- La gala de los Premios Ídolo se celebró en IFEMA Madrid y por primera vez abrió sus puertas al público general.
- Carlota Marañón, Lola Lolita, Fabiana Sevillano y Sofía Hamela se consolidan como grandes protagonistas del año digital.
- El jurado otorgó un Premio Especial a Laura Escanes y reconoció a Nerea Pérez de las Heras en Conciencia Social.
- La alfombra roja con dress code ‘Heaven’ confirmó a los Ídolo como cita clave de moda e influencia en España.

La última edición de los Premios Ídolo ha confirmado que la influencia digital en España ya juega en la misma liga que otros grandes eventos del entretenimiento. El recinto de IFEMA Madrid se llenó de creadores de contenido, artistas y público general para vivir una noche en la que se mezclaron premios, discursos contundentes y una alfombra roja muy trabajada.
En esta cita, impulsada por Dulceida y organizada junto a The Music Republic, se reconoció el trabajo de los creadores de contenido que han marcado el ritmo de las redes sociales durante el año. La gala dejó varios nombres propios, como Lola Lolita, Carlota Marañón, Sofía Hamela, Fabiana Sevillano o Nerea Pérez de las Heras, además de un Premio Especial del Jurado para Laura Escanes que subrayó el peso de las creadoras en el panorama digital español.
Una gala en IFEMA abierta por primera vez al público
Esta edición de los galardones destacó porque, por primera vez, el evento abrió la venta de entradas al público general, permitiendo que fans y curiosos compartieran espacio con los protagonistas habituales de las redes. El pabellón de IFEMA en Madrid se convirtió en el epicentro de la cultura digital europea por una noche.
La conducción de la gala principal recayó en Lalachus y Kira Miró, mientras que la pregala estuvo en manos de Masi Rodríguez, Ares Aixalà, Tamara GR y Luc Loren. Antes incluso de que se entregaran la mayoría de premios, ya se había anunciado que Guitarricadelafuente se llevaba el reconocimiento en la categoría de Música, marcando uno de los primeros titulares de la noche.
La ceremonia nació originalmente en 2021 con la intención de premiar a los creadores de contenido, artistas y figuras públicas que más habían influido en la cultura digital. A día de hoy, la cita se ha consolidado como uno de los momentos clave del año para la industria de los influencers en España y una referencia creciente en Europa.
Además del componente festivo, la organización quiso dar un paso más con la introducción de un Premio Especial del Jurado para Laura Escanes, un reconocimiento que sirvió para subrayar su trayectoria y la evolución de su figura pública dentro y fuera de las redes.
Protagonistas absolutos: Lola Lolita y Carlota Marañón
Entre los nombres que más sonaron durante la noche, Lola Lolita se coronó como Ídolo del Año, uno de los galardones más esperados. La creadora, que ya arrastraba una base de seguidores muy fiel, aprovechó su discurso para hacer referencia a las críticas pasadas y a un año complicado en lo personal, dejando claro que profesionalmente ha sido uno de sus momentos más fuertes.
La frase con la que se quedó parte del público fue ese “quien ríe último ríe mejor” con el que cerró su intervención, un guiño a las polémicas que la rodearon meses atrás. Lejos de un tono triunfalista, reconoció que había sido un año duro, pero también un periodo de aprendizaje que ha reforzado su posición en redes.
Quien también salió especialmente reforzada fue Carlota Marañón, convertida en una de las grandes vencedoras de la gala. Se hizo con el título de Creadora Digital del Año, además de conquistar la categoría de Moda y el premio de Entretenimiento junto a su amiga y colaboradora habitual Sofía Hamela, gracias a los contenidos seriados que han ido lanzando en YouTube.
Que una misma creadora reúna tres premios en una noche habla de la relevancia que ha adquirido su trabajo, desde los estilismos que comparte hasta su manera de entender el entretenimiento digital, consolidándola como una de las figuras más influyentes del momento en España.
Ganadores por categorías: el mapa de la influencia digital
Los Premios Ídolo ofrecieron un repaso bastante completo a las distintas ramas del contenido online. En la parte creativa, el galardón de Contenido Creativo se lo llevó Almu Carrión, mientras que el premio a Ídolo Revelación recayó en Shanniisss, que se impuso a otros nombres emergentes como Pablo Vera, Boukie o Magdalenita.
En el ámbito del cuidado personal y la imagen, Sarah Catalá fue reconocida en la categoría Beauty, situándose como referente dentro de un terreno, el de la cosmética y el maquillaje, que sigue teniendo un peso enorme en redes. En la categoría Health & Sport, el reconocimiento fue para Verdeliss, consolidando su perfil híbrido entre maternidad, estilo de vida saludable y contenidos de bienestar.
