- Propuesta de 5.040 salidas en el CEV y 279 en Movistar+ (total: 5.319) por causas organizativas, técnicas y de producción.
- Reparto: 3.649 en Telefónica de España, 1.124 en Móviles y 267 en Soluciones; 279 en Movistar+.
- Sindicatos exigen voluntariedad y prejubilaciones y prorrogar el CEV hasta 2030; se barajan mayores de 56 años.
- Encaje en el plan de ahorro: hasta 3.000 millones a 2030; precedente de 2024 con 1.300 millones de coste y 285 millones de ahorro anual.
Telefónica ha arrancado la negociación de un Expediente de Regulación de Empleo que pone sobre la mesa la salida de más de 5.000 empleados en España. La compañía justifica el ajuste en causas organizativas, técnicas y de producción y lo ha planteado ante los comités de sus principales filiales.
La propuesta inicial se desglosa en 5.040 personas en las tres sociedades del Convenio de Empresas Vinculadas (Telefónica de España, Telefónica Móviles y Telefónica Soluciones) y 279 salidas adicionales en Movistar+, elevando el total planteado a 5.319. Además, el 25 de noviembre la empresa prevé concretar la afectación en el resto de filiales en las que continúa el proceso.
Dimensión del ajuste y empresas afectadas
El mayor impacto recae en Telefónica de España, donde se proponen 3.649 salidas, el 41,04% de una plantilla de 8.892 personas. Este porcentaje ilustra la profundidad del ajuste en el negocio principal de servicios fijos.
En Telefónica Móviles el ERE afectaría a 1.124 empleados (el 31,34% de 3.587), mientras que en Telefónica Soluciones se contemplan 267 salidas (el 23,89% de 1.118). La propuesta se alinea con una reordenación operativa que abarca las áreas clave del grupo.
Para Movistar+ se ha constituido mesa específica con una cifra inicial de 279 bajas (el 32,45% de 860 trabajadores). En paralelo, la compañía prevé comunicar en torno al 25 de noviembre el alcance del proceso en Telefónica S.A., Telefónica Global Solutions y Telefónica Innovación Digital, completando así el mapa del ajuste.
Qué piden los sindicatos y cómo quieren canalizar las salidas

Los sindicatos mayoritarios han fijado líneas rojas. UGT reclama un proceso estrictamente voluntario apoyado en prejubilaciones y condiciona un acuerdo global a prorrogar el CEV hasta 2030, con el objetivo de blindar garantías y mejorar condiciones socio-laborales para la plantilla.
CCOO coincide en exigir que el ajuste sea voluntario, universal y enlazado con la jubilación, con buenas condiciones económicas y sociales. Desde Sumados-Fetico, además, se ha cuestionado que la única vía de futuro para determinados colectivos sea la salida anticipada, pidiendo garantías alternativas.
En el cruce de escenarios que se barajan durante la negociación, las fuentes del sector apuntan a que podría priorizarse la adhesión de mayores de 56 años (cohortes nacidas entre 1969 y 1971) y que las salidas se escalonarían con condiciones de prejubilación cercanas al 75% del salario. Estas variables están pendientes de concreción en la mesa.
Calendario, costes y encaje en el plan estratégico

La compañía y la representación social trabajan con plazos que permiten cerrar el acuerdo antes del cierre del ejercicio o a comienzos de 2026, de modo que el efecto contable no distorsione el próximo año. La convocatoria del día 25 de noviembre para ampliar detalles en otras sociedades forma parte de ese calendario pactado.
El ajuste laboral se integra en un plan de eficiencia que aspira a ahorros de hasta 3.000 millones de euros a 2030 (unos 2.300 millones para 2028), con especial foco en gastos operativos. Según subrayó el consejero delegado, Emilio Gayo, cualquier medida sobre empleo se abordará de la mano de los representantes de los trabajadores.
Como referencia reciente, el último ERE de Telefónica se saldó con 3.420 salidas, tuvo un coste cercano a 1.300 millones de euros (antes de impuestos) y dejó una indemnización media de unos 380.000 euros por trabajador, con un ahorro anual estimado para el grupo de unos 285 millones.
El Gobierno, que participa con un 10% a través de SEPI, ha vinculado su respaldo a que el proceso se acuerde con los sindicatos. Tanto Óscar López (Transformación Digital y Función Pública) como Carlos Cuerpo (Economía) han reiterado que estarán encima de la negociación para garantizar la voluntariedad y mejorar, en lo posible, las condiciones frente a precedentes.
El plan de salidas de más de 5.000 empleados marca una fase clave en la reorganización de Telefónica en España: la dimensión del ajuste, el equilibrio entre voluntariedad y necesidades del negocio, y el encaje con los objetivos de ahorro serán los elementos determinantes de un acuerdo final que aún debe cerrarse en las próximas semanas.
