- Migrar SAP y RISE with SAP a AWS implica un cambio profundo de plataforma, procesos e integraciones, no solo un traslado técnico de servidores.
- La combinación de infraestructura AWS, herramientas de migración y servicio conjunto de soporte SAP-AWS reduce riesgos y tiempos de parada.
- Casos reales muestran que revisar procesos, personalizaciones ABAP e interfaces críticas es clave para asegurar continuidad del negocio.
- El éxito a medio plazo depende del gobierno posterior del entorno SAP en AWS, evitando nueva deuda técnica y manteniendo la plataforma preparada para crecer.

Adoptar RISE with SAP sobre AWS se ha convertido en una de las decisiones más estratégicas para empresas que quieren modernizar su núcleo SAP, ganar flexibilidad y reducir la dependencia del hardware propio. Cada vez más organizaciones están moviendo su ERP a un modelo gestionado en la nube, apoyándose en la infraestructura de Amazon Web Services y en servicios específicos de soporte a la migración que reducen riesgos y tiempos de parada.
En este contexto, migrar SAP RISE a AWS no es simplemente apagar unos servidores y encender otros en la nube: implica revisar procesos, personalizaciones ABAP, integraciones críticas y la forma en que se gobierna todo el entorno SAP. Además, entran en juego nuevos actores —SAP, AWS y el partner integrador— que deben coordinarse para asegurar que el cambio sea fluido, con una transición que mantenga el negocio en marcha incluso en los momentos más delicados del proyecto.
Qué significa migrar SAP a la nube de AWS y qué aporta RISE with SAP
Cuando hablamos de migrar SAP a AWS, nos referimos a trasladar los sistemas y datos SAP que hoy están en un centro de datos propio u otro proveedor cloud a la infraestructura de Amazon Web Services. Este movimiento abarca entornos como SAP Business Suite, SAP S/4HANA, SAP BW y plataformas basadas en SAP NetWeaver (ABAP), y permite aprovechar recursos de TI bajo demanda para cargas de trabajo muy intensivas en almacenamiento y cómputo.
Con las aplicaciones de SAP corriendo en AWS, las empresas pueden activar y desactivar capacidad de infraestructura en función de la demanda, lo que encaja muy bien con negocios sujetos a picos estacionales, campañas o crecimiento acelerado. Además, se accede de forma directa al amplio catálogo de servicios de Amazon (analítica, bases de datos, seguridad, automatización…), que se integran con las cargas de SAP para acelerar la innovación y mejorar la eficiencia operativa.
RISE with SAP es una oferta de SAP que agrupa software, servicios y modelos de suscripción para llevar el ERP a la nube con un enfoque más estandarizado. En el caso de RISE with SAP sobre AWS, SAP se responsabiliza de la creación y gestión de la infraestructura gestionada de SAP, mientras que AWS aporta la base cloud y su ecosistema de servicios. Miles de clientes ya han optado por este modelo en AWS, incluyendo grandes grupos multinacionales de sectores como industria, seguros, consumo o alimentación.
La clave de RISE with SAP es que no se limita a un cambio de plataforma técnica: empuja a las organizaciones a replantear procesos de negocio, gobernanza y personalizaciones, encajando el ERP en una arquitectura más disciplinada, con acuerdos de nivel de servicio claros y estándares que reducen la dispersión tecnológica acumulada durante años.
Beneficios empresariales de llevar SAP a AWS
Uno de los grandes atractivos de migrar SAP a AWS es el impacto directo en costes. Al dejar atrás el hardware propietario y la inversión en centros de datos, se reduce de forma notable el gasto en infraestructura, mantenimiento, energía y renovación de equipos. Además, el modelo de pago por uso permite ajustar la factura al consumo real, evitando sobredimensionar la plataforma por miedo a los picos.
Otro punto fuerte es la escalabilidad inmediata. AWS permite aumentar o reducir recursos de cómputo, memoria y almacenamiento casi al instante, en función de la carga del negocio. Esto resulta especialmente útil para cierres contables, campañas comerciales, períodos vacacionales o cualquier ventana de alta demanda en la que el rendimiento de SAP sea crítico para el negocio.
