Observatorio IAON: radiografía del conocimiento y uso de la inteligencia artificial en España

Última actualización: julio 30, 2025
  • El Observatorio IAON analiza el conocimiento y uso de la IA en la sociedad española.
  • Existen notables desigualdades de acceso y dominio según edad, formación y situación laboral.
  • Persisten preocupaciones éticas y sobre privacidad vinculadas a la IA.
  • Las empresas adoptan la IA de forma desigual, con retos de talento y financiación.

Informe del Observatorio IAON sobre inteligencia artificial en España

La comprensión y el vínculo de la sociedad española con la inteligencia artificial están cada vez más presentes en debates y estrategias de carácter público, educativo y empresarial. Con el lanzamiento del Observatorio IAON, España se dota de una herramienta novedosa para conocer, de forma rigurosa, cómo se percibe y aplica la IA en el día a día de distintos colectivos. Esta iniciativa, impulsada por el Gobierno de Aragón, Microsoft, Ibercaja y Fundación Ibercaja, responde a la necesidad de disponer de datos fiables para orientar políticas inclusivas y fomentar un uso ético y responsable de la inteligencia artificial.

El Observatorio IAON ha realizado más de 1.300 entrevistas a población general entre febrero y marzo, analizando tanto el nivel de conocimiento como los patrones de uso, la confianza y las expectativas suscitadas por la IA. El objetivo es identificar barreras, desigualdades y oportunidades para extender los beneficios de esta tecnología de manera equitativa, recalcan los responsables del proyecto.

Familiaridad masiva, pero dominio limitado de la inteligencia artificial

Según los resultados iniciales, casi nueve de cada diez adultos españoles están familiarizados con la inteligencia artificial. Sin embargo, el conocimiento avanzado es minoritario: apenas un 5,5% reconoce manejar la IA en profundidad. Más de la mitad de los encuestados asegura haber usado alguna herramienta basada en IA, principalmente para planificar, estudiar, redactar documentos o resolver tareas concretas. El uso cotidiano, no obstante, es menos habitual: solo un 16% recurre diariamente a estos sistemas, mientras un 20% lo hace de manera ocasional.

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Los entornos donde la IA generativa resulta más común son el ámbito privado y doméstico, con un 69% de usuarios. El trabajo y la educación también están incorporando procesos automatizados, aunque de forma menos generalizada: los porcentajes se sitúan en torno al 48% en el entorno laboral y algo por encima del 27% en el académico.

Desigualdades por edad, estudios y actividad profesional

Uno de los pilares del Observatorio IAON es el análisis de las diferencias en el acceso y la apropiación de la inteligencia artificial según perfiles demográficos. Los jóvenes y quienes cuentan con estudios universitarios o de posgrado demuestran mejores tasas de conocimiento y experimentación con la IA. El 12,6% de los jóvenes alcanza niveles altos de comprensión tecnológica, cifra que triplica a la de los grupos más mayores, y que aumenta hasta casi la mitad entre quienes han completado una educación superior.

En sentido contrario, el 76% de las personas mayores o jubiladas reconoce una escasa familiaridad o desconocimiento, situándose en riesgo de exclusión digital. Este patrón se repite en personas desempleadas o con menor formación, lo que sugiere la necesidad de estrategias específicas para acortar estas brechas.

Obstáculos sociales y preocupaciones en torno a la IA

La amplia disponibilidad de herramientas de inteligencia artificial no significa que su integración sea sencilla. La falta de formación y de información es el principal obstáculo, según dos tercios de la población encuestada. La inseguridad respecto a los riesgos de uso, la carencia de destrezas técnicas y cierto desinterés, especialmente en hombres jóvenes, completan el cuadro de reticencias sociales.

En el plano de los temores éticos, el uso inadecuado de los datos personales ocupa un lugar destacado. Más del 66% expresa su inquietud ante una posible gestión irresponsable de su información por parte de sistemas automáticos. Por otro lado, la capacidad de la IA para generar o amplificar contenidos falsos es vista como una amenaza por el 75% de la muestra entrevistada.

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Impacto en la economía y barreras empresariales

La inteligencia artificial gana peso en un país donde el sector digital ya representa alrededor del 26% del PIB estatal. La implantación, no obstante, es dispar: mientras el 44% de las grandes empresas ha sumado la IA a sus procesos, este porcentaje cae al 11% entre las pymes.

Las principales dificultades señaladas para avanzar en la implementación de la IA en el tejido empresarial son aspectos legales y de seguridad (44%), limitaciones presupuestarias (42%), escasez de profesionales con perfil tecnológico (41%) y la falta de una estrategia definida (40%). Además, una notable mayoría ve que los beneficios de esta tecnología se concentran en colectivos con mayores recursos o acceso tecnológico.

Retos futuros en ética, capacidades humanas y empleo

El Observatorio IAON dedica especial atención a cuestiones éticas y sociales derivadas de la automatización. Para más del 70% de los jóvenes, la extensión de la inteligencia artificial podría reducir capacidades como el pensamiento crítico, la memoria o el razonamiento. La dependencia creciente de sistemas automáticos alimenta la preocupación de que se deleguen demasiadas funciones mentales en las máquinas.

El temor al impacto en el empleo tampoco pasa desapercibido. Alrededor del 65% de los encuestados señala la destrucción de puestos de trabajo como consecuencia directa de la automatización. Este aspecto se ve acompañado por la preocupación, en especial entre la población joven, de que la IA ahonde en la desigualdad social si no se impulsa una alfabetización digital amplia.

Su estructura incluye un comité ético multidisciplinar dedicado a velar por la transparencia, la protección de derechos digitales y el desarrollo responsable de la tecnología. Figuras de referencia en derecho digital, ética tecnológica, innovación y ciberseguridad integran este comité, entre ellos Moisés Barrio, María Amparo Alonso, María Aperador y David Hurtado.

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El fin último del Observatorio IAON es proporcionar una base de datos verificada y fiable para orientar decisiones políticas, empresariales y educativas en el ámbito de la inteligencia artificial. Los informes anuales permitirán evaluar tendencias, detectar zonas de exclusión, anticipar riesgos y orientar la toma de decisiones para una IA más inclusiva y segura para todos los grupos sociales.

Los resultados del muestran que la inteligencia artificial ya forma parte del tejido social español, aunque persisten importantes retos para lograr una integración equitativa y beneficiosa. Las diferencias de acceso y dominio, sumadas a las dudas sobre privacidad y los desafíos éticos, obligan a reforzar la formación y a diseñar estrategias que pongan el foco en la diversidad y la protección de derechos. Los próximos años serán clave para asegurar que la IA se desarrolla en línea con el interés común y el bienestar colectivo.