Sony cierra Bluepoint Games, el estudio clave de los grandes remakes de PlayStation

Última actualización: febrero 20, 2026
  • Sony clausurará Bluepoint Games en marzo tras una revisión de su negocio y del contexto económico global.
  • El cierre implica el despido de alrededor de 70 empleados, con la promesa de recolocar a parte de la plantilla en otros estudios.
  • Bluepoint, adquirido en 2021, se hizo famoso por remakes como Demon’s Souls y Shadow of the Colossus y por colecciones de Uncharted y God of War.
  • El movimiento se enmarca en un entorno industrial difícil, con costes de desarrollo al alza y cambios en el comportamiento de los jugadores.

Cierre de Bluepoint Games por parte de Sony

La decisión de Sony de echar el cierre a Bluepoint Games ha caído como un jarro de agua fría entre la comunidad de jugadores, especialmente entre quienes siguen de cerca el ecosistema PlayStation en Europa y España. El estudio estadounidense, especializado en remakes y remasterizaciones de alto nivel técnico, dejará de operar a partir del mes de marzo tras casi dos décadas de actividad.

Según la información adelantada por medios como Bloomberg y recogida por diferentes portales europeos, en torno a setenta personas perderán su empleo con esta medida. Sony enmarca el cierre en una revisión reciente de su negocio y en un contexto económico complejo para toda la industria del videojuego, a pesar de que su división de juegos sigue reportando beneficios al alza.

Un cierre confirmado por PlayStation tras una revisión interna

La compañía japonesa ha confirmado a varios medios internacionales que Bluepoint Games cesará su actividad en marzo, como consecuencia de una «revisión empresarial reciente» y de las dificultades para sostener determinados proyectos a largo plazo. Esta decisión llega apenas cinco años después de que el estudio pasase a formar parte oficialmente de la familia PlayStation Studios.

En declaraciones remitidas a la prensa, un portavoz de PlayStation subraya que Bluepoint es «un equipo increíblemente talentoso» cuya experiencia técnica ha permitido ofrecer experiencias destacadas a la comunidad de PlayStation. El mensaje incide en el agradecimiento por su «pasión, creatividad y artesanía», aunque no entra en detalles específicos sobre los criterios que han llevado a optar por el cierre.

La comunicación interna a los trabajadores de Sony Interactive Entertainment, firmada por Hermen Hulst, responsable de PlayStation Studios, insiste en que la decisión no se ha tomado a la ligera. Reconoce que se trata de una noticia difícil, pero la presenta como parte de un proceso más amplio de adaptación a un mercado que se ha vuelto mucho más exigente a nivel de costes y de retorno de la inversión.

Hulst apunta que, siempre que sea viable, Sony intentará recolocar a parte de los empleados afectados en otros equipos de su red global de estudios. No obstante, la cifra que se maneja es clara: alrededor de 70 personas verán rescindidos sus contratos en las próximas semanas, con impacto directo también para el talento que colaboraba con el estudio desde Europa en tareas de soporte, localización y marketing.

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Las razones económicas y de mercado detrás del cierre

En su mensaje a la plantilla, Hermen Hulst describe un «entorno industrial cada vez más desafiante». Señala varios factores clave: el incremento constante de los costes de desarrollo, una desaceleración en el crecimiento del sector, cambios en los hábitos de juego del público y unas presiones económicas generales que ponen contra las cuerdas la viabilidad de algunos proyectos.

Estos elementos, explica el directivo, hacen que sea más difícil producir juegos de forma sostenible, incluso para una compañía con la dimensión y el catálogo de Sony. Bajo esa premisa, PlayStation Studios ha revisado a fondo sus operaciones, con el objetivo de seguir cumpliendo con los resultados a corto plazo sin comprometer su plan estratégico de cara a los próximos ejercicios fiscales.

Fruto de esa evaluación, la empresa ha decidido cerrar Bluepoint Games en marzo como parte de un ajuste más amplio de su estructura de estudios internos. No es un caso aislado: en los últimos años, otros equipos como Firesprite, Neon Koi o Firewalk Studios también se han visto abocados al cierre, a pesar de que la división de videojuegos de Sony mantiene una tendencia positiva en ventas y beneficios.

Este contraste, entre cifras financieras en verde y medidas drásticas como el cierre de estudios, está generando un intenso debate en la industria europea y entre los jugadores españoles. Muchos se preguntan hasta qué punto los grandes editores priorizan proyectos considerados más rentables a corto plazo frente a propuestas a largo recorrido o más especializadas, como los remakes de catálogo clásico.

En paralelo, Hulst asegura que, pese a estas decisiones, PlayStation mantiene su apuesta por la creatividad y la innovación. En su carta menciona una hoja de ruta sólida para los próximos años fiscales, con lanzamientos que buscan reforzar tanto la vertiente narrativa como las experiencias multijugador de larga duración.

Un estudio de referencia en remakes y remasterizaciones

Estudio Bluepoint Games especializado en remakes

Fundado en 2006 en Austin (Texas) por Andy O’Neil y Marco Thrush, dos exmiembros de Retro Studios, Bluepoint Games se hizo un nombre a base de remakes y remasterizaciones de gran calidad. Durante casi veinte años, su trabajo ha estado muy ligado al catálogo de PlayStation, hasta el punto de convertirse en uno de los estudios de referencia para actualizar clásicos a las consolas modernas.

Entre sus proyectos más conocidos figuran God of War Collection, The ICO & Shadow of the Colossus Collection, Uncharted: The Nathan Drake Collection y Metal Gear Solid HD Collection, además de las versiones remasterizadas de Gravity Rush y otros títulos. Su especialidad era rescatar franquicias emblemáticas y adaptarlas a nuevos estándares técnicos sin perder la esencia jugable original.