La disponibilidad global de la nube de Amazon facilita desplegar entornos SAP en distintas regiones para mejorar tiempos de respuesta y resiliencia. Las empresas pueden repartir sus sistemas entre varias zonas de disponibilidad y regiones, configurar mecanismos de alta disponibilidad y articulan planes de recuperación ante desastres con RTO y RPO bien definidos. Todo ello con menos complejidad que en un modelo on-premise con dos centros de datos físicos.
En materia de seguridad, AWS cumple con estándares y certificaciones internacionales que permiten operar entornos SAP con requisitos regulatorios exigentes. La combinación de cifrado, controles de acceso, monitorización y servicios gestionados de seguridad ayuda a reducir superficie de ataque y a responder antes a incidentes, una preocupación creciente en proyectos de misión crítica.
Adicionalmente, una vez que SAP está en AWS, se abre la puerta a integrar servicios avanzados como inteligencia artificial, machine learning o analítica potente sobre grandes volúmenes de datos. Gracias a esta capa de innovación, las compañías pueden explotar información de SAP junto con otras fuentes (puntos de venta, comercio electrónico, logística, RR. HH.) para tomar decisiones más rápidas y precisas.
Cómo es el proceso de migración de SAP a AWS
Aunque cada proyecto tiene matices propios, la experiencia de AWS, SAP y los partners especializados converge en una metodología bastante clara. La migración de un entorno tradicional de SAP a la nube de AWS suele dividirse en varias fases que buscan minimizar riesgos, asegurar la continuidad del negocio y optimizar la inversión.
La primera fase suele ser la de evaluación. Aquí se realiza un análisis detallado del sistema SAP actual: módulos activos, personalizaciones ABAP, uso de recursos, bases de datos, integraciones, requerimientos legales o de compliance. Herramientas como AWS OLA (Optimization and Licensing Assessment) ayudan a estimar el coste óptimo del entorno en la nube y a dimensionar correctamente las instancias necesarias.
A continuación llega la fase de movilización, en la que se definen los objetivos del proyecto, la estrategia de migración y el cronograma de ejecución. En esta etapa se decide si se opta por un enfoque de lift-and-shift (traslado casi directo), una refactorización parcial para aprovechar mejor el cloud, o una modernización más profunda hacia S/4HANA o arquitecturas cloud nativas. Al mismo tiempo se preparan los cimientos en AWS: redes, subredes, VPN o Direct Connect, seguridad, almacenamiento, roles y políticas.
La siguiente etapa es la propia migración y modernización. Con la plataforma lista, se mueven los distintos sistemas SAP (ECC, S/4HANA, BW, etc.) hacia AWS. Esto puede implicar migrar la base de datos a SAP HANA u otros motores soportados, usar instancias EC2 certificadas para SAP, aprovechar servicios de almacenamiento como Amazon EBS y Amazon S3, o emplear soluciones específicas como Amazon FSx para entornos SAP. En paralelo se ajustan interfaces y se validan integraciones con sistemas periféricos.
Durante todo este recorrido, se combinan pruebas técnicas y funcionales para validar rendimiento, integridad de datos, continuidad de procesos y comportamiento del sistema en escenarios de carga real. La coordinación con las áreas de negocio es clave para planificar ventanas de mantenimiento que limiten el impacto en la operación diaria.
Herramientas clave de AWS para migrar SAP
Para facilitar y acelerar el viaje a la nube, AWS pone a disposición un conjunto de servicios y herramientas específicos que cubren desde la planificación hasta la ejecución de la migración. Estas soluciones permiten tener una visión centralizada del proyecto, automatizar tareas repetitivas y reducir errores humanos.
Uno de los pilares es AWS Migration Hub, que ofrece un tablero único para hacer seguimiento del progreso de las migraciones, independientemente de qué herramientas concretas se utilicen debajo. De este modo, los equipos pueden monitorizar el avance de servidores y aplicaciones, detectar cuellos de botella y coordinar a los diferentes participantes del proyecto.
