- Roborock presenta Saros Rover, el primer robot aspirador que combina ruedas y patas para superar escaleras y desniveles.
- La arquitectura híbrida y la IA con sensores 3D permiten limpiar peldaños uno a uno en hogares de varias plantas.
- Comparte protagonismo con la gama Saros 20, Qrevo Curv 2 Flow y la aspiradora F25 ACE Pro, centradas en potencia y fregado avanzado.
- La marca lanza esta nueva generación de limpieza robotizada en el marco del CES 2026, con foco en viviendas complejas y multi nivel.
La robótica doméstica acaba de dar un salto llamativo con la llegada de un robot aspirador con ruedas y patas capaz de subir escaleras mientras limpia. Roborock ha aprovechado el escaparate del CES de Las Vegas para mostrar Saros Rover, un prototipo avanzado que apunta directamente a los hogares de varias plantas y a las viviendas con desniveles, uno de los grandes puntos débiles de los robots actuales.
Este equipo combina una arquitectura híbrida de movilidad con inteligencia artificial y sensores 3D, de forma que no solo se desplaza por suelos lisos, sino que es capaz de adaptarse a escaleras tradicionales, curvas o alfombradas y de mantener la estabilidad mientras limpia peldaño a peldaño. Aunque su despliegue se está mostrando en Estados Unidos, la compañía lo sitúa como una pieza clave de su próxima generación de robots para el hogar, también con la mirada puesta en Europa.
Saros Rover: el primer robot aspirador con ruedas y patas

El Roborock Saros Rover se describe como el primer robot aspirador del mercado que integra ruedas y patas en un mismo sistema. Cada módulo rueda-pata puede moverse de manera independiente, lo que le permite ejecutar pequeños saltos, giros ágiles, paradas bruscas y cambios de dirección rápidos sin que el cuerpo del robot pierda el equilibrio ni deje de limpiar.
Esta arquitectura híbrida está pensada para entornos donde los robots convencionales se quedan bloqueados: escaleras, rampas pronunciadas, bordes redondeados y umbrales elevados. El dispositivo puede elevarse progresivamente, apoyando cada rueda-pata de forma coordinada, de modo que sube los peldaños uno a uno y limpia cada escalón antes de pasar al siguiente nivel de la vivienda.
La compañía compara su comportamiento con la agilidad de un ser humano al subir escaleras. Gracias a esta combinación de ruedas y patas, el robot mantiene el cuerpo principal nivelado mientras se adapta al relieve, algo clave para que el sistema de aspiración y fregado continúe funcionando con normalidad incluso en superficies irregulares.
En la práctica, esto significa que el Saros Rover puede trabajar en escaleras rectas, curvas, con moqueta o con cantos redondeados, así como en habitaciones a distinta altura, salones a doble nivel o zonas donde conviven suelos duros y alfombras gruesas. Para muchos usuarios que viven en casas adosadas, dúplex o pisos con entreplantas, se plantea como una forma de evitar tener un robot por planta o depender de trasladarlo a mano.
Movilidad avanzada con IA y sensores 3D

Más allá de la mecánica, el corazón del Saros Rover está en su sistema de inteligencia artificial combinado con sensores de movimiento y percepción espacial 3D. Estos elementos trabajan juntos para crear un modelo tridimensional del entorno y tomar decisiones sobre cómo posicionar cada rueda-pata en tiempo real.
El robot analiza la altura de cada escalón, la inclinación de las rampas y la presencia de obstáculos como bordes de alfombras, juguetes o cables, ajustando velocidad, ángulo de subida y altura de cada módulo de movilidad. No se trata solo de fuerza bruta, sino de interpretar la escena y escoger la trayectoria más segura para evitar vuelcos o resbalones en superficies complicadas.
