- Multiverse Computing aplica algoritmos cuánticos e híbridos a finanzas, logística y energía con clientes como BBVA, Iberdrola, Bosch e Hispasat.
- CompactifAI busca comprimir grandes modelos de lenguaje para ejecutarlos en dispositivos sin conexión, con ahorro energético y mayor privacidad.
- Apoyo institucional: 67 millones de euros de la SETT y una ronda de 189 millones, pese a que la firma aún no es rentable.
- Orígenes en 2019 tras un paper fundacional que atrajo a bancos como JP Morgan; primer contrato con BBVA para optimización de carteras.

La computación cuántica todavía convive con equipos ruidosos, caros y escasos, pero el terreno ya permite resultados medibles: desde una oficina en San Sebastián, Multiverse Computing exprime el estado del arte para abordar optimización en banca, logística y energía, y explora cómo reducir el tamaño de modelos de lenguaje de gran escala para que consuman menos.
El proyecto lo lidera Román Orús (Barcelona, 46), fundador y director, quien explica que sus algoritmos cuánticos y enfoques híbridos están resolviendo tareas que hace poco parecían impracticables. La empresa también apunta a compactar modelos tipo ChatGPT para rebajar el coste computacional y energético que exige su entrenamiento y despliegue.
De San Sebastián al mundo: soluciones cuánticas con impacto

Los cúbits, a diferencia de los bits clásicos, permiten representar y manipular más información, lo que abre la puerta a nuevas estrategias de cálculo. Aunque el hardware aún tiene limitaciones, el software cuántico y los métodos híbridos ya ofrecen ventajas en determinados problemas.
La historia reciente de Multiverse arranca en 2019, cuando Orús, junto a Samuel Mugel y Enrique Lizaso, publicó un estudio sobre aplicaciones cuánticas en finanzas. A partir de entonces, la hipótesis de mercado se confirmó: entidades de primer nivel, como JP Morgan, llamaron para profundizar en los resultados y explorar colaboraciones.
El primer contrato llegó con BBVA, que buscaba atacar uno de los grandes retos del sector: la optimización de carteras, es decir, decidir cómo y cuándo ajustar posiciones para equilibrar riesgo y rentabilidad. La combinatoria crece de forma explosiva y las técnicas cuánticas pueden acelerar la búsqueda de configuraciones favorables.
Casos de uso y clientes

La compañía ha desarrollado soluciones para reparto de paquetes, gestión de redes eléctricas y control de calidad en fabricación, con el objetivo de ajustar rutas, equilibrar cargas y detectar imperfecciones con mayor precisión y rapidez.
Iberdrola, Bosch e Hispasat figuran entre las firmas que trabajan con su software, una señal de tracción en sectores industriales y energéticos donde las mejoras operativas tienen retorno directo.
- Optimización logística: secuenciación de rutas y ventanas de entrega.
- Redes energéticas: balanceo de demanda, reducción de pérdidas y mantenimiento planificado.
- Manufactura: identificación de defectos para disminuir rechazos y reprocesos.
Su resistencia y la eficiencia en el uso de recursos son palancas clave: menos tiempo de cálculo, decisiones más informadas y una explotación más inteligente de los datos disponibles.

IA generativa y CompactifAI

El 30 de noviembre de 2022 la salida comercial de ChatGPT actuó como catalizador en Multiverse. El equipo vio en los grandes modelos de lenguaje un banco de pruebas idóneo para medir el valor del enfoque cuántico frente a un problema real con gran demanda de cálculo.
El reto es doble: consumo energético y huella de infraestructura. La propuesta consiste en comprimir estos modelos manteniendo la precisión útil, de forma que sean más ligeros de entrenar y desplegar.
El planteamiento habilita la ejecución en dispositivos periféricos y desconectados: satélites, drones, submarinos o vehículos, lo que reduce la dependencia de la nube y mejora la privacidad al no compartir datos con terceros.
Si el modelo es más pequeño y eficiente, el coste por inferencia baja, se minimizan latencias y se amplían los lugares donde la IA puede operar con garantías, desde plantas industriales hasta plataformas móviles.
Ese producto se ha bautizado como CompactifAI y sintetiza la apuesta de la empresa por la IA eficiente y desplegable en entornos con recursos limitados.
Financiación, ingresos y hoja de ruta

El respaldo institucional ha llegado a través de la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT), que en marzo inyectó 67 millones de euros para acelerar la estrategia de producto y expansión.
Pese al crecimiento, la firma continúa en fase de inversión y sin beneficios, en línea con el perfil de compañías de base científico-tecnológica que escalan en mercados emergentes.
La facturación del último ejercicio fue de 13 millones de euros y las previsiones internas apuntan a cerrar 2025 en torno a 30 millones, con la vista puesta en consolidar casos de uso y licencias.
A principios de junio se cerró una ronda de 189 millones, una de las operaciones más destacadas del año en España para el sector deep tech y cuántico.
Al frente del proyecto, además de Orús, están los cofundadores Samuel Mugel y Enrique Lizaso, con perfiles que combinan investigación académica, ingeniería y desarrollo de negocio, una mezcla poco común que ha sido diferencial.
El panorama que se dibuja es el de una tecnología aún inmadura pero útil en problemas concretos: Multiverse Computing operando en la computación en la nube está capitalizando esa ventana con acuerdos en banca e industria, una propuesta para IA eficiente y el empuje financiero necesario para pasar del laboratorio al mercado sin perder el foco en resultados medibles.