Para mover servidores en vivo, AWS Application Migration Service automatiza gran parte del proceso de replicación y arranque de las máquinas en la nube, reduciendo el tiempo de parada durante el cambio. En el ámbito de las bases de datos, AWS Database Migration Service (DMS) permite trasladar motores como Oracle, SQL Server o HANA hacia AWS con mínima interrupción, manejando tanto migraciones homogéneas como heterogéneas.
En entornos donde el cliente ya trabaja con virtualización a gran escala, VMware Cloud on AWS puede ser una opción interesante para llevar cargas SAP a la nube manteniendo un modelo muy similar al que tienen on-premise. Además, SAP cuenta con programas como los Rapid Migration Test Programs, que aceleran la transición hacia S/4HANA o hacia entornos RISE mediante plantillas y buenas prácticas probadas.
Combinando estas herramientas con capacidades de automatización, orquestación y monitorización nativas de AWS, los equipos de migración pueden ejecutar proyectos complejos con mayor previsibilidad, menor riesgo y un control mucho más fino de las dependencias técnicas.
Servicio de soporte a la migración para RISE with SAP en AWS
Además de la infraestructura standard y las herramientas técnicas, AWS y SAP han desarrollado de forma conjunta un servicio específico de soporte a la migración para clientes que adoptan RISE with SAP sobre AWS. Este servicio, orquestado por SAP, ofrece acceso directo a ingenieros de infraestructura de AWS durante las fases críticas del proyecto.
La razón de ser de esta oferta es clara: aunque SAP se encarga de crear el entorno objetivo RISE sobre AWS, muchos clientes necesitan que implementadores, AWS y el propio cliente estén muy alineados para sortear imprevistos y evitar sorpresas en producción. El servicio de soporte a la migración ayuda precisamente a coordinar a todos los actores implicados y a resolver rápidamente incidencias de red, rendimiento o capacidad.
Uno de los ámbitos donde más valor aporta es la preparación de la conectividad. Los expertos de AWS asesoran en el diseño de la landing zone, en la configuración de redes privadas, VPN o enlaces dedicados, y en las políticas de seguridad necesarias para establecer una comunicación robusta entre los sistemas on-premise y el entorno RISE en AWS. De este modo, se reduce la latencia y se evitan problemas de acceso durante las pruebas y el posterior go-live.
Otro foco importante es la optimización del rendimiento a nivel de infraestructura. El equipo de soporte ayuda a identificar cuellos de botella, ajustar el tamaño de las instancias, seleccionar tipos de almacenamiento adecuados y aplicar buenas prácticas de configuración en los dos lados del proyecto, tanto en el origen como en el entorno gestionado de SAP. Esto permite exprimir mejor los recursos de AWS y estabilizar el sistema en las primeras semanas tras el cambio.
Por último, este servicio cubre fases trascendentales como el cutover y el periodo de hypercare. Contar con un equipo dedicado por cliente, preparado para reaccionar ante cualquier incidencia, ofrece una garantía adicional durante el momento de pasar a productivo, así como en los días siguientes, cuando suelen aparecer ajustes finos y pequeños fallos de juventud.
Oportunidades y retos habituales en la migración a RISE on AWS
La experiencia acumulada en proyectos RISE sobre AWS pone de manifiesto que muchos clientes comparten inquietudes similares: complejidad del ecosistema, dependencia de personalizaciones antiguas, integraciones críticas con terceros y miedo a interrupciones de negocio. Identificar estos puntos desde el principio permite enfocar mejor la estrategia de migración.
En el plano de conectividad, las organizaciones deben crear una base sólida que asegure tráfico fiable y seguro entre sus sedes físicas, sistemas legacy y la nueva plataforma RISE on AWS. Esto no se limita a montar un túnel VPN o un enlace dedicado; también implica alinear políticas de seguridad, DNS, control de acceso y mecanismos de redundancia. Aquí el acompañamiento de AWS resulta clave para disminuir riesgos de caídas o degradación de servicio.