Esta interpretación del entorno le permite afrontar no solo zonas interiores, sino también espacios de transición como accesos a terrazas o patios interiores, siempre que las condiciones del terreno lo permitan. La idea de Roborock es que el usuario no tenga que pensar en qué planta está el robot, sino que pueda programar la limpieza de toda la vivienda de una sola vez.
En los ensayos mostrados en la feria tecnológica, el Saros Rover limpia cada peldaño mientras asciende, manteniendo la aspiración activa y, en su caso, el fregado. Esa capacidad de combinar desplazamiento complejo y limpieza efectiva es la que pretende marcar una diferencia frente a los robots que solo pueden subir pequeños bordes o umbrales.
Un desarrollo aún experimental, pero con vocación de mercado
Aunque el Saros Rover se ha presentado como el gran prototipo de la gama más avanzada de Roborock, la compañía deja claro que el diseño está bastante maduro y se está probando en demostraciones reales. Su objetivo es que esta plataforma híbrida de ruedas y patas acabe llegando al mercado como parte de la familia Saros, su línea de productos más ambiciosa.
Por ahora, no se han especificado fechas concretas de lanzamiento ni precios, y la prioridad se centra en pulir el comportamiento en distintos tipos de escaleras y en viviendas con diseño complejo. La firma subraya que el foco de este desarrollo es cubrir la necesidad de quienes viven en casas de varias plantas, donde hasta ahora los robots de limpieza han ofrecido soluciones parciales.
Este paso se enmarca en una tendencia más amplia dentro de la robótica doméstica: diseñar aparatos capaces de superar las limitaciones físicas clásicas, como los peldaños o los desniveles pronunciados. Si el despliegue comercial se confirma, el Saros Rover podría convertirse en uno de los primeros modelos en romper la barrera de las escaleras en el ámbito doméstico.
La gama Saros 20: potencia y reconocimiento avanzado de obstáculos
Junto al robot con ruedas y patas, Roborock ha presentado otros equipos que, aunque no suben escaleras completas, sí mejoran la gestión de desniveles y umbrales. La nueva serie Saros 20 y Saros 20 Sonic se sitúa como la gama alta comercial de la marca, con especial atención a la potencia de aspiración y a la autonomía en el día a día.
Ambos modelos integran motores HyperForce de 35.000 Pa, una cifra de succión que apunta a recoger polvo fino, restos más pesados y suciedad incrustada en alfombras. Estos robots se acompañan de una base RockDock capaz de lavar las mopas con agua caliente a 100 °C, reduciendo el mantenimiento manual y mejorando la higiene entre ciclos.
El Saros 20 destaca por incorporar el sistema de navegación StarSight 2.0, que combina inteligencia artificial y sensores para reconocer hasta 201 objetos distintos. En la práctica, esto se traduce en una mejor capacidad para esquivar cables, juguetes, calzado o muebles pequeños, algo especialmente relevante en pisos europeos donde los espacios suelen estar muy amueblados.
Además, este modelo monta un chasis AdaptiLift 3.0, formado por una rueda principal, una rueda auxiliar y un brazo de escalada que se despliega automáticamente al detectar desniveles. Gracias a este sistema, el robot puede superar umbrales sencillos de hasta 4,5 cm y combinaciones de doble capa de hasta 4,5 + 4 cm, una mejora clara frente a generaciones anteriores que se atascaban con cambios de altura más modestos.
Saros 20 Sonic: diseño fino y fregado sónico
El Saros 20 Sonic comparte base tecnológica con el modelo estándar, pero añade varios elementos pensados para hogares con muchos muebles y suelos duros. Su cuerpo ultradelgado de unos 7,98 cm le permite entrar bajo camas, sofás o aparadores bajos, zonas en las que muchos robots se quedan fuera por cuestión de altura.
Este equipo estrena el sistema de navegación RetractSense, que ajusta de forma dinámica la altura de los sensores para mantener la precisión en espacios reducidos. A ello se suma el fregado VibraRise 5.0, una mopa sónica extensible que puede realizar hasta 4.000 movimientos por minuto y aproximarse mejor a las esquinas y los bordes.
