- Acuerdo de seis años y más de 10.000 millones entre Meta y Google Cloud.
- Meta recurrirá a servidores, almacenamiento, redes y servicios gestionados para cargas de IA.
- Google Cloud acelera (casi +32% en ingresos del T2) y colabora también con OpenAI.
- Meta eleva la inversión anual a 66.000-72.000 millones y desinvierte 2.000 millones en activos de centros de datos.
Meta ha cerrado un megacontrato de servicios en la nube con Google (este acuerdo entre Meta y Google Cloud), valorado en más de 10.000 millones de dólares y con una vigencia de seis años, para respaldar el despliegue de sus proyectos de inteligencia artificial a gran escala.
La operación se sitúa entre las más relevantes en la historia de Google Cloud y encaja con la estrategia de Meta de accelerate su gasto en infraestructura de IA: la compañía ha previsto para 2025 unas inversiones de capital de entre 66.000 y 72.000 millones, con varios megacentros de datos en el horizonte.
Claves del pacto y alcance técnico
S según información adelantada por The Information y ampliada por CNBC y Reuters, el contrato permitirá a Meta utilizar servidores, almacenamiento, redes y servicios gestionados de Google Cloud. Los términos más finos permanecen bajo confidencialidad y, por ahora, ni Google ni Meta han hecho comentarios públicos.
El grueso del gasto estará orientado a la infraestructura para IA, desde el entrenamiento de modelos hasta la inferencia a gran escala. Para Meta, incorporar un proveedor externo refuerza una estrategia multicloud sin renunciar a su hoja de ruta de construir capacidad propia.
En paralelo, la compañía se ha desprendido de activos de centros de datos por unos 2.000 millones para liberar recursos y busca socios que compartan el ingente esfuerzo de capital que exige la carrera por la IA.
La organización interna también se ha movido: Meta ha reordenado su área de IA bajo Meta Superintelligence Labs, con equipos especializados, y habría aplicado una congelación selectiva de contrataciones tras meses fichando talento de rivales como Google u OpenAI.
Qué gana Google Cloud y cómo se reconfigura la competencia
Para Google, el acuerdo es otro en la pugna por cuota en la nube pública: su división creció cerca de un 32% interanual en el segundo trimestre, superando previsiones, y esta adjudicación refuerza su posición frente a AWS y Azure.
La firma de este contrato llega tras la reciente colaboración con OpenAI para aportar capacidad de cómputo, señalando una etapa de cooperación entre competidores: en plena carrera por la IA, la prioridad pasa por asegurar recursos, incluso si el cliente compite en otras líneas de producto.
Desde el punto de vista operativo, el pacto debería traducirse en más ingresos recurrentes para Google Cloud y en un ecosistema más robusto para aprendizaje automático y procesamiento de datos, mientras Meta gana tiempo para desplegar sus propios megacentros de datos.
Las fuentes subrayan que ni Meta ni Google han respondido a las peticiones de comentario y que buena parte de los detalles se mantendrán reservados. Aun así, la duración de seis años y el volumen económico perfilan una relación estratégica de largo recorrido.
Con un este acuerdo superior a los 10.000 millones y un plazo de seis años, Meta asegura recursos inmediatos para escalar su IA sin frenar su plan de infraestructura propia, mientras Google Cloud afianza su tracción comercial en un mercado todavía dominado por AWS y Microsoft.

