- Creación de una nueva unidad de investigación conjunta en tecnologías cuánticas entre Telefónica y la UPM.
- La JRU se ubica en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Informáticos y se integra en el Grupo de Información Cuántica (GIICC).
- La alianza consolida más de 12 años de colaboración en proyectos europeos como CIVIQ, OPENQKD, DISCRETION o EuroQCI-Spain.
- Participación activa en estandarización internacional (ETSI) y en el ecosistema nacional de comunicaciones cuánticas, con startups como Qoolnet y QCentroid.
Telefónica y la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) han dado un nuevo paso en su colaboración histórica con la puesta en marcha de una unidad estable de investigación centrada en tecnologías cuánticas. Con este movimiento, ambas instituciones refuerzan una relación de más de una década en el terreno de las comunicaciones avanzadas y se alinean con la apuesta europea por la soberanía digital.
La nueva estructura, configurada como una unidad de investigación conjunta al estilo de las Joint Research Units (JRU) europeas, nace con la vocación de actuar como un equipo único ante grandes iniciativas de I+D. El foco estará puesto en el desarrollo de soluciones de comunicaciones cuánticas y en la transferencia de estos avances al tejido productivo, con especial atención al contexto español y europeo.
Una unidad conjunta para acelerar las tecnologías cuánticas
Esta unidad de investigación compartida se ha diseñado para consolidar y ampliar más de 12 años de trabajo coordinado entre Telefónica y la UPM en un campo que ya se considera clave para el futuro de las telecomunicaciones. No se trata de un proyecto aislado, sino de una pieza más dentro de una colaboración que llevaba años cristalizando en proyectos y pilotos punteros.
La nueva JRU se ubicará físicamente en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Informáticos de la UPM, un entorno universitario que ya contaba con experiencia previa en este ámbito. Estará estrechamente vinculada al Grupo de Información Cuántica (GIICC), referencia académica en España en este tipo de tecnologías, lo que permite combinar capacidad investigadora con una aplicación práctica cercana al mercado.
Para Telefónica, esta es la segunda unidad de investigación conjunta que mantiene con la UPM. La primera, todavía en marcha, se centra en comunicaciones de datos, de modo que la nueva estructura viene a complementar esa alianza ampliando el foco hacia el universo cuántico y reforzando una colaboración que ya abarca distintas capas de la red.
Este tipo de unidades conjuntas encajan con el modelo de las Joint Research Units (JRU), acuerdos estables entre empresas y organismos públicos de investigación que permiten presentarse ante la Unión Europea como un solo consorcio. Esta fórmula facilita acceder a financiación competitiva y coordinar mejor los esfuerzos científicos e industriales dentro de un mismo marco.
Gracias a esta configuración, la nueva JRU estará en disposición de abordar proyectos de alto impacto, tanto desde la óptica del avance científico como en términos de transferencia de conocimiento. La colaboración fluida entre el entorno académico y el empresarial busca reducir la distancia entre laboratorio y mercado, algo especialmente relevante en tecnologías emergentes.
Un historial sólido en proyectos europeos de comunicaciones cuánticas
Aunque la unidad ahora se formaliza, la colaboración entre Telefónica y la UPM ya venía siendo determinante en la mayoría de los grandes proyectos europeos en comunicaciones cuánticas desde 2016. Las dos entidades han trabajado juntas en iniciativas como CIVIQ, OPENQKD, DISCRETION o EuroQCI-Spain, todas ellas orientadas a desarrollar infraestructuras y soluciones seguras dentro del marco comunitario.
En estos proyectos, el objetivo ha sido reforzar las capacidades tecnológicas propias de Europa y avanzar hacia una mayor autonomía digital, especialmente en un ámbito tan sensible como la seguridad de las comunicaciones. La criptografía cuántica y las redes resistentes a futuros ataques basados en computación cuántica son algunos de los campos donde la cooperación ha sido más estrecha.
