- Usuarios del EEE obtienen un año más de ESU para Windows 10 sin coste hasta octubre de 2026.
- Solo se exige iniciar sesión con cuenta Microsoft y mantenerla activa cada 60 días.
- Fuera de Europa: 30 dólares, 1.000 puntos Rewards o activar Windows Backup.
- Empresas pueden comprar hasta tres años adicionales de soporte extendido.

Microsoft ha decidido conceder un año extra de actualizaciones de seguridad gratuitas a los usuarios de Windows 10 en el Espacio Económico Europeo (EEE). La prórroga llega cuando el sistema encara su fin de soporte el 14 de octubre de 2025, evitando que millones de equipos queden sin parches críticos de la noche a la mañana.
La medida se enmarca en un contexto de presión de asociaciones de consumidores y escrutinio regulatorio en Europa. Mientras tanto, en otros mercados se mantienen condiciones distintas para acceder a ESU: pagar 30 dólares, canjear 1.000 puntos de Microsoft Rewards o activar Windows Backup, una opción que implica usar OneDrive.
Cómo funciona en el EEE

En Europa, Microsoft habilita ESU para consumidores sin coste adicional: basta con iniciar sesión con una cuenta de Microsoft en el PC con Windows 10. No se requiere activar Windows Backup, ni sincronizar configuraciones, ni recurrir a Microsoft Rewards para optar al año extra.
El requisito operativo es claro: iniciar sesión al menos una vez cada 60 días con la misma cuenta en el dispositivo. Si no se cumple, las actualizaciones ESU se suspenden hasta que el usuario vuelva a autenticarse, evitando tener que compartir datos adicionales en la nube.
La extensión gratuita cubrirá parches críticos de seguridad hasta el 14 de octubre de 2026 para particulares dentro del EEE. No añade funciones nuevas ni cambios de características: se trata de protección esencial para mantener a raya vulnerabilidades durante el periodo de transición.
La inscripción podrá aparecer como un aviso en Windows Update cuando la función esté disponible para cada equipo. La intención declarada por Microsoft es acompañar a los usuarios en el salto a Windows 11, pero sin forzar una migración inmediata.
El movimiento resulta especialmente relevante para quienes no pueden actualizar por requisitos de hardware. TPM 2.0 y determinadas instrucciones de CPU dejan fuera a muchos equipos, por lo que el año adicional supone un respiro para planificar alternativas con calma.
Condiciones fuera de Europa

En Estados Unidos y en el resto de mercados, Microsoft mantiene varias vías: pagar 30 dólares por el año de ESU, canjear 1.000 puntos de Microsoft Rewards o habilitar Windows Backup. Esta última conlleva usar OneDrive y, si se supera el espacio gratuito, puede implicar costes de almacenamiento.
Para los consumidores fuera del EEE, la compra de ESU por 30 dólares puede aplicarse a hasta 10 dispositivos Windows 10 vinculados a la misma cuenta Microsoft. La disponibilidad y el alta se gestionan desde Windows Update, con mensajes de elegibilidad y pasos guiados.
En el ámbito corporativo la hoja de ruta es distinta: el programa ESU empresarial permite adquirir hasta tres años adicionales de soporte (más allá de 2026), con precios que aumentan cada año para desincentivar la permanencia indefinida en Windows 10.
En todos los escenarios, Microsoft insiste en que se trata de una medida temporal y estratégica, que busca encauzar la migración a Windows 11 sin dejar desprotegida a la base instalada de Windows 10, que todavía supera el 40% de cuota según estimaciones del sector.
El anuncio llega tras meses de debate público. Entidades como Euroconsumers y la francesa HOP criticaron que las condiciones iniciales podían acelerar la obsolescencia de equipos plenamente funcionales, y alertaron del riesgo para cientos de millones de usuarios —se habla de más de 650 millones en el mundo— si el soporte se cortaba en seco.
La normativa europea, con la Ley de Mercados Digitales (DMA) como telón de fondo, ha sido clave en el replanteamiento para el EEE. Microsoft asegura que busca “apoyar a los clientes durante la transición a Windows 11” y ofrecer acceso sin interrupciones a parches críticos dentro de las expectativas locales.
Quienes no quieran o no puedan dar el salto inmediato a Windows 11 tienen margen para evaluar otras vías. Hay soluciones de terceros —como 0patch— que afirman ofrecer microparches de seguridad para Windows 10 durante más tiempo, y también opciones como Windows 10 LTSC o explorar alguna distribución de Linux.
Salvo cambios de rumbo, el año adicional gratuito para consumidores del EEE concluye en octubre de 2026. A partir de ahí, las alternativas pasarán por migrar de sistema, asumir programas de soporte de pago o adoptar soluciones intermedias según el caso y el riesgo que se esté dispuesto a aceptar.
Con esta rectificación, Microsoft gana tiempo y reduce fricción para la transición, mientras los usuarios europeos obtienen un colchón de seguridad sin coste y sin requisitos de copia en la nube; fuera del EEE, siguen vigentes las opciones de pago o con condiciones, en un escenario en el que cada cual tendrá que valorar comodidad, precio y seguridad.