El entretenimiento puro y duro estuvo muy repartido. El premio de Entretenimiento fue para la dupla formada por Carlota Marañón y Sofía Hamela, mientras que el humor tuvo nombre propio: Pabs Pérez se llevó el Ídolo en esta categoría frente a perfiles tan conocidos como Jorge Cyrus o Esperansa Grasia.
En el terreno de los viajes y la aventura, el reconocimiento fue para Clavero, que se impuso a candidatos como Plex, Lethal Crysis o Mikel García. Y en gastronomía, el jurado distinguió a Diego Doal, por delante de creadores como RoRo, Peldanyos o Boukie, confirmando que la comida sigue siendo uno de los contenidos estrella en redes.
Otros sectores con gran presencia en la cultura digital también tuvieron su propio momento. En Moda ganó de nuevo Carlota Marañón, mientras que el premio a Hair Artist fue para Marckessa, que se alzó como referente en peinados y estilismo capilar frente a profesionales como Pablo Macías, Serpiente o Víctor del Valle.
Redes sociales, podcast y streaming: quién manda en cada plataforma
La influencia no solo se mide en fotos o vídeos cortos, y la gala dejó claro que el audio y el streaming tienen cada vez mayor peso en el ecosistema digital. En la categoría de Podcast, el premio fue para Keep it Cutre, que se impuso a programas tan consolidados como La Pija y la Quinqui, A solas con Vicky Martín Berrocal o True Crime con Martha Caballero.
En el directo, el Ídolo al mejor Streamer recayó en Illojuan, que superó a gigantes del sector como Ibai Llanos, AuronPlay o DJMaRiiO. Su estilo cercano y poco impostado se ha convertido en una seña de identidad en el directo y otras plataformas de retransmisión.
Si miramos a TikTok, una de las plataformas más determinantes entre el público joven, la ganadora fue Fabiana Sevillano, por delante de creadoras como Marina Rivers, Marina Barrial o la propia Lola Lolita, que en esta ocasión se llevó el gran título de Ídolo del Año pero no el de esta categoría concreta. La evolución de la plataforma y sus herramientas para creadores han sido clave en estos cambios recientes.
El reconocimiento al mejor Proyecto Audiovisual fue para Cómo cazar a un monstruo, trabajo de Carles Tamayo, que se impuso a producciones tan mediáticas como La Velada del Año o el reality Soy Georgina. Con este premio, la organización subrayó el valor de los formatos más documentales y de investigación en un entorno dominado por el entretenimiento rápido.
Para quienes no pudieron seguir el evento en directo, la gala y la pregala quedaron disponibles en el canal de YouTube de La Pija y la Quinqui, además de poder verse la retransmisión principal en atresplayer, después de que la cadena NEOX emitiera la ceremonia en abierto.
Responsabilidad e impacto: el mensaje de Nerea Pérez de las Heras
Más allá de los premios, uno de los momentos más comentados fue el discurso de Nerea Pérez de las Heras, que se llevó el galardón en la categoría de Conciencia Social. Su intervención fue un recordatorio directo de la responsabilidad que asumen los influencers cuando recomiendan productos, causas u organizaciones.
La creadora pidió a sus compañeros de profesión que reflexionaran antes de empujar al público más joven a consumir de forma compulsiva ropa o cosmética para sostener su autoestima, y lanzó un aviso claro sobre la necesidad de revisar qué marcas y entidades se apoyan con colaboraciones o donaciones.
En su mensaje mencionó cuestiones sensibles como el vínculo de determinadas empresas con conflictos internacionales o el debate sobre la marcha a Andorra para pagar menos impuestos, temas que ya venían generando discusión en redes y que encontraron en la gala un altavoz adicional.
El tono de su discurso contrastó con la euforia habitual de este tipo de eventos, pero conectó con una parte del público que reclama un uso más crítico de la influencia, situando la categoría de Conciencia Social como algo más que un simple reconocimiento simbólico.
En paralelo, otra de las polémicas recordadas de la noche fue la referencia a las donaciones realizadas por algunos creadores a asociaciones cuestionadas, un episodio que volvió a poner sobre la mesa la necesidad de transparencia y verificación a la hora de apoyar causas solidarias desde las redes.
Emprendimiento y sostenibilidad: la influencia como negocio
Los Premios Ídolo también sirvieron para subrayar el peso del emprendimiento y los proyectos con valores añadidos. En la categoría de Emprendimiento Digital, el galardón fue para Maison Matcha, impulsado por Violeta Mangriñán, que se impuso a propuestas como Milfshakes, Scrapworld o Casto.
Este reconocimiento evidenció que, más allá de las colaboraciones puntuales, una parte importante de los creadores está apostando por lanzar sus propias marcas, especialmente en sectores como la moda, la cosmética o el estilo de vida saludable, con productos que se retroalimentan de su comunidad online.