Su salto definitivo al primer plano llegó con el remake de Shadow of the Colossus para PS4, publicado en 2018, y con Demon’s Souls Remake para PlayStation 5, uno de los títulos que acompañó el lanzamiento de la consola en Europa. Ambos proyectos recibieron elogios por su apartado visual, su rendimiento y el respeto mostrado hacia las obras originales, aunque con mejoras notables en controles, cámara y fluidez.

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Tras años de colaboración estrecha, Sony adquirió oficialmente Bluepoint Games en 2021, integrándolo dentro de PlayStation Studios. Desde entonces, el equipo también prestó apoyo a Santa Monica Studio en el desarrollo de God of War Ragnarök y se implicó en otros trabajos de soporte técnico para la familia de estudios de Sony, una relación que parecía consolidar su futuro a largo plazo.

Pese a esa trayectoria, el cierre actual implica que el remake de Demon’s Souls será previsiblemente su último gran lanzamiento como estudio independiente dentro de PlayStation Studios. Una despedida amarga para un equipo que había encontrado su nicho en la preservación y actualización de clásicos, un terreno especialmente valorado por muchos jugadores españoles interesados en revisitar sagas icónicas en hardware moderno.

El fallido giro hacia el juego como servicio y el impacto en la plantilla

En los últimos años, Sony había impulsado una estrategia más agresiva en torno a los juegos como servicio, intentando ampliar su presencia en el mercado de títulos online y de larga duración. En ese contexto, Bluepoint pasó de centrarse exclusivamente en remakes a involucrarse en un proyecto de juego como servicio ambientado en el universo de God of War.

Este título, del que apenas trascendieron detalles oficiales, fue cancelado en enero de 2025. Diversas informaciones señalan que el juego compartía objetivos con otros proyectos similares dentro de PlayStation Studios, como el que Bend Studio estaba preparando, y que también fue detenido en esa misma oleada de recortes.

La cancelación dejó en el aire el futuro inmediato de Bluepoint, que llevaba varios años volcado en ese desarrollo. Aunque se llegó a especular con que el estudio estaba trabajando en un nuevo proyecto que garantizara su continuidad, finalmente la revisión empresarial llevada a cabo por Sony ha desembocado en la decisión de clausurarlo.

Como consecuencia directa de la medida, alrededor de 70 empleados serán despedidos cuando el estudio cierre oficialmente sus puertas. La compañía asegura que hará lo posible por encontrar un hueco para algunos profesionales dentro de su red internacional de estudios, pero no se han ofrecido cifras concretas sobre cuántas personas podrían ser recolocadas.

Para la industria europea y, por extensión, para el mercado español, el impacto no es menor: Bluepoint colaboraba de forma indirecta con equipos de localización, distribución y comunicación en la región cada vez que lanzaba un nuevo proyecto. También era un nombre habitual en los debates sobre preservación y actualización de videojuegos clásicos, un asunto que genera creciente interés entre jugadores y prensa especializada del continente.

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Un movimiento que alimenta las dudas en el ecosistema PlayStation

El cierre de Bluepoint se suma a una serie de decisiones similares que Sony ha tomado en los últimos años. Estudios como Firesprite, Neon Koi o Firewalk Studios también han terminado bajando la persiana en un periodo relativamente corto, alimentando las dudas sobre la estabilidad de algunos equipos dentro de PlayStation Studios.

Esta dinámica contrasta con el hecho de que la división de videojuegos de Sony continúa registrando buenas cifras. En el último ejercicio, las ventas de su área de juegos crecieron alrededor de un 4 %, y el beneficio operativo aumentó cerca de un 2 %. A nivel de grupo, los resultados reflejaban incrementos de doble dígito en el beneficio total, lo que hace que la política de recortes resulte todavía más controvertida a ojos de parte de la comunidad.

Desde la dirección, la lectura es distinta: se insiste en que el aumento de los costes y la necesidad de enfocarse en proyectos con mayor potencial de retorno obligan a tomar decisiones duras incluso en etapas de bonanza relativa. De fondo, permanece la idea de que el modelo tradicional de grandes superproducciones para un solo jugador es cada vez más caro y arriesgado.

En este contexto, muchos jugadores europeos se preguntan cómo afectará esta estrategia a la diversidad del catálogo de PlayStation. Estudios como Bluepoint, especializados en recuperar clásicos y darles un nuevo impulso técnico, aportaban un tipo de contenido muy valorado en territorios con fuerte tradición de coleccionismo y preservación, como es el caso de España y otros países europeos.

Mientras tanto, desde Sony se insiste en que la creatividad y la construcción de experiencias memorables siguen en el centro de su propuesta. Se habla de una hoja de ruta robusta para los próximos años, con lanzamientos que incluyen tanto producciones narrativas de alto presupuesto como experiencias multijugador y proyectos de servicio en vivo, aunque sin concretar cómo se suplirá el hueco que deja un estudio tan especializado como Bluepoint.

La desaparición de Bluepoint Games supone, para muchos aficionados y profesionales del sector, el final de una etapa en la forma de entender los remakes dentro del ecosistema PlayStation. Tras casi veinte años devolviendo a la actualidad sagas tan importantes como God of War, Uncharted o Shadow of the Colossus, el cierre del estudio abre interrogantes sobre quién asumirá ahora ese papel y hasta qué punto Sony seguirá apostando por la actualización cuidada de su legado, un aspecto que en Europa y España se valora especialmente entre quienes quieren seguir disfrutando de los clásicos en las consolas más recientes.