SUSTENTAPET: la red de reciclaje de PET que impulsa la economía circular

Última actualización: mayo 20, 2026
  • SUSTENTAPET es la red regional de acopio de PET de Coca-Cola FEMSA para impulsar la economía circular
  • En 2025 se recuperaron 123.842 toneladas de plástico PET en los países donde opera la compañía
  • La iniciativa integra a recicladores de base y centros de acopio en una cadena de valor estructurada
  • La separación de residuos en los hogares es clave para que las botellas vuelvan a convertirse en nuevos envases

Reciclaje de envases PET en economía circular

La red SUSTENTAPET se ha convertido en una pieza central de la estrategia de economía circular de Coca-Cola FEMSA en la región latinoamericana. A través de este sistema de recolección y aprovechamiento de envases de PET, la compañía busca alargar la vida útil del plástico y reducir el volumen de residuos que terminan en vertederos o en el entorno natural.

Lejos de ser solo un programa de recogida de botellas, SUSTENTAPET articula infraestructura, innovación y participación social para que cada envase pueda volver al circuito productivo como materia prima de nuevos empaques. La iniciativa se presentó con especial énfasis en el marco del Día Mundial del Reciclaje, como ejemplo de cómo la economía circular puede funcionar como motor de desarrollo en América Latina.

Qué es SUSTENTAPET y cómo funciona la red de acopio

SUSTENTAPET es la red regional de acopio y recuperación de PET que Coca-Cola FEMSA ha desplegado en todos los países donde opera. Su objetivo principal es recoger botellas de plástico, procesarlas y reincorporar el material reciclado en la fabricación de nuevos envases, cerrando así el ciclo del PET dentro de la industria de bebidas.

El modelo parte de una idea sencilla: una botella vacía marca el inicio de una nueva cadena de valor. Desde el momento en que el envase se deposita en un punto de reciclaje, entra en un sistema estructurado que abarca la recolección, el transporte a centros especializados, el reciclaje del material y su posterior uso como insumo para nuevos productos.

Esta red de acopio no solo implica contenedores o puntos de recogida; se apoya en una infraestructura que ya incluye decenas de centros de recolección distribuidos en la región, diseñados para concentrar grandes volúmenes de PET y garantizar que el plástico sea adecuadamente clasificado y tratado antes de su transformación.

Con este planteamiento, la compañía pretende consolidar la red de acopio de PET más grande de América Latina, capaz de gestionar un flujo constante de materiales que, de otra forma, terminarían como residuos. La plataforma SUSTENTAPET se integra así en la estrategia corporativa de sostenibilidad, especialmente en el ámbito de gestión de envases y residuos.

Te puede interesar:  Laboratorio de Ciberseguridad Industrial de CIUDEN e INCIBE: un nuevo escudo para la energía

Resultados recientes: toneladas de PET recuperadas

En el balance más reciente difundido por la compañía, Coca-Cola FEMSA informó de que, a lo largo de 2025, la red SUSTENTAPET logró recuperar 123.842 toneladas de plástico PET en los países donde mantiene operaciones. Esta cifra se repite en los distintos comunicados como uno de los principales hitos del sistema.

La cantidad de material gestionado sitúa a SUSTENTAPET como una de las iniciativas más relevantes de reciclaje de PET en la región. La empresa subraya que este volumen no solo reduce la presión sobre los sistemas de gestión de residuos, sino que contribuye a asegurar un suministro estable de plástico reciclado para su posterior uso en nuevos envases.

Según la información facilitada por Coca-Cola FEMSA, la red opera con un enfoque de economía circular aplicado al ciclo completo del envase. Las botellas recogidas se trituran, se procesan y terminan convirtiéndose de nuevo en materia prima apta para la producción de empaques, lo que permite sustituir parcialmente el plástico virgen.

Al presentar estas cifras, la compañía enmarca SUSTENTAPET como un componente clave de su política de sostenibilidad, especialmente en lo referente al manejo de residuos y al reciclaje de empaques. La iniciativa se asocia directamente con los compromisos públicos de la embotelladora en materia ambiental.

Economía circular: del hogar a la planta de reciclaje

El funcionamiento de SUSTENTAPET se apoya en la lógica de la economía circular aplicada al plástico PET. El ciclo se inicia en los hogares, cuando las personas separan correctamente los residuos, y concluye cuando el material reciclado vuelve a entrar en la línea de producción como parte de un nuevo envase.

La compañía insiste en que la economía circular “empieza en casa”: la clasificación de los residuos y el depósito de las botellas en los canales de reciclaje adecuados son pasos imprescindibles para que la red pueda recuperar el PET con suficiente calidad. Sin esa primera selección, el proceso posterior se complica y se reduce la cantidad de material aprovechable.

