- Netflix estudia incorporar canales lineales con emisión continua, similares a los de Pluto TV pero solo para suscriptores con plan con anuncios.
- La plataforma también planea vender suscripciones a otros servicios de streaming, como Peacock, desde su propia interfaz, emulando a Prime Video y Movistar Plus.
- La decisión responde a una caída en el engagement de los usuarios, que ha llevado a la compañía a buscar nuevas fórmulas para aumentar el tiempo de visualización.
- Netflix ya ha dado pasos en el contenido en vivo con eventos deportivos y acuerdos en Europa, como la distribución del canal TF1 en Francia, y baraja ofertar por los Mundiales de fútbol de 2030 y 2034.
La plataforma de streaming más popular del mundo, Netflix, se enfrenta a un desafío que ni su liderazgo en el mercado ni sus beneficios crecientes logran disimular: el tiempo que los usuarios pasan viendo contenido ha empezado a flaquear. Según ha publicado The Wall Street Journal, la compañía lleva meses debatiendo internamente cómo revertir esta tendencia, y las soluciones que barajan pasan por recuperar elementos de la televisión tradicional que ellos mismos ayudaron a enterrar.
La preocupación no viene por una fuga de abonados —la tasa de cancelación sigue siendo de las más bajas del sector—, sino por una métrica que llaman engagement: cuánto tiempo permanecen los espectadores en la plataforma y con qué frecuencia terminan las series que empiezan. Los datos más bajos desde mayo de 2025 han encendido las alarmas en la cúpula directiva, que ahora estudia dos grandes movimientos para mantener a la audiencia enganchada.

Canales en vivo: la nueva apuesta de Netflix
La idea que más fuerza ha cobrado en las reuniones de Netflix es la de incorporar canales lineales que emitan contenido de forma continua, sin necesidad de que el usuario elija qué ver. Un modelo muy parecido al de Pluto TV, pero con una diferencia clave: en Netflix, estos canales solo estarían disponibles para quienes tengan contratado el plan con publicidad de Netflix. La compañía ya ha visto cómo servicios gratuitos como Tubi o The Roku Channel ganan audiencia gracias a esa experiencia de consumo más pasiva, y quiere replicarla dentro de su ecosistema.
En Europa, Netflix ya ha dado pasos en esa dirección. En Francia, comenzó a distribuir la programación del canal TF1, incluyendo informativos, y según fuentes del Journal, la empresa aspira a replicar acuerdos similares en otros mercados europeos y, más adelante, en América Latina. En España, donde Movistar Plus lleva años ofreciendo canales temáticos y Pluto TV es un referente gratuito, la llegada de estos canales lineales a Netflix podría cambiar la forma en que consumimos televisión.
Paquetes de suscripción y agregación de plataformas
La segunda pata de la estrategia consiste en convertir Netflix en un agregador de servicios de streaming, permitiendo contratar desde su propia aplicación plataformas de terceros. El principal candidato es Peacock, de NBCUniversal, pero la idea es que el usuario pueda gestionar varias suscripciones desde una única interfaz. No es nada nuevo: Amazon Prime Video, Apple TV y Movistar Plus ya lo hacen desde hace años. De hecho, en Movistar Plus ya es posible suscribirse a Netflix, lo que hace que la propuesta tenga un punto de ironía.
Según el Wall Street Journal, Netflix también estudia ofrecer paquetes combinados con otros servicios para aumentar el valor percibido por el usuario y, de paso, reducir la tentación de cancelar. La compañía ya ha empezado a explorar contenidos de bajo coste, como videopódcasts y vídeos cortos con BuzzFeed y Condé Nast, para llenar esos canales sin disparar el presupuesto.

El deporte y los contenidos de bajo coste
Aunque los directivos de Netflix han reiterado que no quieren entrar en la guerra por los derechos de las grandes ligas, la compañía no descarta eventos puntuales de alto impacto. Ya ha emitido en directo la pelea de Jake Paul contra Mike Tyson, partidos de la NFL en Navidad y el show de medio tiempo de Beyoncé, y ha asegurado los derechos del Mundial femenino de la FIFA para 2027 y 2031. Además, según CNBC, los ejecutivos han mantenido conversaciones sobre una posible oferta por los Mundiales de fútbol de 2030 y 2034.
El contenido en vivo no solo sirve para retener a la audiencia, sino que es un filón para el negocio publicitario de Netflix. Al contrario que el contenido bajo demanda, los eventos en directo dificultan que los espectadores se salten los anuncios, lo que aumenta su valor para los anunciantes. La compañía estima que su negocio de publicidad, que generó unos 1.500 millones de dólares el año pasado, podría duplicar sus ingresos durante 2026.
Netflix ya ha demostrado que está dispuesta a cambiar su filosofía. Incorporó un plan con publicidad que su cofundador Reed Hastings rechazaba, y ahora mira de reojo las fórmulas de la televisión lineal que ayudó a jubilar. La plataforma que revolucionó el consumo de series y películas está buscando nuevas maneras de mantenernos pegados a la pantalla, y todo apunta a que en los próximos meses veremos cómo esos canales en vivo y los paquetes de suscripción llegan a España y al resto de Europa.
