Somos Naturaleza en CaixaForum Madrid: una odisea sensorial para reconectar con el planeta

Última actualización: junio 4, 2026
  • Una propuesta inmersiva de 68 minutos creada por OASIS Immersive Studios y National Geographic.
  • El recorrido se divide en tres actos que van desde la contemplación de la flora hasta la acción colectiva.
  • Destaca el éxito de la recuperación del lince ibérico como ejemplo local de conservación.
  • Incluye actividades complementarias como el ciclo de cine infantil 'Pequeños cinéfilos'.

Entrada a la exposición Somos Naturaleza en Madrid La capital española acaba de recibir una de esas propuestas que te dejan pegado a la silla, aunque en este caso lo ideal es dejarse llevar por los sentidos. Se trata de Somos Naturaleza, una exhibición que ha aterrizado en el centro cultural de Paseo del Prado de la mano de la Fundación «la Caixa», en una colaboración bastante potente con OASIS Immersive Studios y la National Geographic Society. La idea no es solo que veamos imágenes bonitas del mundo, sino que nos sumerjamos de lleno en la interconexión que tenemos con todo lo que nos rodea, usando para ello un despliegue tecnológico que quita el hipo.

Vaya, que no es la típica exposición de mirar cuadros y ya está. Aquí el arte, la ciencia y la tecnología se dan la mano para intentar que salgamos con una mentalidad algo más optimista respecto al futuro del medio ambiente. La muestra, que ha sido galardonada internacionalmente en los premios Numix, se gestó tras los acuerdos climáticos de la COP15 y busca que entendamos, de una forma muy natural y sin discursos catastrofistas, que la pérdida de biodiversidad es un reto que todavía estamos a tiempo de gestionar si nos ponemos las pilas de forma colectiva.

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Un viaje estructurado en tres actos sensoriales

Detalle visual de la biodiversidad en la exposición El recorrido está pensado para durar algo más de una hora, concretamente unos 68 minutos de inmersión total. La primera parte, bautizada como ‘Un mundo en constante crecimiento’, es una pasada visual dirigida por Katerine Giguère. A través de imágenes brutales de National Geographic, se rinde homenaje a la fuerza de la flora y la fauna, recordándonos la belleza que a veces olvidamos por las prisas del día a día en la ciudad. Es un momento de calma absoluta para apreciar el poder regenerativo de las especies en su estado más puro.

Después pasamos a un bloque mucho más conceptual llamado ‘Estamos interconectados’. Aquí la cosa se pone interesante porque el artista Alex Le Guillou utiliza el arte digital generativo para mostrarnos que, desde las células más pequeñas hasta las raíces de los árboles más antiguos, todo forma parte de una red invisible. La verdad es que la música de Azu Tiwaline ayuda muchísimo a entrar en ese trance donde comprendemos que los seres humanos no somos algo aparte, sino una pieza más de este puzle biológico tan complejo.

Para cerrar el círculo, la experiencia termina con ‘Afrontemos el reto’. Bajo la dirección de Émile Roy, este último tramo se aleja del pesimismo y nos planta delante de la cara ejemplos reales de cómo la acción humana ha conseguido salvar ecosistemas. Se mencionan proyectos internacionales, pero lo que más toca de cerca al público español es la recuperación del lince ibérico. Es increíble pensar que estuvimos a punto de perderlo y que ahora, gracias a planes de conservación muy serios, la población ha crecido de forma espectacular en nuestra península.

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Actividades para toda la familia y planes de otoño

Niños participando en actividades de CaixaForum Como suele ser habitual en CaixaForum Madrid, la exposición no viene sola. Para los que tengan niños en casa y busquen un plan diferente, este otoño se pone en marcha el ciclo ‘Pequeños cinéfilos: Todos somos naturaleza’. Van a proyectar películas con un trasfondo ecológico muy chulo, como la cinta de animación en stop motion ‘Zorro y liebre salvan el bosque’ o el documental ‘Las maravillas del mar’. Lo mejor es que el equipo educativo del centro hace una presentación antes de cada pase para que los chavales entiendan bien el mensaje y luego se abre un debate para charlar en familia.

Además, al terminar el recorrido por las salas tecnológicas, hay zonas de mediación con juegos físicos. Uno de ellos se llama ‘El equilibrio que nos sostiene’ y es perfecto para que los más pequeños comprendan, tocando y experimentando, cómo la actividad humana influye en los ecosistemas. Es una forma muy lúdica de digerir toda la información sensorial que han recibido minutos antes, convirtiendo la visita en algo educativo pero sin que parezca una clase de colegio al uso.

Para quienes quieran organizar su visita, la exposición estará abierta hasta marzo de 2027, así que hay tiempo de sobra para encontrar un hueco. El horario es el habitual de lunes a domingo, de diez de la mañana a ocho de la tarde, y el precio de la entrada es bastante asequible, siendo gratuita para los clientes de la entidad organizadora. Sin duda, es una oportunidad fantástica para escapar del ruido de Madrid y recordar que somos parte de un sistema vivo que merece toda nuestra atención y cuidado para las generaciones que vienen detrás.

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Este despliegue de tecnología inmersiva en el corazón del Paseo del Prado se confirma como una cita obligada para entender la importancia de proteger la biodiversidad desde el optimismo y la educación. Al integrar datos científicos con una estética digital de vanguardia, la muestra logra que el mensaje de interdependencia cale de forma profunda en el visitante, recordándonos que cada pequeña acción cuenta para mantener el delicado equilibrio del planeta sin necesidad de recurrir a discursos dramáticos, sino celebrando la vida en todas sus formas.