En el plano medioambiental, la categoría de Sostenibilidad premió el trabajo de Blondiemuser, que se situó por encima de candidatos como Carlota Bruna, Jon Kareaga o Vieja Tierra. Su victoria refuerza la idea de que los contenidos sobre consumo responsable, ecología y cambio climático han dejado de ser nicho para ganar peso en el discurso general de las redes.
En conjunto, estas categorías demuestran que el mundo influencer ha pasado de centrarse únicamente en la visibilidad a convertirse en un ecosistema económico y social complejo, donde cuentan tanto las métricas como los valores que se proyectan.
La presencia de estos premios en la misma gala que reconoce humor, moda o música permite trazar un mapa bastante completo de cómo se estructura hoy la influencia digital en España, con espacios diferenciados pero cada vez más interconectados entre sí.
Moda, alfombra roja y el código ‘Heaven’
Si algo quedó claro durante la noche es que los Premios Ídolo no son solo una entrega de galardones, sino también un gran escaparate de moda y estilismo para la escena digital española. El dress code de esta edición giró en torno al concepto Heaven, lo que se tradujo en muchos blancos, tonos empolvados, tejidos fluidos y detalles etéreos.
Entre los looks más comentados estuvo el de Dulceida, que como anfitriona optó por un vestido azul bebé firmado por Lorenzo Caprile, con aire de diva de Hollywood clásica. El diseño, con cuerpo encorsetado y falda larga drapeada, encajaba con la idea de glamour celestial que proponía la gala.
En contraste, Lola Lolita eligió un total black muy rotundo, con vestido largo palabra de honor y estructura corsé, obra de Antonio del Canto. Su elección tenía un punto narrativo extra: estaba vinculada al concepto de “funeral” que ella misma ha ido trabajando en sus contenidos y que planea mostrar con más detalle en redes.
El Premio Especial del Jurado, Laura Escanes, apostó por un vestido verde menta de escote halter firmado por Andrés Acosta, con hombros descubiertos y drapeado suave en la cadera, complementado con joyas de Rabat y sandalias de Martinelli. Un conjunto sencillo pero estudiado que reforzó su imagen de elegancia contenida.
Otras asistentes destacadas fueron Marta Díaz, con un vestido de paillettes plateadas de Silvia Fernández y boa de plumas blancas; Violeta Mangriñán, que optó por un vestido blanco ajustado con lazo negro central, y Aitana Soriano, que se decantó por un look boho en rosa empolvado de Yolancis, muy alineado con el tema celestial de la noche.
Las nuevas reinas de las redes y el futuro de la cita
A la hora de hablar de nombres propios, muchos ojos se posaron en Fabiana Sevillano, Carlota Marañón y Sofía Hamela, consideradas por buena parte de los asistentes como tres de las grandes revelaciones o consolidaciones de este año en España. Cada una, desde su terreno, ha sabido conectar con comunidades muy distintas.
Fabiana, premiada en la categoría TikTok, combinó su éxito digital con un estilismo muy en la línea Heaven: un vestido de cuerpo dorado de paillettes y falda de tul blanco, que reforzó esa imagen luminosa y desenfadada que la caracteriza en pantalla.
Carlota Marañón, que salió del recinto con tres premios bajo el brazo, eligió un vestido blanco minimalista, de cuello halter y líneas depuradas. Su apuesta por una estética limpia y coherente encajó con el relato que ha construido en redes: una creadora que combina moda, contenido creativo y un tono cuidado sin perder naturalidad.
Por su parte, Sofía Hamela celebró sus premios en Lifestyle y Entretenimiento con un vestido negro de caída fluida, firmado por Juan Vidal y acompañado de joyas de Pandora. El look reflejó ese estilo relajado y cercano que la ha colocado como una de las caras más queridas del contenido cotidiano en redes.
Junto a ellas, también se colaron nombres como Aitana Soriano, Estela Amorós o Bea Carpio en las listas de mejor vestidas, gracias a propuestas en las que el corsé, los encajes y los detalles artesanales tuvieron un protagonismo especial. Los Ídolo se consolidan así como una alfombra roja donde la moda española, tanto de firmas consagradas como emergentes, tiene mucho que decir.
Al cierre de la noche, Dulceida tomó la palabra para agradecer el apoyo a una edición que calificó como la más ambiciosa hasta la fecha, dejando caer que ya piensa en una próxima entrega aún más grande. Con la apertura al público, la retransmisión en televisión y streaming, y un nivel de repercusión creciente, la cita apunta a seguir ganando peso en el calendario cultural y mediático del país.
Entre premios, discursos críticos, moda trabajada y una comunidad online cada vez más profesionalizada, los Premios Ídolo se han asentado como un termómetro bastante fiable de qué voces, proyectos y estéticas están marcando el paso en la esfera digital española, y también como un escaparate donde se cruzan entretenimiento, negocio e impacto social en una misma noche.