- La CNMC ha sancionado a tres influencers por incumplir la Ley General de Comunicación Audiovisual.
- Ibai Llanos, multado por no identificar publicidad de una marca de bebida en sus vídeos.
- Jordi Wild, sancionado por difundir combates extremos sin protección a menores.
- Nachter, multado por publicitar medicamentos antigripales sin los requisitos legales.
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha impuesto sanciones económicas a tres conocidos creadores de contenido españoles por vulnerar la normativa audiovisual. Las multas, que oscilan entre los 568 y los 1.779 euros, afectan a Ibai Llanos, Jordi Wild y Nachter, y responden a infracciones relacionadas con la publicidad encubierta, la protección de menores y la promoción de medicamentos.
Las resoluciones, aprobadas el pasado 18 de junio y hechas públicas el 23 de julio, declaran acreditadas infracciones graves del artículo 158.31 de la Ley General de Comunicación Audiovisual. Los tres casos cuentan con el voto particular de un consejero y suponen un aviso para todo el sector de la influencia digital.
Ibai Llanos: multa por no identificar publicidad
El streamer Ibai Llanos ha sido sancionado con 710 euros, reducidos a 568 por pago anticipado, por no señalar claramente el carácter publicitario de una marca de bebida en varios vídeos publicados en la red social X. Los contenidos estaban vinculados a la presentación de los artistas de La Velada, el evento de boxeo que organiza anualmente. La CNMC considera que la integración de la marca no iba acompañada de una señalización suficiente que permitiera al espectador distinguir la comunicación comercial del contenido editorial. La falta de identificación clara de la publicidad es una infracción grave según la ley.
El propio Ibai reconoció el error en su momento, explicando que no incluyó la etiqueta #publi en las publicaciones. La CNMC recuerda que la obligación de identificar la publicidad es especialmente importante cuando la promoción se integra dentro del contenido habitual, ya que el usuario debe poder saber de forma sencilla si está ante un mensaje comercial.
Jordi Wild: sanción por contenidos sin protección a menores

El creador de contenido Jordi Wild ha recibido una multa de 1.543,44 euros, reducida a 1.241,95 por pago anticipado, por difundir en sus canales de YouTube combates de contacto extremo del evento Dogfight Wild Tournament sin la calificación por edades ni las advertencias obligatorias. La CNMC considera que la falta de medidas para proteger a los menores limita la eficacia de los sistemas de control parental, ya que estos dependen de que el contenido esté correctamente identificado.
La resolución señala que los vídeos debían haber activado los mecanismos de restricción de acceso disponibles en la plataforma. La responsabilidad de clasificar el contenido recae en el creador, que conoce mejor que nadie la naturaleza de lo que publica.
Nachter: multa por publicidad irregular de medicamentos
El influencer Nachter ha sido sancionado con 1.779,94 euros, reducidos a 1.067,96 tras reconocer su responsabilidad y pagar anticipadamente, por promocionar medicamentos antigripales en sus perfiles de Instagram y Facebook sin respetar los requisitos legales. La CNMC acredita que la publicidad de medicamentos debe cumplir exigencias específicas, como identificar claramente el carácter publicitario, incluir información esencial para un uso correcto y advertir sobre la necesidad de leer el prospecto o consultar al farmacéutico.
La normativa busca proteger a los consumidores y evitar que la promoción de fármacos pueda inducir a error o fomentar un uso inadecuado. La imagen de cercanía del influencer no puede sustituir el consejo sanitario, advierte el regulador.
Estas tres sanciones, aunque de cuantía modesta, envían un mensaje claro a todo el ecosistema de la influencia digital: la actividad profesional de los creadores de contenido conlleva responsabilidades legales equiparables a las de los medios tradicionales. La CNMC ha dejado claro que no basta con confiar en las etiquetas automáticas de las plataformas, sino que la transparencia publicitaria y la protección de los menores y la salud son exigencias ineludibles. El organismo ya ha iniciado requerimientos a otros influencers y refuerza su vigilancia con herramientas tecnológicas, lo que anticipa un mayor control en el futuro.
