- Más de una decena de ensayos de comunicaciones inalámbricas submarinas en PortCastelló.
- Colaboración con el CIRTESU de la UJI desde julio de 2024.
- Pruebas de navegación autónoma, inspección y batimetrías en el puerto.
- El recinto portuario se convierte en un laboratorio real para validar tecnología.

El puerto de Castellón se ha convertido en un escenario privilegiado para probar la tecnología subacuática del futuro. En los últimos meses, la Autoridad Portuaria y el centro de investigación de la Universitat Jaume I han llevado a cabo más de una docena de experimentos con comunicaciones inalámbricas bajo el agua, lo que refuerza la posición de PortCastelló como laboratorio real de innovación marítima.
Estas pruebas, desarrolladas dentro de un acuerdo firmado en el verano de 2024, permiten a los investigadores poner a punto sistemas de telemetría, control de vehículos no tripulados y otros dispositivos en un entorno portuario con condiciones reales. El objetivo, según las entidades implicadas, es avanzar hacia una implementación más amplia en ámbitos industriales y de protección marina.
Un laboratorio marino para experimentos avanzados
Desde que se selló la alianza entre la Autoridad Portuaria y el Centro de Investigación en Robótica y Tecnologías Subacuáticas (CIRTESU) en el séptimo mes de 2024, el entorno portuario se ha aprovechado como espacio de ensayo para un variado catálogo de proyectos. La inspección de infraestructuras sumergidas, la monitorización del fondo marino y la realización de batimetrías son solo algunos ejemplos de las actividades que se han desarrollado en estas instalaciones.
Los equipos de la universidad han probado asimismo sistemas que combinan el trabajo de diversos tipos de robots tanto en la superficie como debajo del agua. De hecho, se han ensayado distintos prototipos pensados para verificar la calidad del agua y coordinar dispositivos robóticos en tiempo real, lo que podría tener aplicaciones clave para el futuro de la logística portuaria.
Un acuerdo con impacto directo en el sector marítimo
Uno de los aspectos más destacados es el beneficio para el ecosistema portuario. El presidente de la Autoridad Portuaria, Rubén Ibáñez, ha explicado que esta colaboración acerca el conocimiento universitario a los retos concretos que tiene el mar. PortCastelló actúa como un ‘sandbox’ de innovación, abierto a que tanto docentes como emprendedores prueben sus sistemas antes de sacarlos al mercado.
No es solo una cuestión de prueba de equipo; el objetivo es generar sinergias que se traduzcan en oportunidades para la industria. La investigación aplicada busca tener efecto en las operaciones diarias del puerto, ya sea optimizando los trabajos de mantenimiento, mejorando la vigilancia o minimizando los riesgos en los entornos submarinos.
Un paso firme hacia la transferencia tecnológica
La trayectoria que están siguiendo estas pruebas demuestra que el binomio universidad-puerto puede dar resultados muy jugosos. La apuesta por un lugar como PortCastelló para validar prototipos es lógica, porque cuenta con infraestructuras variadas y condiciones delimitadas para la maniobra. Los datos obtenidos durante estos meses ayudan a determinar si las soluciones son viables y cuáles son las vías a escala.
En el horizonte, el desarrollo de tecnologías que fusionen la operativa robótica en agua y tierra es un reto mayúsculo. Los avances en comunicación acústica y óptica que se han examinado aquí podrían cambiar la forma de trabajar en los puertos europeos, así como en otras infraestructuras costeras.
Con todos estos ensayos, no cabe duda de que el puerto de Castellón está marcando una senda. Estas primeras rondas de validación no solo traen avances científicos, sino que refuerzan la imagen de la zona como un territorio con capacidades para acoger proyectos tecnológicos punteros.
Así pues, la consolidación de este espacio como punto de encuentro para la robótica y el análisis marino es un hecho evidente. Con el respaldo de la universidad y la visión del puerto, PortCastelló se ha puesto a la cabeza en la integración de la ciencia con la práctica. Todo apunta a que este ojo abierto en la innovación seguirá creciendo y dando motivos para la confianza en el talento local.
