernes 10 de julio. Con ella, los extremeños pueden olvidarse de buscar la tarjeta de plástico en el bolso o la cartera, ya que un simple código QR en la pantalla del móvil basta para acceder a los servicios sanitarios. La tarjeta física, eso sí, sigue siendo completamente válida para quien prefiera no cambiar de costumbres.
La Tarjeta Sanitaria Virtual ya es una realidad en Extremadura

El Servicio Extremeño de Salud (SES) ha desplegado la TSV en todos los centros sanitarios públicos de la región, incluyendo hospitales, centros de salud, consultorios y puntos de atención continuada. También las oficinas de farmacia están preparadas para leer el código QR y dispensar la medicación con receta electrónica sin necesidad de la tarjeta física. La medida se enmarca en la estrategia de modernización del Gobierno extremeño, que busca agilizar los trámites y reducir los tiempos de espera.
Según explicó Guardiola, la tarjeta virtual «acerca la administración sanitaria a los ciudadanos» y permite que el personal sanitario acceda a la información del paciente en tiempo real a través del sistema informático JARA. La integración con JARA es clave para que la identificación sea automática y segura, evitando errores manuales y acelerando la admisión.
Cómo acceder y utilizar la tarjeta digital

Para obtener la TSV, el usuario debe descargar la aplicación Centro de Salud Online (CSOnline), disponible para los principales sistemas operativos móviles. Una vez dentro, la identificación se realiza mediante Cl@ve, certificado digital o DNI electrónico, métodos que ya utilizan muchos ciudadanos para otros trámites administrativos. Tras la autenticación, la app genera un código QR dinámico que se puede mostrar en la pantalla del móvil.
Ese código sirve tanto en los centros sanitarios como en las farmacias. En los primeros, el personal dispone de lectores ópticos que escanean el QR y recuperan los datos del paciente al instante. En las farmacias, el mismo código permite acceder a la receta electrónica y retirar los medicamentos sin necesidad de la tarjeta de plástico. La tarjeta física sigue siendo válida para quienes no quieran o no puedan usar la versión digital, por lo que nadie se queda fuera.
Seguridad y continuidad de la tarjeta física
Una de las preocupaciones habituales con las soluciones digitales es la privacidad. El SES ha diseñado la TSV con criterios de protección de datos desde el inicio. La historia clínica no se almacena en el teléfono móvil, sino que permanece en los servidores del sistema sanitario. El código QR actúa solo como una llave de acceso, y la información que se muestra es la mínima necesaria para identificar al paciente. Además, los códigos son dinámicos y se generan en cada acceso, lo que dificulta usos indebidos.
La presidenta Guardiola subrayó que la herramienta ofrece «comodidad sin renunciar a las garantías de seguridad». La tarjeta de plástico tradicional no desaparece, por lo que los ciudadanos pueden elegir el formato que prefieran. Con esta apuesta, Extremadura se suma a la tendencia de digitalización sanitaria que ya impulsan otras comunidades, facilitando la vida a los pacientes y modernizando la gestión de los servicios públicos.