La nueva JRU se concibe, por tanto, como una herramienta para dar continuidad y más estabilidad a una dinámica de trabajo que ya venía dando resultados. Al agrupar los recursos en una estructura común, se simplifica la planificación y ejecución de nuevas propuestas, se facilita la coordinación con socios internacionales y se potencia la visibilidad de España en este ámbito.
Desde el punto de vista comunitario, la participación activa en programas como los mencionados sitúa a la alianza entre Telefónica y la UPM como un actor relevante dentro del ecosistema EuroQCI, la iniciativa europea que persigue desplegar una infraestructura de comunicaciones cuánticas segura en todo el territorio de la Unión.
El peso de España en este mapa se ha ido consolidando con la contribución de centros de investigación y grandes operadores, y la formalización de esta unidad conjunta refuerza esa presencia, alineándola con las prioridades estratégicas de Bruselas en materia de innovación y defensa de infraestructuras críticas.
Participación activa en la estandarización internacional
Más allá de los proyectos concretos, Telefónica y la UPM participan de forma activa en los procesos de estandarización internacional relacionados con las tecnologías cuánticas. Su trabajo es especialmente intenso en el seno del European Telecommunications Standards Institute (ETSI), el organismo europeo encargado de definir normas y especificaciones para el sector.
La presencia en foros de este tipo resulta clave para influir en la manera en que se diseñan y despliegan las futuras redes de comunicaciones cuánticas. Al estar implicadas tanto una universidad como un operador de telecomunicaciones, la contribución conjunta combina la visión técnica de investigación con la perspectiva de quien luego tendrá que operar esas infraestructuras en el día a día.
Este trabajo de estandarización ayuda a garantizar que los desarrollos que se impulsen desde la nueva JRU sean compatibles con los marcos regulatorios y técnicos que se vayan aprobando en Europa. De esta manera, los prototipos y pruebas de concepto no se quedan en un entorno aislado, sino que ya nacen alineados con los requisitos que demandará el mercado.
Para España, contar con representantes activos en estas mesas técnicas significa poder defender intereses propios y aportar la experiencia adquirida en despliegues piloto. La colaboración entre Telefónica y la UPM proporciona una base de conocimiento acumulado que resulta útil a la hora de negociar requisitos, definir arquitecturas de referencia o priorizar casos de uso.
En un escenario donde las comunicaciones cuánticas se están convirtiendo en un elemento estratégico, la participación continuada en ETSI y otros organismos similares refuerza el papel de la alianza como referente europeo en este tipo de tecnologías, al tiempo que facilita que las soluciones desarrolladas sean exportables a otros países.
Impulso a las iniciativas nacionales y a la soberanía digital
La creación de esta unidad conjunta se enmarca también en el impulso de las iniciativas nacionales en materia de comunicaciones cuánticas. En España, la UPM se ha consolidado como uno de los centros de investigación de referencia y ha asumido la coordinación del plan complementario de Comunicaciones Cuánticas, un programa que agrupa esfuerzos de diferentes instituciones.
Por su parte, Telefónica ha liderado proyectos clave como el despliegue de una de las primeras redes de fibra experimental privada en el área metropolitana de Madrid, conocida como TEFQCI. Esta infraestructura de prueba ha permitido ensayar soluciones cuánticas sobre una red realista, acercando la tecnología al entorno que más tarde deberán usar empresas, administraciones y ciudadanos.
La compañía también ha estado muy implicada en el desarrollo del ecosistema MADQCI, un entorno específico para el despliegue de comunicaciones cuánticas en la región de Madrid. Estos proyectos han marcado hitos pioneros a escala europea, situando a la capital como uno de los puntos activos en este campo dentro de la Unión.
En conjunto, todo este esfuerzo contribuye a reforzar la soberanía tecnológica y digital de España y de Europa. Contar con capacidades propias en tecnologías cuánticas, tanto a nivel de conocimiento como de infraestructuras, se considera estratégico para no depender en exceso de desarrollos externos en ámbitos sensibles como la ciberseguridad o la protección de datos.