Te puede interesar:  ByteDance prepara sus propias gafas de realidad mixta para competir en el mercado

Una vez recogidas, las botellas se trasladan a centros de acopio y plantas especializadas, donde se limpian, se separan por tipo de material y se transforman en escamas o pellets de plástico reciclado. Este insumo se utiliza, posteriormente, para fabricar nuevos envases o componentes plásticos dentro de la propia industria de bebidas.

Desde la perspectiva de la empresa, cada fase está pensada para extender la vida útil del PET y disminuir la necesidad de producir plástico a partir de recursos fósiles. El modelo se plantea como respuesta a uno de los principales retos ambientales de la región: el manejo adecuado de los residuos de envases de un solo uso.

Colaboración, innovación e infraestructura

Uno de los mensajes reiterados por Coca-Cola FEMSA es que la circularidad del PET a gran escala no se alcanza de manera aislada. Requiere colaboración entre diferentes actores, infraestructuras adecuadas y una apuesta constante por la innovación en procesos y tecnologías de reciclaje.

José Castro, director de Abastecimientos Estratégicos de la compañía, ha señalado en varias ocasiones que SUSTENTAPET es posible gracias a la coordinación entre industria, comunidades y recicladores, así como a la inversión en centros de recolección y sistemas logísticos que permiten mover grandes volúmenes de material entre países y plantas.

La empresa vincula esta red de acopio con otros esfuerzos en materia de sostenibilidad, como su presencia en índices y rankings internacionales de desempeño ambiental, sociales y de gobernanza, donde se evalúan aspectos como la gestión responsable de envases y residuos.

En este contexto, SUSTENTAPET se presenta como un ejemplo de cómo la economía circular puede integrarse en la operación diaria de una embotelladora de gran tamaño, alineando objetivos ambientales con la viabilidad económica y la estabilidad en el suministro de materiales reciclados.

El papel de los recicladores de base y las comunidades

Más allá de la gestión de toneladas de plástico, SUSTENTAPET se concibe como una plataforma que incorpora a los recicladores de base en una cadena de valor más organizada y sostenible. La red busca reforzar el papel de estas personas, que tradicionalmente han desempeñado un trabajo clave en la recuperación de materiales, pero a menudo en condiciones informales.

De acuerdo con la información difundida, el sistema contribuye a integrar y fortalecer el trabajo de recolectores y centros de recuperación, facilitando que su labor se articule con la infraestructura industrial de reciclaje. Esto no solo mejora la eficiencia en la recuperación del PET, sino que puede ofrecerles mayor estabilidad y visibilidad dentro de la cadena.

Te puede interesar:  Guía Completa sobre los Sensores Cuánticos y su Impacto Tecnológico

La compañía destaca también la importancia de la participación comunitaria en la separación de residuos. Cuando barrios, colegios, comercios y hogares se implican en la entrega de botellas limpias y correctamente clasificadas, el volumen y la calidad del PET recuperado aumentan, lo que redunda en mejores resultados para todo el sistema.

Desde este enfoque, SUSTENTAPET no se limita a la operación industrial, sino que se apoya en un entramado social donde ciudadanos, recicladores, autoridades y empresas comparten responsabilidad en el destino de los envases de plástico.

Un modelo regional con impacto más allá de la gestión de residuos

Al operar en todos los países donde Coca-Cola FEMSA tiene presencia, SUSTENTAPET actúa como red regional de referencia en el reciclaje de PET. Su alcance geográfico permite replicar prácticas, compartir aprendizajes y escalar soluciones que se ponen a prueba en distintas comunidades y contextos locales.

El impacto del programa no se limita únicamente al terreno ambiental. La empresa subraya que la red contribuye a generar valor económico y social en las zonas donde funciona, tanto al asegurar una oferta constante de material reciclado como al integrar a personas y colectivos en una cadena de trabajo más estructurada.

Al mismo tiempo, el modelo pretende fomentar una cultura de reciclaje en la ciudadanía, recordando que cada botella que llega a un punto de acopio y no a un vertedero representa una pequeña contribución a la protección del entorno. Ese enfoque, trasladado a escala regional, puede marcar la diferencia en el volumen de residuos que se gestionan adecuadamente.

Con la combinación de infraestructura, colaboración público-privada, innovación y participación ciudadana, SUSTENTAPET se posiciona como uno de los ejes mediante los cuales Coca-Cola FEMSA intenta avanzar hacia una economía más circular en el sector de las bebidas, aprovechando la capacidad de la industria para organizar cadenas de reciclaje complejas. En este contexto, el gesto cotidiano de separar y depositar una botella de PET se convierte en el primer eslabón de una cadena que termina devolviendo ese material, transformado, a los estantes en forma de nuevos envases.

Reciclaje de electrónica
Related article:
El reciclaje de electrónica: retos, avances y nuevos modelos para un futuro más sostenible