La combinación de succión elevada, fregado de alta frecuencia y base con lavado a 100 °C sitúa a este modelo como una opción orientada a quienes buscan limpieza profunda en suelos duros, pero sin renunciar a la compatibilidad con alfombras. La propia base se encarga del enjuague y secado de las mopas, lo que reduce el contacto directo del usuario con el agua sucia.
Tanto Saros 20 como Saros 20 Sonic están pensados para llegar al mercado durante 2026, con distribución escalonada en distintos territorios. La marca todavía no ha detallado fechas para España u otros países europeos, aunque estos segmentos suelen estar entre los primeros en recibir las nuevas generaciones de robots de alta gama.
Qrevo Curv 2 Flow: rodillos y presión constante sobre el suelo
Dentro del mismo anuncio se ha presentado también el Roborock Qrevo Curv 2 Flow, un robot aspirador que apuesta por una solución distinta de fregado. En lugar de mopas circulares, este modelo incorpora rodillos que aplican presión permanente sobre el pavimento, lo que favorece una limpieza más homogénea en superficies duras.
El sistema se apoya en la tecnología de autolimpieza SpiraFlow en tiempo real, que va retirando la suciedad del rodillo mientras el robot sigue funcionando, para reducir paradas y mantenimiento. A ello se suma una presión descendente de fregado de 15 N, orientada a eliminar manchas resistentes sin deteriorar el acabado del suelo.
Una de las funciones más llamativas es Edge-Adaptive, que permite que el rodillo se desplace lateralmente hacia los bordes para acercarse a rodapiés y esquinas, una zona que suele quedar peor resuelta con muchos robots. Esta propuesta está dirigida a quienes priorizan el fregado en suelos duros y quieren minimizar el riesgo de mojar alfombras o textiles.
F25 ACE Pro: apoyo manual para completar la limpieza
Como complemento al ecosistema de robots, Roborock ha dado a conocer la aspiradora y fregadora F25 ACE Pro, un equipo en formato escoba pensado para quienes prefieren combinar limpieza automática y manual. Este modelo aspira en seco y en húmedo, de modo que puede recoger suciedad sólida y tratar manchas en una sola pasada.
Su principal novedad es la tecnología JetFoaming, diseñada para generar una espuma muy densa que se adhiere a la suciedad pegada al suelo y facilita su eliminación. El aparato ofrece una potencia de succión de 25.000 Pa y un depósito de agua aproximadamente un 35 % más grande que el de generaciones previas, ampliando el tiempo de uso sin recargas constantes.
El cabezal integra un rodillo antienredos con sistema JawScrapers, que reduce la acumulación de cabellos y fibras, y se apoya en una base de autolimpieza y secado a alta temperatura para sanear los rodillos tras cada sesión. Para abordar zonas complicadas, el diseño permite inclinar el cuerpo hasta casi 180 grados, algo útil bajo muebles bajos o sofás.
Un paso más en la limpieza de viviendas complejas
Con el Saros Rover como protagonista, Roborock apunta a un escenario en el que los robots aspiradores ya no se limitan a suelos planos, sino que empiezan a moverse por escalones, desniveles y entornos más parecidos a las viviendas reales de muchas familias europeas. La combinación de ruedas, patas, IA y sensores 3D abre la puerta a que un solo dispositivo pueda encargarse de varias plantas sin intervención constante.
En paralelo, la ampliación de la gama con Saros 20, Saros 20 Sonic, Qrevo Curv 2 Flow y F25 ACE Pro refuerza la idea de un catálogo que cubre desde la limpieza cotidiana en una única planta hasta la gestión de superficies problemáticas o manchas difíciles. A falta de conocer precios y fechas concretas para España, todo apunta a que las próximas generaciones de robots aspiradores se centrarán en superar las limitaciones físicas del hogar tanto como en aumentar la potencia bruta.