La unidad conjunta entre Telefónica y la UPM se presenta así como un instrumento para coordinar mejor estos recursos, alinearlos con las prioridades nacionales y europeas y acelerar la llegada al mercado de soluciones que hoy todavía se encuentran en una fase temprana de madurez.
Startups, pymes y un ecosistema de innovación en torno a la cuántica
Uno de los aspectos diferenciales de esta colaboración es la integración del ecosistema de innovación que rodea a las tecnologías cuánticas. La JRU no funcionará como un núcleo aislado, sino que se apoyará en la participación de startups y pequeñas y medianas empresas especializadas.
Entre los actores ya implicados destacan Qoolnet, un spin-off de la UPM enfocado en comunicaciones cuánticas, y QCentroid, una empresa centrada en plataformas que facilitan el acceso a la computación cuántica. Su presencia permite ampliar el alcance de los desarrollos que se realicen dentro de la unidad y explorar casos de uso orientados a sectores concretos.
La colaboración con este tipo de compañías ayuda a que las investigaciones no se queden en el plano teórico, sino que se traduzcan en servicios y productos concretos que puedan ser utilizados por empresas, administraciones públicas o centros de investigación. Además, facilita que el conocimiento fluya en ambas direcciones, desde el ámbito académico al tejido productivo y viceversa.
Para las startups, integrarse en una alianza de este tipo supone acceder a infraestructuras, redes experimentales y contactos internacionales que serían difíciles de conseguir por su cuenta. Esto les permite validar soluciones de manera más rápida y en entornos realistas, aumentando sus opciones de escalar a nivel europeo.
Al mismo tiempo, la presencia de pymes y spinoffs aporta agilidad y capacidad de especialización, dos factores que complementan bien la estructura de una gran compañía como Telefónica y la de una universidad técnica como la UPM. El resultado es un ecosistema más equilibrado, capaz de abordar desde la investigación básica hasta la puesta en marcha de pilotos precomerciales.
Visión de futuro de Telefónica y la UPM
En la firma del acuerdo, los representantes de ambas instituciones subrayaron la importancia estratégica de esta alianza. Desde Telefónica, su director de Red, TI y TV, Juan José Marfil Márquez, destacó que el acuerdo pone de manifiesto el perfil innovador de la operadora y su intención de seguir siendo una vía de acceso clave a las tecnologías digitales para empresas, ciudadanía y administraciones públicas.
Marfil incidió en que la continuidad del trabajo con la UPM en ámbitos como las tecnologías cuánticas permite avanzar en nuevas soluciones de comunicaciones seguras, un ámbito en el que se prevé un crecimiento significativo a medida que esta tecnología vaya madurando y se vaya incorporando a las redes comerciales.
Por parte de la Universidad Politécnica de Madrid, el rector Óscar García Suárez remarcó que las tecnologías cuánticas ocupan un lugar central en la nueva ola de transformación tecnológica que se está viviendo. Según subrayó, este acuerdo refuerza el liderazgo de la UPM en la transferencia de estos conocimientos a la industria.
García Suárez recordó además que la universidad lleva años recorriendo este camino junto a Telefónica, apostando de forma continuada por el desarrollo conjunto de soluciones innovadoras orientadas a situar tanto a España como a Europa en posiciones de vanguardia dentro del ámbito cuántico.
Con la formalización de esta unidad de investigación conjunta, ambas organizaciones envían una señal clara sobre su voluntad de seguir invirtiendo en tecnologías disruptivas que, aunque todavía se encuentran en fases iniciales de madurez, se consideran decisivas para la próxima generación de servicios digitales y de telecomunicaciones.
La alianza entre Telefónica y la UPM en torno a esta nueva unidad de investigación cuántica sitúa a España en una posición destacada dentro del mapa europeo de las comunicaciones avanzadas, combina la solidez académica con la experiencia de un gran operador y se apoya en un ecosistema de startups y proyectos pilotos que, en conjunto, dibujan un escenario en el que la cuántica empieza a bajar del laboratorio para acercarse, poco a poco, a la realidad del mercado.