El siguiente desafío suele ser la integración del nuevo entorno cloud con sistemas existentes. Muchas compañías mantienen aplicaciones periféricas de finanzas, logística, RR. HH. o reporting que dependen fuertemente del ERP. Lograr que todas estas piezas sigan hablando entre sí, con flujos de datos consistentes y latencias razonables, requiere una visión completa de todas las dependencias y un diseño cuidadoso de interfaces y colas de integración.
En cuanto al rendimiento, pasar a la nube no garantiza por sí mismo que todo vaya más rápido. Es necesario vigilar la utilización de CPU, memoria, I/O de disco, ancho de banda y patrones de acceso a base de datos, y ajustar configuraciones en función del comportamiento real. El soporte de AWS en esta área ayuda a detectar pronto los problemas, antes de que impacten en cierres contables o procesos críticos para la organización.
Por último, la complejidad del ecosistema SAP —con múltiples sistemas, entornos, interfaces y personalizaciones— hace imprescindible contar con una planificación de migración muy detallada, que trate la integridad de datos, la continuidad del negocio y las posibles contingencias si algo no sale como estaba previsto. La colaboración estrecha entre SAP, AWS, el partner y el cliente final es el mejor antídoto para minimizar sorpresas.
Beneficios del servicio de soporte a la migración para el cliente
Para los clientes, el mayor valor de este servicio conjunto reside en disponer de expertos de AWS dedicados a su proyecto, con experiencia previa en múltiples migraciones RISE, y en un marco de colaboración bien definido con SAP y el integrador. Esto se traduce en menos ensayo y error y en decisiones más informadas en cada fase.
Los equipos reciben recomendaciones directas sobre cómo configurar los servicios de cómputo, almacenamiento y red de AWS específicamente para cargas SAP, aprovechando patrones de arquitectura ya probados en otros clientes. Al mismo tiempo, se comparten lecciones aprendidas y estrategias de migración contrastadas que permiten evitar errores que otros ya han sufrido.
Otra ventaja importante es la prevención de problemas antes de que lleguen a afectar al negocio. El soporte realiza análisis proactivos de consumo de recursos, límites de servicio, posibles puntos únicos de fallo y configuraciones delicadas. Esta capacidad de detectar riesgos en la infraestructura con antelación reduce la probabilidad de incidencias en el momento del go-live o en fechas sensibles.
En caso de que surjan incidentes, disponer de un equipo de AWS asignado por cliente asegura tiempos de respuesta más rápidos ante escalados de red, rendimiento o capacidad. Esta cercanía operativa facilita el troubleshooting directo de problemas de conectividad entre on-premise y la nube, ajustes de límites de instancias EC2, o cambios de configuración necesarios para garantizar la estabilidad del entorno.
Por último, este soporte no termina en el momento del arranque productivo. En el periodo posterior a la migración, los expertos de AWS se mantienen disponibles para resolver dudas, optimizar el nuevo entorno y ayudar a monitorizar el comportamiento del sistema, con el objetivo de consolidar una plataforma estable, eficaz y preparada para escalar con el negocio.
Un caso real: modernización de un gran grupo de restauración con SAP RISE sobre AWS
Un ejemplo ilustrativo de este tipo de proyectos es el de una gran compañía de restauración con miles de establecimientos repartidos entre Latinoamérica y Europa, que decidió afrontar una modernización profunda de su plataforma SAP mediante una migración a SAP RISE sobre AWS, liderada por un integrador global. El cambio implicó pasar de un centro de datos propio en España a una arquitectura cloud con despliegues en varias regiones de Estados Unidos.
El objetivo no era solo mover servidores, sino reforzar la resiliencia operativa y habilitar nuevas capacidades digitales, manteniendo a la vez la continuidad del negocio en un contexto de alta rotación de personal, fuertes picos de demanda y márgenes ajustados. El foco estuvo en ganar elasticidad, simplificar la operación diaria y reducir la dependencia de la infraestructura física, migrando el corazón transaccional a un modelo gestionado y más estandarizado.
El proyecto incluyó una revisión técnica y funcional muy profunda del paisaje SAP: se ajustaron más de un millar de procesos de negocio, se adaptaron miles de programas ABAP y se migraron decenas de interfaces consideradas críticas. El código ABAP, donde suelen concentrarse personalizaciones acumuladas durante años, fue uno de los elementos que más condicionó los plazos, ya que cualquier incompatibilidad podía tener efectos en cascada sobre procesos clave.
Las interfaces conectaban el ERP con sistemas financieros, de logística, recursos humanos, herramientas de punto de venta o plataformas de informes. Garantizar que todo ese ecosistema siguiera funcionando sin interrupciones exigió un trabajo de inventario exhaustivo y pruebas intensivas de integración y rendimiento. Especialmente relevante fue asegurar la estabilidad de los enlaces entre los establecimientos físicos y los sistemas centrales en la nube.
La elección de regiones en Estados Unidos respondió a una mezcla de criterios de disponibilidad, servicios y estrategia corporativa, pero obligó a poner mucha atención en temas como latencia, sincronización de datos y coordinación entre países. Se diseñaron arquitecturas con mecanismos de recuperación ante desastres bien definidos y se llevaron a cabo pruebas rigurosas para validar que, ante fallos de hardware, ciberataques o incidentes mayores, la plataforma podía seguir sosteniendo la operación con un impacto económico y reputacional mínimo.
Todo este esfuerzo se tradujo en una plataforma más ágil y escalable, preparada para incorporar nuevos servicios cloud y capacidades digitales avanzadas. Sin embargo, la verdadera prueba a medio plazo pasa por cómo se gobierna la evolución posterior del entorno: controlar el crecimiento de las personalizaciones, gestionar los cambios con disciplina y mantener a raya la deuda técnica serán factores tan determinantes como la propia migración inicial.
Buenas prácticas y recomendaciones para migrar SAP a AWS
Para las empresas que están valorando dar este paso, hay una serie de buenas prácticas que suelen marcar la diferencia. La primera es diseñar desde el inicio una arquitectura resiliente y preparada para fallos, con redundancia entre zonas de disponibilidad, políticas claras de backup y un plan de recuperación ante desastres con RTO/RPO realistas y probados periódicamente.
También es fundamental revisar las compatibilidades entre la versión de SAP, la base de datos, el sistema operativo y la infraestructura de AWS seleccionada. Anticipar estos puntos evita encontrarse, ya en plena migración, con limitaciones que obliguen a rehacer parte del trabajo o alarguen innecesariamente los plazos. Contar con un partner certificado tanto en SAP como en AWS ayuda a navegar estas decisiones técnicas con mayor seguridad.
La planificación de ventanas de mantenimiento y pruebas integrales con las áreas de negocio es clave para reducir el impacto en la operación. No se trata solo de marcar un fin de semana de parada, sino de coordinar equipos, definir planes de comunicación interna, organizar formaciones y preparar procedimientos de rollback claros en caso de que algo no salga según lo esperado.
Desde el punto de vista económico, conviene trabajar desde el inicio en un modelo de costes optimizado: uso combinado de instancias bajo demanda, reservadas o de ahorro, políticas de lifecycle en almacenamiento y mecanismos de apagado de entornos no productivos cuando no se usan. Esta disciplina permite que los beneficios financieros de la nube se materialicen de verdad y no se queden en el papel.
Por último, es recomendable pensar la migración no como un proyecto aislado, sino como el punto de partida para un modelo operativo diferente: automatización de despliegues, mayor frecuencia de actualizaciones, control estricto de las personalizaciones y adopción progresiva de nuevos servicios cloud que aporten valor sobre el core SAP.
Dar el salto a RISE with SAP en AWS, apoyado por servicios específicos de soporte a la migración, permite a las organizaciones modernizar su ERP, reforzar su resiliencia, simplificar la operación diaria y abrir la puerta a nuevas capacidades digitales, siempre que acompañen el cambio técnico con una gestión sólida de procesos, gobierno y evolución futura del entorno.